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“O último día de Terranova”, encontro de Manuel Rivas cos seus lectores.

O pasado martes 22 de marzo, Manuel Rivas achegouse a biblioteca Monte Alto para manter un encontro cos clubes de lectura das bibliotecas municipais. A escusa era falar sobre o seu último libro,  O último día de Terranova, pero, como adoita acontecer con Manuel Rivas, a charla levounos por camiños insospeitados, inesperados e pracenteiros. Begoña Varela, coordinadora de dous dos nosos clubes e impulsora deste encontro, envíanos esta reseña coas súas impresións.

Case unha década despois da publicación de “Os libros arden mal“, chega ás nosas mans “O último día de Terranova” e, moi vencellado a esta obra, o poemario “A boca da terra“. Por esa boca (a boca da terra, a boca da literatura) falan estes tres libros que recollen, a través dos seus protagonistas, boa parte da nosa historia contada ao máis puro estilo Rivas. Con pinceladas de realismo máxico, Rivas crea un universo propio baixo a luz de O Faro, como fixera Cunqueiro coa Terra de Miranda.

Si en “Os libros arden mal” o tema principal era a morte, a queima da palabra impresa e a loita por salvar os libros, en “Os últimos días de Terranova” o autor pon en valor a supervivenza das librarías como arma para loitar contra a incultura, e a figura dos libreiros como guardiáns da liberdade e da dignidade humana.

O noso clube xa lera “Os libros arden mal“, e agora disfrutamos coas páxinas deste novo libro, da man de Amaro e Vicenzo Fontana, do tío Eliseo, de Garúa, Comba, Expectación e un feixe de persoaxes entrañables; todos eles náufragos sociais cargados de sabiduría que observan o mundo a través dunha cámara estenopéica e transmiten ao lector un xeito de ver a vida coa que moitos nos identificamos.

Para explicar a súa obra e resolver as nosas dúbidas, contamos na biblioteca de Monte Alto coa presenza de Manuel Rivas quen, acompañado por Lola Porto, de librería Lume (unha das libreiras ás que vai adicado o libro) e rodeado dos seus lectores de todas as Bibliotecas Municipais, fíxonos partícipes dunha animada conversa. Falou o autor de queridos libreiros e libreiras galegos, da estructura da obra (e da vida) en círculos concéntricos, de seres “sentipensantes” e, sobre todo, do valor da palabra.

Librarías que teñen que pechar; especuladores da terra e das almas; libros vendidos, roubados ou prestados que viaxan ocultos en maletas; idealistas que nunca perderon a ilusión; títulos e editoriais inesquecibles que forman parte da paisaxe das nosas vidas. Todo isto encerran as páxinas de “O último día de Terranova“.

Deixámosvos un vídeo da lectura de Manuel Rivas dun dos seus poemas e algunhas das fotografías sacadas durante a tarde.

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La mano invisible de Isaac Rosa

En Café con libros de los lunes ya habíamos leído La mano invisible a principios de curso, pero no fue hasta este mes de abril cuando tuvimos la oportunidad de leerla en el club de los martes. Es una novela de corte social, sobre el mercado de trabajo, que no deja indiferente a nadie.

Yo, que la he leído en el mes de octubre, sigo recurriendo a ella una y otra vez al hablar sobre cualquier circunstancia del mundo laboral. Y es que deja poso, y desde entonces, me sirve de filtro para analizar el trabajo de mi familia, amigos, noticias en prensa, redes sociales…

La obra

Portada de La mano invisible de Isaac RosaMediante una historia llena de tensión y estupor, Rosa realiza un retrato del mundo laboral y de cómo la percepción del trabajo ha ido deteriorándose a medida que las condiciones de los trabajadores han empeorado en los últimos tiempos. El autor afirma que lo que ha pretendido con su obra ha sido incitar al lector a una reflexión sobre el trabajo y sus condiciones. Sus conclusiones son claras: desde pequeños nos adoctrinan respecto al trabajo y, en el momento de incorporación al mundo laboral, nos volvemos dóciles, sobre todo cuando nos aprietan. Continúa diciendo que esta situación implica que el trabajador no se cuestione jamás el funcionamiento del sistema y no vea que otros modos de trabajar son posibles.

Así que en esta novela sorprendente el mundo laboral es el protagonista absoluto, no hay lugar para el mundo personal. Sólo el trabajo alienante, desgastante. Rosa utiliza a varios representantes del colectivo de trabajadores a cada uno de los cuales les dedica un capítulo. No tienen nombre, sólo tienen su profesión como única identificación: un albañil, una operaria, un carnicero, un mozo, una teleoperadora, una limpiadora, un mecánico, una costurera, un camarero, una administrativa, un informático y un vigilante. Todos ellos representan a los millones de personas que componen la clase trabajadora.

Estos trabajadores han sido reunidos en un trabajo extraño, muy extraño. Les han contratado para que realicen su trabajo de cara a un público en una nave abandonada. No saben, y no sabemos, quienes están detrás de sus contratos, ahí está la parte de intriga de la novela que se mantendrá hasta el final. Ellos realizan el mismo trabajo que realizarían si estuvieran en fábricas o empresas pero con la diferencia que, por una vez, lo importante no es la producción sino el proceso en sí mismo y el esfuerzo humano que hay detrás de él. El producto de su trabajo no va dirigido a nadie. Se destruye lo que se hace. Sólo trabajan para que unos espectadores les contemplen. El espectáculo del trabajo, muy propio en este mundo-espectáculo en el que vivimos donde todo se ha convertido en algo susceptible de ser filmado y contemplado.

En esta novela hay una crítica social muy fuerte al sistema de trabajo capitalista en el que vivimos en el que el trabajador consagra su vida a los intereses de otros y destruye todo rastro de solidaridad con los de su especie. Y ¿quién es la mano invisible? ¿El que se lleva las máximas ganancias y que maneja desde arriba los hilos o las manos invisibles de esos millones de personas intercambiables, prescindibles, que quedan ocultas e ignoradas bajo todo lo que nos rodea: los objetos que consumimos, los edificios a los que entramos…?

Estos trabajadores de La mano invisible nos van a hablar también (el texto está plagado de estas reflexiones a modo de monólogos interiores. Junto con la descripción es casi la única estructura del libro. Hay poca acción) de lo que sienten ellos trabajando de esa manera: de su rutina laboral, de su resignación, de su humillación, de su explotación, también de su rabia, son conscientes de lo que hacen (algunos de ellos) y para qué lo hacen pero también necesitan el dinero que ganan. Pero no se rebelan, sufren dócilmente, soportan la deshumanización. Son como robots. Como si fueran una prolongación de las máquinas que manejan. Esto está muy presente en todo el libro.

El estilo es muy descriptivo, detalla todo al milímetro (el autor se ha documentado a conciencia sobre los diversos trabajos), muy repetitivo, como si quisiera reflejar con ello la monotonía de estos trabajos.

La mano invisible se está adaptando además al cine. Toda la información del proyecto se puede consultar en su web: www.lamanoinvisiblelapelicula.com.

Para cerrar este comentario sobre el libro, os dejamos la reflexión de un lector del Club virtual de lectura:

Se dice que enfadados trabajan mejor porque son capaces de trabajar más y durante más tiempo, y es cierto también que nosotros insatisfechos compramos más ya que si fuésemos felices nos dedicaríamos a disfrutar y no a tener.

El autor

Retrato de Isaac RosaIsaac Rosa nació en Sevilla en 1974. Inició sus estudios de Periodismo en Badajoz y actualmente reside en Madrid.

Es columnista habitual de eldiario.es, colabora con la Cadena Ser y la revista mensual La Marea, entre otras publicaciones. Fue columnista del diario Público y de la revista Satírica El Jueves.

Ha cultivado la novela, el cuento, el ensayo y también ha escrito obras de teatro (Adiós muchachos, 1998). Con su novela El vano ayer (2004), que fue adaptada al cine por Andrés Linares en 2008 con el título La vida en rojo, obtuvo el Premio Ojo Crítico, el Premio Rómulo Gallegos y el Premio Andalucía de la Crítica. Es coautor del ensayo Kosovo. La coartada humanitaria, publicada en el 2001. Con su obra El país del miedo obtuvo el Premio de Novela Fundación José Manuel Lara a la mejor novela publicada durante el 2008. Posteriormente publicó La mano invisible (2011) y La habitación oscura (2013). Actualmente se encuentra inmerso en la escritura de la que será su nueva novela, tal y como nos comentó en el encuentro de la UNED A Coruña, al que acudió junto a la escritora Marta Sanz, este curso.

LIBROS #paracambiaromundo

 

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Que capacidade ten a literatura, a escrita, para modificar a realidade e transformar as nosas vidas? É a literatura un frente máis na loita polo cambio social? Debe a literatura comprometerse na mellora da sociedade, poñerse do lado d@s humildes, dar voz ás causas xustas que precisan ser divulgadas? Estas e outras cuestións similares, que forman parte dos clásicos debates que se dan arredor dos binomios cultura-sociedade e literatura-sociedade, teñen sido abordadas historicamente desde moi diversas posicións e dan pé á nova mostra que poñemos en marcha na Biblioteca Ágora, baixo o nome “Libros para cambiar o mundo”

Achegámonos nela a obras -novela, poesía, teatro, banda deseñada- que hoxe teñen capacidade de remover a conciencia dos lectores, que non rexeitan a intervención social ou que abren o campo da literatura política moito máis alá do que son as estreitas marxes da escrita “sobre política“.  Damos xa aquí cun dos primeiros debates. Porque literatura comprometida, que vén sendo? Se falar para sinalar unha inxustiza é comprometerse en favor da vítima, non facelo non é  unha maneira de comprometerse en favor -de forma máis ou menos consciente- do causante?  E mesmo, que contidos entran na literatura política e cales non? O mundo do traballo, a familia, as relacións humanas, as dominacións de clase, a relixión, a raza, as relacións afectivas, …? Quen delimita o que entra ou non na consideración de literatura comprometida?

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Apostarmos por unha visión claramente integradora de todo o social no campo da literatura “política” é unha das nosas decisións. Escollemos obras que conmoven, emocionan, epatan, chaman á acción, fan reflexionar, etc sobre a nosa vida en sociedade, e que alcanzan todos os aspectos da mesma, do amor (non está condicionado tamén polos contextos sociais e  económicos nos que se dá e polos hábitos e costumes que conforman o “sentido común/polícia moral” do territorio-cultura no que se produce?) ao activismo político (sexa do signo que sexa). Non aceptamos, pois, visións reducionistas, nin a caricatura reaccionaria de quen, tendo na súa man a capacidade para prescribir as regras do marco de xogo, o fai nun sentido contrario ao que nos interesa. Literatura comprometida non debe ser sinónimo de posicións políticas de esquerdas, ou de realismo social, ou de contidos de carácter abertamente “partidario” ou mesmo panfletario.

“Este problema pendular no se ha debido creo yo, a la torpeza de los novelistas políticos, sino a cómo están distribuidas las posiciones. Cuando más débil es una posición, menos capacidad tiene para elegir el campo de batalla: el campo se lo impone el canon dominante” di ao respecto Belén Gopegui, autora española de quen, á marxe da súa creación de ficción, recomendamos a leitura do ensaio Un pistoletazo en medio de un concierto. Acerca de escribir de política en una novela. Sobre a literatura desta autora sinala Luis Martín-Cabrera que “la poética de su narrativa da cuenta de una lucha de clases que no termina todavía y recuerda que la cultura es más un campo de batalla que un jardín francés” e que as súas son novelas que buscan romper “no sólo el hielo del alma, sino también las vitrinas del lugar donde todo se vende, novelas del otro lado, de allí donde se admite que las reglas podrían ser distintas: novelas que no ocurran en la urna de cristal de los sentimientos protegidos, los valores aceptados, la sumisión sin resto de melancolía”.

Nesa perspectiva ampla do que consideramos “político” é que nos situamos para a escolla dos contidos da nosa mostra. Por suposto, a compoñente subxectiva de cada leitor ou leitora e a súa propia posición ideolóxica -á marxe de que esta sexa máis ou menos consciente/explícita- son elementos determinantes á hora de marcar o que forma parte ou non dun campo de significado tan difícil de delimitar. E nós non somos inmunes, nin queremos selo, a esta cuestión. Cada persoa, en función dos seus (pre)xuízos e experiencias, faría posiblemente unha selección diferente. A nosa é  simplemente unha das moitísimas posibles.

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Mais vaiamos ao concreto. Que van atopar os nosos usuarios e usuarias na mostra? Thoreau, Tabucchi, Saramago, Ferrín, Steinbeck, Gopegui, Pepetela, Reimóndez, Woolf, Lema, Benedetti,  Vidal Bolaño, Albahari, Darwish, Camus, Brecht, Sampedro, Pavese, Boll, Riveiro Coello, Brieva, Belli, … A listaxe de autoras e autores é longa e a variedade de contidos tamén. Novela, poesía, ensaio, banda deseñada, obras para adultos e obras para público infantil, …

A mostra vai estar a disposición das e dos usuarios do 10 de xuño ao 20 de xullo. Ao tempo que vos convidamos a vir pola Biblioteca Ágora, animámosvos tamén a facer as vosas suxestións nas redes sociais, empregando para elo o hashtag #paracambiaromundo

Estas son algunhas das nosas propostas de leitura:

Eu violei o lobo feroz, Teresa Moure
En vías de extinción, María Reimóndez
As uvas da ira, John Steinbeck
Ensaio sobre a cegueira, José Saramago
Gotz e Meyer, David Albahari
Dias y noches de amor y de guerra, Eduardo Galeano
La sonrisa etrusca, José Luís Sampedro
El lado frío de la almohada, Belén Gopegui

Animádesvos a facer as vosas?

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Se as sociedades não se deixam transformar pela literatura, ainda que esta, numa ou noutra ocasiões, possa ter tido nas sociedades alguma superficial influência; se, pelo contrário, é a literatura a que se encontra permanentemente assediada por sociedades, como são estas de hoje, que não lhe exigem mais do que as fáceis variantes duma mesma anestesia do espírito que se chamam frivolidade e brutalidade – como poderemos nós, sem esquecer as lições do passado e as insuficiências de uma reflexão dicotómica que se limitaria a fazer-nos viajar entre a hipótese, nunca satisfatoriamente verificada, de uma literatura agente de transformações sociais, e a evidência de uma literatura, outra, esta, que parece não ser capaz de fazer mais do que recolher os destroços e enterrar as vítimas das batalhas sociais, como poderemos nós, insisto, ainda que provocando a troça das futilidades mundanas e o escárnio do senhores do mundo, voltar a um debate sobre literatura e compromisso, sem parecer que estamos falando de restos fósseis?

José Saramago

 

 

El grupo

Todas ellas sin excepción coincidían en que lo peor que podía suceder era llegar a ser como mamá y papá, unas personas envaradas y timoratas (pag 18).

La novela está escrita en 1963 pero su acción transcurre en la década de los años treinta. Década afectada por el crack de 1929. Son años convulsos donde muchos de los antiguos valores sociales están en crisis y a la vez otras formas de vivir buscan asentarse en las diversas sociedades civilizadas.

Narra la vida de ocho jóvenes idealistas (Kay, Dottie,Pokey, Helena, Lobby, Priss, Lakey y Polly) . Acaban de salir de la Universidad y sueñan con cambiar el mundo, al menos aquel mundo que les rodea y en el que deben desenvolverse para llevar a cabo sus propósitos de desarrollo personal. En una palabra sueñan con aplicar a su vida las enseñanzas recibidas  y escapar de lo que entienden como dependencia de género, esto es “mujer-esposa-madre-ama de casa”.

Comienza la historia con la boda de una de las protagonistas,Kay,  (muchos ven en ella el alter ego de la propia autora, Mary McCarthy) una semana después de su graduación y por supuesto sus amigas están invitadas a la ceremonia. No es una boda al uso, no asiste familiar alguno de los contrayentes y la celebración es un tanto singular. Arranca aquí una serie de aventuras que van desgranando las vivencias de todas las mencionadas.

Durante los siguientes siete años sus vidas se verán sometidas a todo tipo de vicisitudes.   Aquellos sueños albergados en sus tiempos de estudio habrán sido sometidos a todo tipo de pruebas y en ellas no siempre saldrán ganadoras. El mundo  se transformará de forma radical y ellas tendrán que adaptarse a dichos bandazos, buscando otras formas de logra las metas que se habían propuesto. Son muchas y de lo más variadas, pero todas tienen un objetivo común, poder ser personas activas socialmente, independientemente de condición femenina; algo que chocará con las costumbres y la moral imperante.

Antes de sumergirnos en la lectura que tenemos por delante quisiera hacer un llamamiento para la mejor comprensión del relato y de lo que en él se cuenta. Debemos esforzarnos en recordar la época en que los hechos suceden, los años treinta del pasado siglo. Mucho de lo que se  describe  nos puede parecer hoy anacrónico,  unos 70 años después y ya en el siglo XXI. Incluso algunos lectores pueden considerar irreal lo que se narra. Ocurrirá especialmente cuando describe situaciones de orden sexual e íntimas, por ejemplo cuando se menciona como se  suponían que se producía el orgasmo femenino; la utilización de los anticonceptivos existentes, muchos de ellos prohibidos o al menos no aceptados socialmente; las relaciones de pareja e incluso las existentes dentro del matrimonio. El divorcio, el adulterio, la misoginia, el psicoanálisis, entonces muy popular, la homosexualidad. La importancia que se le daba a la virginidad femenina, etc.

Pese a lo antes comentado la novela no es procaz. La autora aborda los temas con una sencillez extraordinaria y por supuestos a la vez que éstos, otros se desarrollan en paralelo. Todos encaminados a describirnos las dificultades  que las mujeres deberían superar para lograr su reconocimiento social más allá de la figura femenina más arriba descrita. Sinceramente me gusta la forma en que McCarthy lo hace. No es de extrañar que de ella como escritora Norman Mailer  reflejara en el New York Review of BooksTenia que ocurrir. Estaba escrito que llegaría un día en que nuestra Primera Dama de las Letras escribiría un libro como éste, que haría que todo el mundo se sobresaltases”. “Las críticas publicadas hasta ahora nos la traen volando con alas de oro: “brillante”, “afinada”, “superlativa”, “increíblemente valiosa”, …  Desde que Elizabeth Janeway publicó The Walsh Girls  ningún libro escrito por una mujer había logrado la unanimidad de esta gente. Y ha ocurrido con Mary, nuestra santa, nuestro árbitro, nuestra Juana de Arco, la única capaz de recorrer de arriba abajo nuestro pobre reino encharcado”.

La novela tiene una fuerte carga autobiográfica tal como se desprende del comentario sobre el personaje de Kay. Mary McCarthy estudió, como ellas, en la Universidad de Vassar. Como ellas fue una mujer que se implicó en la lucha por el reconocimiento de la condición femenina, si bien no se la puede encajar en el “feminismo al uso”. Descrita en tercera persona,  su sintaxis es fluida y amigable. El relato es fácil de leer, comprensible. Nos dejará un poso agridulce. Casi todos los empeños de aquellas chicas fracasarán. Pese a ser una mujeres con una preparación intelectual superior a la media los prejuicios existentes y la moral imperante sera un freno importante a la hora de alcanzar las metas deseadas. Trasladando al presente los temas aquí desarrollados y pese a que muchos de los tabúes que entonces había han sido superados, tampoco hoy podrían lograr todos sus fines. Aún el genero sigue limitando el reconocimiento profesional y social que muchas mujeres merecen.

Mery McCarthy nació en Seattle, Washington en 1912 y falleció  en Nueva York en 1989 a los 77 años de edad. A los seis años quedo huérfana, con tres hermanos menores, al morir sus padres de origen irlandés en la epidemia de gripe de 1918. El responsable de cuidar a McCarthy fue un tío suyo, católico. Lo hizo duramente y así quedó reflejado en sus Memorias. Cuando no pudo soportarlo más se fue a vivir con sus abuelos maternos a Seattle.  Estos, Augusta Morganstern, judía y Harold Preston, protestante,  la acogieron y bajo su vigilancia  estudió en el Annie Wright Seminary de Tacoma.  Finalmente fue a graduarse al prestigioso Vassar College en 1933, hecho que marcó su vida y que reflejó en El Grupo.

Impartió clases en el Bard College y en el Sarah Lawrence College, entre 1945 y 1956. Su amistad con Hannah Arendt, que se remonta a 1949 y llega hasta la muerte de ésta, fue uno de los más importantes encuentros intelectuales estadounidenses, tal como queda reflejada en la  copiosa correspondencia cruzada entre ellas.

Durante la década de los años treinta frecuentó los círculos de izquierda de Nueva York siendo a la vez muy crítica con el estalinismo.

Colaboró en la Partisan Review y en The Nation, The New Republic, Harper´s Magazine y The New York  Review Books. Llamó la atención por la agudeza de sus críticas y por su buena formación. Entre los cuarenta y cincuenta criticó al reacionario mccarthismo y a sus secuelas, pero también a los izquierdistas más ciegos. Sus críticas alcanzaron a la guerra de Vietnam y a los escándalos del presidente Nixon.

En 1933 se caso con Harald Johnsrud y a continuación con el crítico literario Edmund Wilson. En sus años finales vivió en París largo tiempo con su cuarto marido.

Su primera novela, The Company She Keeps causó cierto escándalo por su franqueza. Conseguida una reputación importante por su ironía y su capacidad crítica en 1963 publicó  su novela más popular, The Group, que estuvo dos años entre los libros más vendidos del New York Times. Su obra en conjunto destaca por una mezcla rica y precisa de ficción y autobiografía. Es, a juicio de muchos, una de las más grandes escritoras e intelectuales estadounidenses del siglo XX.

Fue miembro del National Institute of Arts and Letters. Logró los galardones: National Medal for Literature y Edward MacDowell Medal en 1984.

La novela fue llevada a la gran pantalla en 1966, dirigida por Sidney Lumet.

La cena de Herman Koch

El curso 2013-2014 está llegando a su fin… En el club Café con libros de los lunes, de la Biblioteca Os Rosales, ayer acabamos de comentar La cena de Herman Koch y entregamos la última lectura del curso: El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince, al que iremos a ver en el también último encuentro de la UNED, dentro del ciclo “X Encontros con escritores: a creación literaria e os seus autores”.

La obra

Portada de La cena

La lectura de La cena ha hecho que tengamos una de las tertulias más animadas del año, dado que suscita un sinfín de preguntas sobre la sociedad occidental actual y la relación, en su seno, entre padres e hijos. Preguntas de difícil respuesta que nos llevan a reflexionar sobre qué hemos hecho mal en la construcción de la sociedad del bienestar.

La cena se puede definir como una novela ácida y provocadora, en la que el autor holandés nos plantea un tema muy grave que apunta de lleno a la autosatisfacción y complaciencia de la clase social acomodada, a su ceguera e irresponsabilidad, y a su falta de autocrítica.

Dos parejas se han citado a cenar en un moderno y exclusivo restaurante de Ámsterdam. Mientras saborean el aperitivo y charlan con aparente despreocupación sobre la última película de moda y sus planes para las vacaciones, son conscientes de que, tarde o temprano, deberán abordar el incierto y acuciante asunto que los ha llevado a reunirse: el futuro de Michel y Rick, sus hijos de quince años, que según algunos indicios podrían estar envueltos en un caso de violencia grave. Así pues, tras los postres, cuando la cena llegue a sus últimos compases, la tensión entre los comensales habrá alcanzado su punto culminante y la cadena de secretos y revelaciones confluirán en un final dramático en el que nadie podrá esgrimir su inocencia.

El libro está estructurado en seis partes en las que se divide la cena que van a degustar: aperitivo, entrantes, segundo, postres, digestivo y propina. La trama se irá desarrollando a lo largo de esta cena de la que en un principio no sabemos su motivo pero que intuímos que algo grave está pasando aunque este hecho tarde en salir a la superficie. El autor, a través de los ojos de Paul (narrador en primera persona de esta novela. Sólo tendremos su punto de vista de todo lo que en ella se cuenta. Punto de vista, por lo tanto, absolutamente subjetivo e incompleto), nos irá presentando a los personajes que charlan de temas banales y comentan la comida del restaurante de moda al que han ido. Hay mucha crítica, irónica e incluso sarcástica no exenta de sentido del humor, sobre estos restaurantes tan en boga en nuestros tiempos donde las raciones son exiguas y supuestamente sofisticadas. Restaurante que, asimismo, es un símbolo de la importancia que se le da hoy en día al status social. Pero la cena es el telón de fondo de un hecho terrible del que son protagonistas sus dos hijos adolescentes.

Surgen numerosos temas de debate tales como el racismo, el aborto, el matrimonio, la educación de los hijos, la tolerancia excesiva en dicha educación, la política actual, la pena de muerte, la culpa y el castigo, la moral y la ausencia de ésta en la sociedad que vivimos, la violencia juvenil y la no juvenil, la falsedad de las formas, el consumismo desaforado…

Tras cosechar un éxito inmediato y arrollador en Holanda —copó las listas de bestsellers, y ya ha vendido más de 340.000 ejemplares—, La cena ganó el Premio del Público y fue declarado Libro del Año 2009 #recomendamosbmc

La novela tendrá además tres versiones cinematográficas o televisivas en Holanda, Alemania y Noruega. A continuación podemos ver el trailer de la versión que se estrenó recientemente en Holanda:

Resulta además que Casa de verano con piscina es la tercera obra de una trilogía de Herman Koch sobre la burguesía europea. La cena fue la segunda, y la primera, increíblemente, no se ha traducido ni publicado en España.

El autor

hermankochHerman Koch (Arnhem, 1953) es en la actualidad uno de los escritores más destacados de los Países Bajos. Ampliamente conocido por sus libros, sus columnas periodísticas y su trabajo de actor en televisión, Koch debutó en 1985 con la colección de relatos De voorbijganger. El salto a la fama llegó con La cena (Salamandra, 2010), sorpresa editorial del año 2009 en Holanda.

Casa de verano con piscina ha sido recibida con el mismo entusiasmo por el público y la crítica, que ha destacado la honestidad y el coraje con que Koch aborda temas de compleja ambigüedad, convirtiéndolo en uno de los autores europeos más provocadores y estimulantes del momento.

Para profundizar en la lectura de la novela y conocer la opinión de otros lectores, os recomendamos encarecidamente los post y comentarios del blog del Club Virtual de Lectura de las Bibliotecas Muncipales de A Coruña.

El próximo lunes, 12 de mayo, comentaremos la primera parte de la novela El olvido que seremos (hasta la página 139). Os animamos a dejar vuestros comentarios en el blog!

El Grupo

Todas ellas sin excepción coincidían en que lo peor que podía sucederles era llegar a ser como mamá y papá, unas personas envaradas y timoratas (pag 18).

La novela está escrita en 1963 pero su acción transcurre en la década de los años treinta. Década afectada por el crack de 1929. Son años convulsos donde muchos de los antiguos valores sociales están en juego y a la vez otras formas de vivir buscan asentarse en las diversas sociedades civilizadas.

Narra la vida de ocho jóvenes idealistas (Kay, Dottie,Pokey, Helena, Lobby, Priss, Lakey y Polly) . Acaban de salir de la Universidad y sueñan con cambiar el mundo, al menos aquel mundo que les rodea y en el que deben desenvolverse para llevar a cabo sus propósitos de desarrollo personal. En una palabra sueñan con aplicar a su vida las enseñanzas recibidas  y escapar de lo que entienden como dependencia de género, esto es “mujer-esposa-madre-ama de casa”.

Comienza la historia con la boda de una de las protagonistas,Kay,  (muchos ven en ella el alter ego de la propia autora, Mary McCarthy) una semana después de su graduación y por supuesto sus amigas están invitadas a la ceremonia. No es una boda al uso, no asiste familiar alguno de los contrayentes y la celebración es un tanto singular. Arranca aquí una serie de aventuras que van desgranando las peripecias de estas mujeres.

Durante los siguientes siete años sus vidas se verán sometidas a todo tipo de vicisitudes.   Aquellos sueños albergados en sus años de estudio habrán sido sometidos a todo tipo de pruebas y en ellas no siempre saldrán ganadoras. El mundo  se transformará de forma radical y ellas tendrán que adaptarse a dichos bandazos, buscando otras formas de logra las metas que se habían propuesto. Son muchas y de lo más variadas, pero todas tienen un objetivo común, poder ser personas activas socialmente, independientemente de su género; algo que chocará con las costumbres y la moral imperante.

Al llegar aquí quisiera hacer un llamamiento para la mejor comprensión del relato y de lo que en él se cuenta. Debemos esforzarnos en recordar la época en que los hechos suceden, los años treinta del pasado siglo. Mucho de lo que se  describe  nos puede parecer hoy anacrónico,  unos 70 años después y ya en el siglo XXI. Incluso algunos lectores pueden considerar irreal lo que se narra. Ocurrirá especialmente cuando describe situaciones de orden sexual e íntimas, por ejemplo cuando se menciona como se  suponían que se producía el orgasmo femenino; la utilización de los anticonceptivos existentes, muchos de ellos prohibidos o al menos no aceptados socialmente; las relaciones de pareja e incluso las existentes dentro del matrimonio. El divorcio, el adulterio, la misoginia, el psicoanálisis, entonces muy popular, la homosexualidad. La importancia que se le daba a la virginidad femenina, etc.

Pese a lo antes comentado la novela no es procaz. La autora aborda los temas con una sencillez extraordinaria y por supuestos a la vez que éstos, otros se desarrollan en paralelo. Todos encaminados a describirnos las dificultades  que las mujeres deberían superar para lograr su reconocimiento social más allá de la figura femenina más arriba descrita. Sinceramente me gusta la forma en que McCarthy lo hace. No es de extrañar que de ella como escritora Norman Mailer  reflejara en el New York Review of BooksTenia que ocurrir. Estaba escrito que llegaría un día en que nuestra Primera Dama de las Letras escribiría un libro como éste, que haría que todo el mundo se sobresaltases”. “Las críticas publicadas hasta ahora nos la traen volando con alas de oro: “brillante”, “afinada”, “superlativa”, “increíblemente valiosa”, …  Desde que Elizabeth Janeway publicó The Walsh Girls  ningún libro escrito por una mujer había logrado la unanimidad de esta gente. Y ha ocurrido con Mary, nuestra santa, nuestro árbitro, nuestra Juana de Arco, la única capaz de recorrer de arriba abajo nuestro pobre reino encharcado”.

La novela tiene una fuerte carga autobiográfica tal como se desprende del comentario sobre el personaje de Kay. Mary McCarthy estudió, como ellas, en la Universidad de Vassar. Como ellas fue una mujer que se implicó en la lucha por el reconocimiento de la condición femenina, si bien no se la puede encajar en el “feminismo al uso”. Descrita en tercera persona,  su sintaxis es fluida y amigable. El relato es fácil de leer, comprensible. Nos dejará un poso agridulce. Casi todos los empeños de aquellas chicas fracasarán. Pese a ser una mujeres con una preparación intelectual superior a la media los prejuicios existentes y la moral imperante sera un freno importante a la hora de alcanzar las metas deseadas. Trasladando al presente los temas aquí desarrollados y pese a que muchos de los tabúes que entonces había han sido superados, tampoco hoy podrían lograr todos sus fines. Aún el genero sigue limitando el reconocimiento profesional y social que muchas mujeres merecen.

Mery McCarthy nació en Seattle, Washington en 1912 y falleció  en Nueva York en 1989 a los 77 años de edad. A los seis años quedo huérfana, con tres hermanos menores, al morir sus padres de origen irlandés en la epidemia de gripe de 1918. El responsable de cuidar a McCarthy fue un tío suyo, católico. Lo hizo duramente y así quedó reflejado en sus Memorias. Cuando no pudo soportarlo más se fue a vivir con sus abuelos maternos a Seattle.  Estos, Augusta Morganstern, judía y Harold Preston, protestante,  la acogieron y bajo su vigilancia  estudió en el Annie Wright Seminary de Tacoma.  Finalmente fue a graduarse al prestigioso Vassar College en 1933, hecho que marcó su vida y que reflejó en El Grupo.

Impartió clases en el Bard College y en el Sarah Lawrence College, entre 1945 y 1956. Su amistad con Hannah Arendt, que se remonta a 1949 y llega hasta la muerte de ésta, fue uno de los más importantes encuentros intelectuales estadounidenses, tal como queda reflejada en la  copiosa correspondencia cruzada entre ellas.

Durante la década de los años treinta frecuentó los círculos de izquierda de Nueva York siendo a la vez muy crítica con el estalinismo.

Colaboró en la Partisan Review y en The Nation, The New Republic, Harper´s Magazine y The New York  Review Books. Llamó la atención por la agudeza de sus críticas y por su buena formación. Entre los cuarenta y cincuenta criticó al reacionario mccarthismo y a sus secuelas, pero también a los izquierdistas más ciegos. Sus críticas alcanzaron a la guerra de Vietnam y a los escándalos del presidente Nixon.

En 1933 se caso con Harald Johnsrud y a continuación con el crítico literario Edmund Wilson. En sus años finales vivió en París largo tiempo con su cuarto marido.

Su primera novela, The Company She Keeps causó cierto escándalo por su franqueza. Conseguida una reputación importante por su ironía y su capacidad crítica en 1963 publicó  su novela más popular, The Group, que estuvo dos años entre los libros más vendidos del New York Times. Su obra en conjunto destaca por una mezcla rica y precisa de ficción y autobiografía. Es, a juicio de muchos, una de las más grandes escritoras e intelectuales estadounidenses del siglo XX.

Fue miembro del National Institute of Arts and Letters. Logró los galardones: National Medal for Literature y Edward MacDowell Medal en 1984.

La novela fue llevada a la gran pantalla en 1966, dirigida por Sidney Lumet.

La caida de los cuerpos

Con esta novela, La caída de los cuerpos, damos comienzo a las actividades del Club para el periodo 2013/2014.

El relato que nos ocupa es la segunda parte de la trilogía El fin de los hombres con la que el autor, Maurice Druon, ajusta cuentas con la sociedad francesa de la Tercera República  (1870/1875-1940) especialmente con la existente en el periodo entreguerras (1918/1939).  La élites de esta sociedad que había vivido el drama de la Primera Guerra Mundial no parecieron darse cuenta de los importantes cambios socio-económicos que dicha contienda produjo.  Ellos continuaran pensando que todo seguia igual, siguen teniendo riqueza y prestigio y  que son otros estamentos sociales los que han sufrido los cambios; pero estos a ellos, élites encumbradas,  no les afectan. No saben ver que son los últimos congéneres de una estirpe que no tiene continuidad. La crisis mundial de 1929 les alcanzará de plano y provocará la caída  de la mayoría de sus economías y por consiguiente de sus estatus.

Para describir lo que está sucediendo se vale de los clanes Schoudler y La Monnerie. Si el hundimiento del banquero Noël Schoudler retrata el fin de las fortunas amasadas durante el siglo XIX, Urbain de La Monnerie, ciego y octogenario habitante del castillo de Muglaives, encarna la decadencia de la vieja aristocracia y su peculiar estilo de vida, que abarca a los que como dependientes de esta viven incluidos en ese átomo social.

Por contra aparecen figuras ascendentes que no tienen su base en herencias recibidas. Son hombres como Simon Lachaume, un político frío y cerebral, hecho a sí mismo, encumbrado  en la universidad, las antecámaras de los ministerios, las salas de redacción, los salones galantes y los gabinetes del gobierno. Personas que no dudan en apoyarse en aquellos que están  inmersos en las crisis antes comentadas, que les sirven de trampolín;  pero que saben abandonar el barco a su debido tiempo, sin que  el cambio de lealtades les provoquen preocupaciones morales. Es el triunfo del arribismo y la mediocridad; de los que vienen a ocupar el lugar prominente en la sociedad que está dejando vacío la caída de los grandes industriales , financieros y aristócratas que conformaron la misma cien años antes.

1929 no solo fue el año del crack económico. Fue además el año en que desaparecen importantes  próceres de la Francia de la Tercera República, como fueron el Mariscal Foch,  artífice de la victoria en le Primera Guerra Mundial y el que fuera presidente del gobierno en aquellos momentos y persona clave en las negociaciones de Paz, Georges Clemenceau. Con ellos y otros, se perdieron importantes referencias sobre el comportamiento público de las élites gobernantes.

A través de los personajes de ficción citados y algún otro no mencionado, Druon nos relata aquel tiempo. Es un lectura fácil, si bien la configuración de la novela, que pasa de unas situaciones a otras con cierta brusquedad, puede hacer que el lector se pierda un poco. En todo caso y dada mi afición a los relatos con fondo histórico, no dudo que gustará y provocará que busquemos la forma de leer los otros dos volúmenes que conforman la trilogía.

Desconozco si Kent Follett se ha inspirado en Maurice Druon para escribir su también trilogía sobre los cambios sociales ocurridos en Europa durante la primera mitad del siglo XX; pero lo que aquí leemos se asemeja a lo narrado en los dos libros hasta ahora publicados por el escritor británico.

Maurice Druon (París 1918 – 2009).

Sobrino del escritor Joseph Kessel, junto con el que escribió el Canto de los Partisanos (Chant des Partisans), que, con música compuesta por Anna Marly, fue utilizado como himno por la Resistencia Francesa durante la Segunda Guerra Mundial. Pasó su infancia en Normandía y realizó sus estudios secundarios en el Liceo Michelet. Comenzó a publicar a la edad de dieciocho años en revistas y periódicos literarios mientras cursaba la carrera de Ciencias Políticas (1937 -1939).

En 1940 luchó contra las tropas del III Reich y tras la caída de Francia escapó a Londres. Allí se sumó a la Francia Libre de De Gaulle. A partir de 1946 se consagró a su carrera literaria y recibió en 1948 el Premio Goncourt por su novela Las Grandes Familias, la primera parte de la trilogía que completaría con La caída de los cuerpos y Cita en el infierno.

El 8 de Diciembre de 1966 fue elegido miembro de la Academia Francesa, sucediendo a Georges Duhamel. Fue Ministro de Cultura en 1973 y 1974, y diputado por París desde 1948 a 1981.

Es también conocido por su serie de novelas históricas tituladas Los Reyes Malditos, publicada entre los años 1955 y 1977.

Diario de la guerra del cerdo

Cubierta Diario de la guerra del cerdoNovela inclasificable, entre a literatura utópica, futurista e a realista, semella traída ao caso desde o ano da súa escrita –1969- até os nosos días. O tema de fondo é unha moi evidente crise económica que nos lembra a incerteza e a nosa propia situación como lectores. A acción trasconrre sobre un fío conductor de violencia e medo, de busca de alternativas para sair desa crise ou, polo menos, de paliar os seus efectos e ver a luz ao final dun túnel demasiado escuro.

Dende as primeiras páxinas podemos apalpar esa incomodidade que vai ir desenvolvéndose, facéndose medo e desesperación moi pouco a pouco, segundo coñecemos o personaxe de Isidoro Vidal e os seus compañeiros, todos homes entrados en anos e que se reúnen para pasar longas tardes de cartas, conversas e remembranzas do pasado.

O que é nun principio algo incomprensible, unha estraña actitude contra os vellos, vaise facendo pública e ascendente, desde o insulto á agresión e chegando á persecución e ao asasinato. Cando morre a primeira vítima de grupos de xoves violentos organizados, é cando comeza esta guerra xeracional, esta loita contra os vellos –os denominados porcos do título- e que levan aos maiores a vivir sumidos nunha vixilancia constante e desesperanzadora, levando unha vida de precaución e clandestinidade que se volve suspicaz, conspiradora e incómoda.

Isidoro Vidal, sobre quen recae todo o peso da acción, é un home que vive nun punto entre os banzos últimos da madurez e a primeira vellez. Móvese nun ambiente cercano ao perigo, consciente de que sobrepasará en breve os límites da idade permitida para a supervivencia. Aínda que ao principio a súa incredulidade obrígao a pensar que os casos de violencia e morte son illados e non responden a un patrón común de xerontofobia, pronto vivirá o temor no máis profundo, sendo obrigado a gorecerse na sombra, no silencio e na constante alerta.

O que nun principio é unha sospeita sobre que alguén está tratando de liquidar a todos os vellos, de socato convértese nunha certeza para Vidal, exposto á delación incluso polo seu propio fillo ou os seus compañeiros de partida e conversa.

É interesante ver cómo esta novela amosa diversos aspectos a destacar. Primeiro, desde un punto de vista literario, podemos ver como o ritmo vai acelerándose, subindo de ton e de claridade na súa intencionalidade. O que nas primeiras liñas é unha suposición, unha simple sospeita, declárase probado máis adiante e aínda máis adiante convértese nun perigo constante nun pavor auténtico: ser vello é unha sentencia de morte.

Por outra banda, dentro da intención da novela, vemos como utópicamente o home trata de desfacerse de todo elemento inútil para unha sociedade estritamente mercantil e produtiva e máis que nada baseada na idea da obsolescencia programada (idea moderna de máis para unha novela que ten corenta anos), onde o que xa non serve para nada, nin produce nada pero si consume efectivos debe ser separado do grupo e destruído.

É unha reflexión, sobre todo, interesante, sobre como se acepta a vellez na sociedade actual occidental, de cómo se puido plantexar nun principio unha matanza de cativos pola mesma improdutividade pero iso significaría rematar co futuro e o porco, do que neste caso non se pode aproveitar absolutamente nada, é o vello que xa non rende. Todo pasando pola riba da premisa de que o tempo nos iguala a todos, que a xuventude é unha doenza que o tempo cura, e que precisamente os verdugos serán mañá, probablemente, novas vítimas.

Adolfo Bioy Casares (Buenos Aires, Argentina; 15 de septiembre de 1914 – ibídem, 8 de marzo de 1999) foir un importante escritor argentino que frecuentou as literaturas fantástica, policial e de ciencia ficción. Debe, ademais, parte do seu recoñecemento á súa amizade con Jorge Luis Borges, con quen colaborou literariamente en varias ocasións. Este considerouno un dos máis notables escritores arxentinos. A crítica profesional tamén compartiu a súa opinión: Bioy Casares recibiu, en 1990, o Premio Miguel de Cervantes.

[Fonte: wikipedia]