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Fotocopias, John Berger

En “Café con Libros” procuramos seguir la actualidad con nuestras lecturas, y el fallecimiento de John Berger hace unos meses, nos animó a descubrir uno de sus mejores cuentos.

Fotocopias es una sucesión de momentos hermosos, narrados con una velocidad de obturación baja, de manera que todos los haces de luz que pasan frente al lente de la cámara del escritor y se extienden como hilos multicolores. ¿No son las personas, en su mejor versión, eso? Haces de luz. Fogatas que tienen una necesidad sublime: dar. John Berger toma, captura lo que esas personas dan, y continúa la cadena de dones ofreciendo un libro excepcional.

El autor presenta una colección de sus encuentros vividos en la Europa de finales de milenio. Veintinueve momentos que, en conjunto, conforman un fresco de la historia de la humanidad, así como un autorretrato de su autor. Por sus páginas nos cruzamos con amigos, con viajeros en estaciones de tren, con campesinos, con Simone Weil en su apartamento de París, con vecinos, con extraños en cafés, con el fotógrafo Henri Cartier- Bresson, con pintores y otros artistas. Personas, más que personajes observadas con una mirada lúcida, sencilla, bondadosa e intensa que recorre todas las dimensiones y posibilidades de lo cotidiano.

Las fotografías sirven para recordarnos lo que olvidamos. Son el opuesto de las pinturas, estas muestran lo que el pintor recuerda.

Por Galicia, Berger sentía un cariño especial, que se visualizaba en Betanzos (el dibujo de abajo es de él)  y que se fraguó durante siete años en los que cada verano venía en su motocicleta, recorriendo la costa norte a visitar a un escritor indio afincado en tierras del Mandeo, Víctor Anand. Este amor quedó plamado en un cuento de Fotocopias donde compara las casetas de las ferias del pulpo con el mantel parisino del restaurante Maxims´s.

El autor

Consumado poeta, confiaba ciega e ingenuamente en el poder de la Literatura y de la palabra, para transformar el mundo, con pequeños pasos.

La vida de John Berger estuvo marcada por el nomadismo geográfico y cultural, por la necesidad de ver y su amplio sentido moral y estético. Su biografía es una reunión de datos fascinantes, un manojo de encuentros, exilios y un grado de independencia insospechado para un escritor. Berger ha sido considerado un humanista, no solo intelectualmente, sino por su gran humanidad. Decía que si escribía, si creaba, era únicamente porque la naturaleza lo había dotado con la capacidad de escuchar a los demás.  El valor de su palabra residía en el sentido ético de su trabajo, de su obra, de su compromiso con la ciudadanía.

Berger nació en Londres en 1926. Abandonó por obligación la escuela en 1942 e ingresó en la escuela central de Bellas Artes con el objetivo de convertirse en pintor bajo los bombardeos. Fue llamado a filas y su estancia en el ejército se prolongó debido al servicio militar. Concluida la Guerra, se incorporó como profesor de dibujo en Chelsea. Se sentía pintor y se ganaba la vida haciendo portadas de libros y otros encargos. Aceptó una columna semanal de crítica de arte en el New Statesman y el Tribune.

Desde el año 49 hasta el 58, Berger asume una intensa actividad política y sus artículos abordaron denuncias y todo aquello que era digno de ser defendido. Comenzó a ser considerado un crítico y periodista marxista a pesar de que nunca fue miembro del partido.
En 1955, publica su primera novela, Un pintor de nuestro tiempo en la que relata la historia de un exiliado húngaro en forma de diario íntimo. El libro señala la amargura del exilio, el drama y se extiende sobre el fascismo y sobre los sucesos de Hungría. El libro se retiró de las librerías y Berger apareció en varias listas negras. En 1960 abandona Inglaterra e inicia su nomadismo geográfico por el “midi francés”, Suiza e Italia. El exilio aporta una visión sosegada y consciente de su escritura.

En 1965 publicó el análisis más iluminador y controvertido sobre la obra de Picasso. Berger se fascina por el personaje y su leyenda, trata la soledad y la tristeza de un artista insolente, el impúdico genio.

En los años 70 inicia se colaboración con el director suizo Alain Tanner como guionista. Su primera película conjunta es La salamandra (1971), a la que seguirán La milie du monde (1974) y Jonás que cumplirás 25 años en el 2000 (1976).

En 1971 recibe el máximo galardón de la literatura inglesa por su novela G. En G. sostiene la tesis de que de no haber vivido en el siglo XVII, Don Juan hubiese sido un revolucionario. Intalado en la Alta Saboya  escribió su trilogía De sus fatigas que consta de tres novelas: Puerca tierra, Una vez en Europa y Lila y Flag en el que trabajó durante quince años.

Puerca Tierra se sitúa entre el principio de los años cincuenta y finales de los sesenta y es el testimonio de la destrucción radical de la vida rural a consecuencia de la economía contemporánea. El libro fue visto como un documento sociológico.  Una vez en Europa abarca desde los años sesenta y alcanza hasta los noventa y son historias de amor. En  Lila y Flag, los campesinos han abandonado el pueblo y se han instalado en las ciudades.

Cultivando su versatilidad, rompiendo géneros, en 1974 escribe un hermosísimo libro de crítica de arte y literaria, Modos de Ver, en el que como crítico intenta demostrar las funciones sociales del arte, la manera en que el artista responde a las condiciones históricas y sociales. Mirar y El sentido de la vista completan su prestigio como crítico de arte.

En 1995, cuando era reivindicado por los indignados del momento y, a la vez, reclamado como experto en los principales museos del mundo —el Prado entre ello —, el escritor británico dio otra vuelta de tuerca a su obra literaria narrando una historia de amor en los tiempos del Sida: Hacia la boda. Esta vez los derechos de autor de aquel viaje por el viejo continente camino de unos esponsales estaban destinados a los comités de lucha contra el Sida de cada país en que se publicó.

Ya fueran enfermos, campesinos, mendigos o inmigrantes, los desheredados de la tierra estuvieron siempre en el centro de la obra de John Berger. Nunca dejó de dibujar, de viajar en moto ni de escribir poemas. Fue el puente entre la gente de a pie y los grandes maestros de la pintura occidental. También la voz de los seres más frágiles, residuos del mundo moderno a los que su obra otorgó una dignidad de reyes.

Su producción literaria en los últimos años engloba novelas como King, una historia de la calle, (2000), la obra de teatro El último retrato de Goya (1998), la recopilación de artículos, Fotocopias (2000), La forma de un bolsillo (2002), libros compartidos con el fotógrafo Jean MorhOtra forma de contar, A Fortunate Man: The Story of a Country Doctor. Un hombre afortunado y At the edge of the world.

En 2008 publicó de De A para X. Una historia en cartas, y en abril de 2009 la cineasta española Isabel Coixet presentó una exposición monográfica  La Casa Encendida:  “From I to J. Un homenaje de Isabel Coixet a John Berger”, con la colaboración de la arquitecta Benedetta Tagliabue y la participación de las actrices Penélope Cruz, Monica Bellucci, Isabelle Huppert, Maria de Medeiros, Sarah Polley, Tilda Swinton o Leonor Watling.

Alfaguara editó hace pocos meses Rondó para Beverly, un homenaje que el autor escribió junto con su hijo Yves para su esposa, fallecida en 2013.

Obras de John Berger en las Bibliotecas Muncipales:

Un libro no puede cambiar el mundo. Pero tal vez nos ayude a preguntarnos cosas sobre nosotros mismos.

Felices lecturas!

La casa de las bellas durmientes

Nuestra última lectura en el  Club de Lectura de la Biblioteca Sagrada Familia  fue La casa de las bellas durmientes (1961) del Nobel de literatura japonés Yasunari Kawabata. Es una novela breve, sencilla, profunda y, a la vez, perturbadora en la que se entretejen el erotismo, la lujuria, la violencia y la vejez. Es una reflexión sobre la sexualidad y la muerte (tema recurrente de la literatura)

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Escrita en tercera persona narra las visitas de Eguchi, un hombre de 67 años, a un burdel secreto en las afueras de Tokio donde hombres mayores de buena posición económica pagan por dormir con jóvenes vírgenes que son fuertemente narcotizadas para la ocasión. Me llama la atención cómo el autor se refiere al protagonista como el “viejo Eguchi” como si fuera un ancianito con 67 años. Actualmente una persona de la edad de Eguchi tiene una calidad de vida y bienestar muy superiores a los que llegaban a esa edad en generaciones anteriores. Supongo que hay que tener en cuenta que la novela se escribió en 1961 pero aún así me parece exagerado.

Las reglas de la casa son inflexibles: no se puede practicar sexo con las chicas, ni despertarlas bajo ningún concepto; tampoco se puede dormir dos veces con la misma joven. A cambio los clientes pueden soñar, recordar lo que sentían cuando eran jóvenes, reviviendo emociones de experiencias pasadas. De esta forma Eguchi irá evocando el recuerdo de mujeres que amó en el pasado a través de la anatomía de cada joven, deseando rejuvenecer junto a estas chicas que descansan bajo un sueño hipnótico.

Hay pocos diálogos salvo las cortas conversaciones de Eguchi con la misteriosa gobernanta de la casa que parece conocer bien la psicología de su clientela; así como diálogos de Eguchi con otras mujeres del pasado.

Es admirable la precisión y sutileza con que Kawabata describe a las “bellas durmientes”, es como si fueran acariciadas únicamente con palabras. También cabe pensar cómo sería acogida esta novela en la actualidad en que continuamente se publican noticias relacionadas con el abuso a menores, teniendo en cuenta que las “bellas durmientes” vienen siendo unas adolescentes.  ¿Y si la protagonista de la novela fuese una mujer de 67 años como Eguchi y no un hombre?

Lejos de gozar con estas jóvenes, Eguchi es consciente de su soledad, de su decadencia física, de la tristeza y fealdad de la vejez; del transcurso del tiempo y de los recuerdos. Todo ello dentro de una atmósfera opresiva, sensual y onírica. En más de una ocasión se le pasará por la cabeza la posibilidad de transgredir las reglas de la casa…

Morir en una noche como la de hoy, con la piel de una muchacha para darle calor, debe de ser el paraíso para un anciano… Un viejo vive en vecindad con la muerte.

Muchos años después sirvió de inspiración al Nobel colombiano Gabriel García Márquez para escribir la que sería su última novela “Memorias de mis putas tristes” (2004)

La película australiana de Julia Leigh “Sleeping Beauty” está basada en la novela de Kawabata.

El autor

Kawabata (1899-1972) es uno de los escritores japones más reconocidos fuera de las fronteras del País del Sol Naciente.

kawabataNació en Osaka en 1899. Huérfano a los 3 años, insomme perpetuo, cineasta en su juventud, lector voraz tanto de los clásicos como de las vanguardias europeas, fue un solitario empedernido. Infancia trágica con la muerte sucesiva de sus familiares más próximos, completamente solo a partir de los 15 años, “niño sin familia y sin hogar”, como se autodefinía. Completó su educación en un internado y luego en la universidad de Tokio donde estudiaría Literatura en Lengua Inglesa y después Literatura Japonesa. Mantuvo una estrecha amistad con Yukio Mishima del que fue mentor y difusor en los círculos literarios.

Fue el primer escritor japonés en recibir el Nobel de Literatura en 1968… ¡67 años después de la creación del mismo!

Los premios suecos no han tenido en consideración a los autores nipones, ya que sólo Kenzaburo Oe ha recibido el premio en 1994. En los últimos años suena con mucha fuerza el nombre de Haruki Murakami.

Entre sus novelas, muchas de ellas marcadas por el erotismo y la soledad, destacan La bailarina de Izu, El maestro de Go, Lo bello y lo triste, Mil grullas, País de nieve y El rumor de la montaña.

Kawabata se suicidó a los 73 años, dos años después de Mishima. Sin dejar ninguna nota o explicación alguna, el 16 de abril de 1972 puso fin a su vida en la ciudad de Zushi, inhalando gas  en su apartamento a orillas del mar.

Sus dos grandes amigos y grandes escritores de la literatura nipona Yukio Mishima y Ryunosuke Akutagawa también terminaron suicidándose; el primero con el terrible ritual del harakiri, mientras que Akutagawa se decantó por una sobredosis de barbitúricos. Las dos muertes afectaron enormemente a Kawabata. No olvidemos la larga historia  del suicidio en la cultura japonesa pero este es un tema distinto al de nuestra novela.

Si queréis acercaros a la esencia del Japón tradicional os dejo el link al discurso titulado “El viejo Japón y yo” que dio Kawabata cuando le concedieron el Premio Nobel.

Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar estos libros así como otras obras de este autor. Feliz lectura!!

La semana que viene nos adentraremos en el Realismo Mágico de la mano de Laura Esquivel con  la novela “Como agua para chocolate“. También veremos la adaptación cinematográfica que hizo su marido Alfonso Arau.

Un neno, unha montaña, un dictador

Este curso 2016/17 en ElClú quixemos empezar con forza, apostando por un título que sabiamos que non ia deixar indiferente a ninguén, e así foi. El niño en la cima de la montaña  recrea unha historia distinta, tenra, profunda, dura en ocasións, que ben puidera ser real. Unha desas historias na que os finais non sempre son doados, pero son bos finais.

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El niño en la cima de la montaña

John Boyne neste libro trata, unha vez máis, a lacra do nacismo dende o punto de vista dun neno, un rapaz inocente e indefenso que sofre unha tremenda transformación a medida que transcorre o tempo. A vida non trata excesivamente ben a Pierrot, que queda só con sete anos. Desamparado, e despois de pasar por un orfanato, acaba no Berghof, a residencia que Hitler ten nos Alpes. Imaxinádesvos como sería a convivencia có Führer? Toda unha vivencia que marcará a Pierrot de por vida.

Non queremos facervos ningún spoiler, así que vos invitamos a mergullarvos nesta lectura tan reveladora, tendes exemplares coma sempre nas nosas Bibliotecas.

Entrega do primeiro libro de ElClú do curso 2016/17

Entrega do primeiro libro de ElClú do curso 2016/17

Pero nas sesións non só lemos o libro. Visionamos anacos de películas como El gran dictador, La vida es bella, La ladrona de libros… que comentamos. Fixemos tamén un montón de procuras na rede sobre a Segunda Guerra Mundial, para situarnos no contexto histórico. Coñecimos termos como ‘gentil‘ para referirse aos non xudeos, as xuventudes hitlerianas que aparecen ao longo da historia en reiteradas ocasións,  führer para referirse a Hiltler, o significado do saudo dos nazis ‘sieg heil‘, ou que a casa de verán de Hiltler onde acontece gran parte da trama do libro se chamaba Berghof.

Ademais, na última sesión antes do Nadal, como sempre, desfrutamos da nosa sesión biscoito, esta vez, acompañada dun mannequin challenge que algún dos nosos clubeiros insistíu moito en facer, e non nos quedou tan mal, que opinades?

E para rematar de completar a lectura, ocorréusenos que sería unha boa ocasión para visitar un espazo da nosa contorna que nos podía ofrecer unha visión diferente da Segunda Guerra Mundial. Así que dito e feito, puxémonos en contacto co Museo Histórico Militar da Coruña que nos preparou unha visita guiada centrada principalmente nese contexto histórico. Dende aquí aproveitamos a ocasión para agradecer a disposición e o trato recibido polo persoal do centro.

E ata aquí o percorrido polo mundo de John Boyne dende ElClú (de momento). Recordarvos que temos un montón de lecturas deste autor nas nosas Bibliotecas:

Vémonos pronto con novas lecturas!

Deica logo!

EL PALACIO AZUL DE LOS INGENIEROS BELGAS

…. la locura era una forma agradable de construirse universos propios cuando no nos gustaba el que teníamos alrededor, y era este un pensamiento acertado, porque era lo que de igual manera le ocurría a mi hermana Lucía, …. (117).

Un día de septiembre de 1927, Nalo entró a trabajar en el palacio azul de los ingenieros belgas; allá, en uno de los valles mineros de Asturias. Cuando entró llevaba un bagaje de sucesos que lo relacionaba con aquella casa. La descripción de lo que desde entonces le sucede, así como la historia de su familia y la de la sociedad en la que vive, -marcada por las diferencias de clase existentes-, es lo que configura el relato que nos disponemos a leer. Un relato que comienza en un momento concreto de nuestra historia, el que transcurrió desde la proclamación de la Dictadura del General Primo de Rivera, su caida, el advenimiento de la II República y los trágicos sucesos del año 1934 que configuraron lo que se denominó “la revolución proletaria de Asturias”. Siete años cruciales para el personaje y los que con él se relacionan.

He de confesar que el hojeo del libro me produjo un cierto desasosiego. La prosa escrita en las 318 páginas es densa. Escasean los puntos y aparte y no existe dialogo alguno perfectamente identificado. Pues bien; que esto no desanime a nadie. Lo que el autor nos describe está escrito de tal forma que no solo no nos cansa su lectura, deseamos continuar, que siga configurando frases como la que encabeza esta glosa. Escogí esa, podía hacerlo con muchisimas otras. Nos parece leer una continua poesía. Su destreza para describir los ambientes, las personas, los pensamientos y las situaciones es admirable. Vivimos los momentos que nos narra con toda la atención, deseando no perder ninguna de las expresiones con que los refleja. Es por eso que recomiento que el texto se lea despacio, saboreando cada palabra y cada frase. Nos encontramos ante un verdadero y hermoso banquete narrativo y no es deseable perderse alguno de los exquisitos bocados que en forma de frase el autor nos invita a disfrutar.

El personaje principal es Nalo. En torno a él gira la historia. Y al tiempo que nos acerca al ambiente de la época va describiendo el aprendizaje de nuestro protagonista en todo lo referente a su sensualidad.

Poco después de conseguir el trabajo de jardinero en el palacio azul muere su madre, una mujer infeliz desde la muerte de su marido pese a la brutalidad de este. Su familia queda reducida a su hermana Lucía y sus abuelos Cosme y Angustias. Desde el principio lo que cuenta del abuelo Cosme nos lleva a sospechar que existe una antigua relación de este con la familia de uno de los ingenieros.

Su formación se verá condicionada por lo que su abuelo dice o mejor, calla; por su hermana Lucia, que le muestra los misterios del cuerpo femenino y de la poesía; por el jardinero principal del palacio, Eneka, un hombre con una mente enciclopédica que lo formará en los misterios del mundo. No terminan aquí los personajes que configuran la trama y el magisterio. Esta la aya Julia, las  esposas e hijas de los ingenieros, mujeres que a la vez que su hermana parecen concebidas para la educación en los placeres sensuales de Nalo. Es el relato de un universo cerrado de felicidad y despertar a la vida, ajeno a lo que fuera de él pasa, a los asomos de intolerancia sobre las esperanzas de los pobres y los ilustrados. A la gran tragedia que está por venir y que los alcanzará en toda su magnitud.

Todo lo escrito está configurado en una atmosfera de irrealidad y ensueño. Una teoría que Nalo defiende es que en un momento caben, a veces, varios momentos. Un momento es algo concreto, cuando lo configuran varios es lo esencial, lo que da sentido a la vida, lo que vale la pena conocer. Y él sin duda conocera esas esencias de vida.

                                                                     1934 – Levantamiento minero en Asturias.

 

 

Fulgencio Argüelles nació en la aldea allerana de Orillés, oficialmente Uriés el 6 de Enero de 1955. Estudió psicología en las universidades de Comillas y Complutense de Madrid, especializándose en psicología del trabajo y de las organizaciones. En 1997 regresó a Asturias y reside en Cenera (Mieres) el lugar donde había pasado su infancia y juventud.

Ha recibido varios premios por sus relatos cortos, tanto en castellano como en bable. Todos ellos antes de publicar su primera novela Letanías de lluvia, Premio Azorín de 1992; Los clamores de la tierra; Recuerdos de algún vivir, Premio Principado de Asturias 2000 concedido por la Fundación Dolores Medio, y El Palacio de los ingenieros belgas, Premio Café Gijón 2003.

También ha publicado los libros de relatos Del color de la nada y Seronda, este último en  bable y en colaboración con el pintor asturiano J. Enrique Maojo.

Escribe habitualmente artículos de opinión, así como críticas literarias en el diario El Comercio, donde mantiene una sección fija denominada “Libros de siempre jamás”. Por estos artículos le fue concedido el Premio de la Crítica que concede la Asociación de Escritores de Asturias (AEA) al columnismo literario, en 2012.

Nos vemos allá arriba, Pierre Lemaitre

En “Café con Libros” seguimos leyendo a los grandes autores contemporáneos europeos, esta vez de la mano de Pierre Lemaitre. Hemos dejado atrás el singular mundo del Comisario Verhoeven, que nos apasiona, y hemos descubierto la que ha sido considerada: una de las mejores novelas sobre la gran guerra. “Nos vemos allá arriba”. Aunque las escenas bélicas sólo ocupan tres capítulos, toda la historia está imbuida del espíritu militar de entonces y las consecuencias del conflicto.

Galardonada con el Premio Goncourt, ensalzada por los críticos y convertida en un auténtico fenómeno editorial en Francia, esta novela es un emocionante canto a la capacidad de superación del ser humano y, a la vez, un fresco y atrevido retrato de una sociedad descompuesta por uno de los más crueles inventos del hombre: la guerra.

Nos vemos allá arriba

En noviembre de 1918, tan sólo unos días antes del armisticio, el teniente D’Aulnay-Pradelle ordena una absurda ofensiva que culminará con los soldados Albert Maillard y Édouard Péricourt gravemente heridos, en un confuso y dramático incidente que ligará sus destinos inexorablemente.
Édouard, de familia adinerada y con un talento excepcional para el dibujo, ha sufrido una horrible mutilación y se niega a reencontrarse con su padre y su hermana. Albert, de origen humilde y carácter pusilánime, concilia el sueño abrazado a una cabeza de caballo de cartón y está dispuesto a lo indecible con tal de compensar a Édouard, a quien debe la vida. Y Pradelle, aristócrata venido a menos, cínico y mujeriego, está obsesionado con recuperar su estatus social.

De regreso en París, los tres excombatientes se rebelarán contra una realidad que los condena a la miseria y al olvido. Así, Édouard organiza una ingeniosísima estafa con el fin de vengarse de su progenitor, que siempre lo repudió por su sensibilidad y sus habilidades artísticas. De paso quiere ayudar al fiel Albert, que quiere huir a las antípodas para olvidar a Cécile, su amor perdido. Aunque tal vez el más ambicioso sea Pradelle, que sacudirá la conciencia de Francia entera mediante una monumental operación delictiva concebida para amasar una rápida fortuna. A pesar de las dificultades los tres parecen tener una voluntad infinita.

En una brillante fusión de literatura popular y alta literatura, Pierre Lemaitre ha creado una trepidante historia que progresa al ritmo de una trama detectivesca. Integrando con maestría elementos de géneros tan diversos como el relato de aventuras, el drama psicológico, la crónica social y política y el alegato antibélico, la narración es un derroche de humor, rabia y compasión que sin duda nos ha cautivado.

 

El autor

Pierre Lemaitre

Pierre Lemaitre es un escritor y guionista francés (París, 1957). Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos, enseñando comunicación y cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.

Lemaitre considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”. Desde su primera novela Irene en nuestro país, rinde homenaje a sus maestros, haciendo de estos escritores los protagonistas de su intriga: Bret Easton Ellis, Émile Gaboriau, James Ellroy, William Mcllvanney… Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París. Nacido hipotrófico por eso solo mide 1,45 de cólera, intentó dedicarse a la pintura, luego estudió derecho y finalmente entró en la policía nacional. Está casado con Irène y es discreto y meticuloso. Recibió el Premio a la Primera Novela Policiaca del Festival de Cine Policiaco de Cognac.

Tres año más tarde, en 2009, lanza su segunda novela Vestido de novia ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock. En ella cuenta la historia de Sophie, una treintañera demente, que se convierte en una criminal en serie que no se acuerda nunca de sus víctimas.

Lemaitre aborda la intriga social con Cadres noires, en 2010, que pone en escena a un ejecutivo en paro que acepta participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes. El libro está inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité, protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010.

Su cuarta novela, Alex, juega con la identificación, motor del thriller: la heroína es a la vez víctima y asesino, dándole la vuelta a la relación del lector con el personaje. En ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak, etc. Ha sido Premio de Novela Negra Europea y ganadora del Crime Writers Association International Dagger Award.

Les grands moyens es una novela digital por entregas, que sigue la estela del policía Camille Verhoeven, protagonista de una serie que se inició con la citada.
Irene, siguió con Alex y parecía haber terminado con Camille en 2012. Pero posteriormente, Lemaitre publicó Rosy & John (2013) añadiendo un cuarto volumen a la trilogía, guiño a Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, que en realidad eran cuatro.

Serie policíaca Comisario Verhoeven:

Au revoir là-haut (2013), Nos vemos allá arriba marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca. Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el Premio Goncourt y el premio a la mejor novela francesa 2013 de la revista Lire y el Premio de los Libreros de Nancy-Le Point.

Tres días y una vida

En su última novela Tres días y una vida (2016) Pierre Lemaitre retrata con mano maestra la trayectoria vital de un adolescente que, en un fugaz arranque de ira, se ve envuelto en un crimen y debe cargar con el horror y la culpa por el resto de sus días. El relato es una invitación a acompañar el fascinante proceso de formación de la personalidad de Antoine Courtin, durante el cual se vislumbra el doloroso destino de una persona que, paradójicamente, ha sido víctima de su propia culpabilidad.

Este año, Pierre Lemaitre ha sido el ganador junto con Sara Mesa y Xabier Quiroga de los XXII Premios de Narrativa Arzobispo Juan de San Clemente, que han concedido los estudiantes de bachillerato del Instituto “Rosalía de Castro” de Santiago y cuatro institutos más de Galicia.

Premios San Clemente

En la próxima sesión de “Café con libros” nos acercaremos a una de las novelas de la escocesa Maggie O´Farrell que sorprendió al mundo editorial “La extraña desaparición de Esme Lennox” donde combinó con gran acierto la complejidad de los lazos familiares y el peso de las convenciones sociales. Os #recomendamosbmc el post de mi compañera Geni Garcia sobre esta hermosa novela en este mismo blog.

LA LECCIÓN DE ANATOMÍA

Tardé mucho en aprender a atarme los cordones de los zapatos. Por eso, siempre fui una alumna atenta en clase, consciente de mis limitaciones con la matemáticas y de mi falta de habilidad con la costura.

La novela que tenemos entre manos tuvo una primera versión en 2008. Había tenido aquella una buena acogida pero la autora parece ser que no estaba del todo satisfecha con el resultado y decidió editar una segunda parte. No es una reeedición, es mucho más y parece que definitivo.

¿Y que nos cuenta que no hubiese hecho entonces?. Lo que hace es revisar lo ya escrito, ampliar la historia con dos nuevos capítulos y recolocar mejor parte de la narración.

Todo está basado en las propias vivencias de la protagonista/autora. Marta, es ella y el personaje quienes narran dichas vivencias. A traves de lo escrito sabemos como fueron las distintas etapas de su vida, infancia, adolescencia, juventud y madurez. No escatima palabras para describirnos sus recuerdos y hacernos conocer sus íntimos secretos. Como fueron las personas que más influyeron en su formación, -su madre, a la que dedica la novela, su abuela Juanita, su tia Maribel… -. Nos las describe, nos hace ver sus acuerdos y desacuerdos, lo que para ella parecían aptitudes positivas o defectuosas. Lo hace siempre desde el cariño y salpicando las narraciones con humor e ironía, lo que ayuda a que la lectura nos resulte agradable. Sobre la ironía resaltar sus primeros pasos como profesora de español para extranjeros con su alumno, en clases one to one, Mr. Jonathan Cohen, un Corredor de Bolsa británico.

Estructura su obra en tres partes, precedidas de un breve pero significativo capítulo titulado “Aprender a leer el reloj”. La primera, “Vallar el jardín”, recuerda su infancia, la de la pequeña Marta. De como pronto aprende que tiene deberes pero también derechos. Que va al colegio, que se siente maltratada por parte de una de sus profesoras, doña Carmen, al tiempo que fue quien  “me ayudó a bajar del guindo y me robó la ingenuidad”. Es un tiempo en el que tomará una importantísima decisión, “ella no será madre”.

Son veranos con cine al aire libre, acompañada de su tia Maribel. Con amigas que serán para siempre y momentos para olvidar. Lo normal; pero que ella positiviza y serán la base de su futuro.

En la segunda de las partes “Los gusanos de seda” aborda su adolescencia. Octavo de EGB. Amores más o menos explícitos, motes sobre su figura o algún rasgo que la define. Una época de sueños y ambiciones que van dando paso a la realidad de lo que es la vida en sí.

Y esa vida se describe en la tercera de las partes, “Desnudo”. Detalla como fue su juventud y edad adulta hasta el presente.

La lección de anatomía puede decirse que es una singular novela de aprendizaje. “A los niños hay que pasearlos por la casa diciéndoles que son príncipes. Después ellos solos se convencen de que no y, al salir al exterior, tienen la oportunidad de ser modestos, de darse cuenta de que la vida es ir perdiendo poco a poco – se van gastando las monedas, las fuerzas y la salud – y de que ganar a cualquier precio no sirve de nada, aunque siempre es necesario conservar esas ilusiones que llegan a destiempo o no llegan”

Al final del libro nuestra escritora manifiesta “El ser humano es su máscara. Ya he mostrado mi máscara”. ¿Es real todo lo que nos cuenta o es solo su máscará?. Da igual. La narración es muy buena, se lee con agrado, no hay autocomplacencia. Es un juego de realidad y ficción. Un juego muy serio que en feliz expresión de Mario Vargas Llosa, es “la verdad de las mentiras”.

Puede sorprender que una persona de la edad de la autora decida publicar un libro basado en su biografía. No parece que su vida sea tan interesante que dé para un relato de ese tipo. No es cierto. Lo cotidiano, lo sencillo puede convertirse en una aventura existencial. Es lo que sucede en esta obra en la que muchos nos podemos ver retratados. En la narración hay momentos que nos acercan a cosas que cada uno de nosotros ha podido vivir. Es su habilidad para contarlo lo que hace que esos momentos, anodinos para la mayoría, cobren un especial sentido si los enmarcamos en el relato vital de una existencia.

 

Marta Sanz, nace en Madrid en 1967. Es Doctora en Literatura Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid, su tesis se trató sobre La poesía españóla durante la transición (1975-1986). La carrera literaria de Marta Sanz comenzó cuando se matriculó en un taller de escritura de la Escuela de Letras de Madrid y conoció al editor Constantino Bértolo, quien publicó sus primeras novelas en la Editorial Debate. Quedó finalista del Premio Nadal en 2006 con su novela Susana y los viejos. En su obra La lección de anatomía (RBA 2008) utilizó su propia biografía como material literario. Dentro del genero de la novela negra, en Black, blac, black (Anagrama, 2010) creó el personaje del detective homosexual Arturo Zarco, que recupero en Un buen detective no se casa jamás (Anagrama 2012). En 2013 publicó Daniela Astor y la caja negra  (Anagrama,2013), donde recrea el mundo de la cultura popular y las actrices de la Transición española como Susana Estrada, María José Cantudo o Amparo Muñoz. Tras su publicación, esta novel recibió distintos premios (el premio Tigre Juan, el Premio Cálamo “Otra mirada” 2013 y el de la página de crítica literaria Estado Crítico).

Ha publicado también cuentos, poesía y ensayos; ha ejercido la crítica literaria en distintos medios, la docencia en la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid y ha dirigido la revista literaria Ni hablar. Colabora habitualmente en los periódicos El País y en Público y con la revista El Cultural de El Mundo.

EL QUINTO EN DISCORDIA

Esa es una de las crueldades del teatro de la vida: todos pensamos que somos protagonistas, y cuando se hace evidente que somos simples personajes secundarios o figurantes, raramente lo reconocemos.

Estamos en la primera novela de la Trilogía Deptford. En estas tres novelas el autor Robertson Davies recurriendo a sus recuerdos en el Canadá rural de su infancia narra la vida de tres personajes, Boy Staunton, exitoso hombre de negocios; Paul Dempster, un prestidigitador mundial y la de Dunstan Ramsay, un profesor que tiene por especialidad las vidas, reales o míticas, de los santos católicos, religión a la que él, Ramsay, no pertenece. Cada una de las tres novelas que componen la triología mencionada detalla la vida de uno de estos personajes, figurando los otros dos como protagonistas secundarios y ofreciendo así un cuadro completo sobre la vida de todos ellos.

Enjuiciar lo vivido es un ejercicio saludable, sirve para que a través de la experiencia acumulada  evaluemos mejor y con mayor justicia aquellos hechos que compusieron nuestra existencia, relativizando tanto los éxitos como los fracasos que la componen. Pero hemos de tener presente que lo actuado lo fue en relación a las circunstancias imperantes en aquelllos momentos. Pasado un tiempo y revisado lo decidido podemos considerar que no acertamos en las decisiones tomadas, podíamos haber seguido otros rumbos. Hemos de tener cuidado con estas consideraciones ya que pueden provocar sentimientos de culpa que afecten a nuestro presente. Nuestra opinión sobre nosotros mismos es lógico que varíe a lo largo del tiempo, nos reinventamos cada día y es esa una de nuestras características humanas más saludables, la de ser capaz  de caer y alzarnos de forma repetida a lo largo de nuestra existencia.

En El quinto en discordia nos adentramos en la vida de Dustan Ramsay, en su visión del mundo y en su papel en la vida de los otros personajes. Un hecho fortuito, una bola de nieve que evita e impacta en la sensible esposa del pastor baptista de Deptford hace que se produzca el nacimiento prematuro de Paul Dempster y el debilitamiento mental de la madre, la Sra. Dempster.

Ramsay cargará toda su vida con la culpabilidad de este suceso. Si él no hubiese esquivado la dichosa bola no hubiese sucedido el alumbramiento mencionado ni los terribles acontecimientos que dicho parto dio lugar. Movido por este sentimiento o quizás por una atracción física hacía la mencionada Sra. Dempster, Dustan la acompañará hasta el final de sus días así como la ayudará a cuidar de su recien nacido hijo, que a duras penas conseguirá sobrevivir dadas las condiciones sanitarias de la época y del pueblo en particular. Es el inicio de un periplo vital como tercer vértice de esa extraña relación que une a los tres protagonistas.

Vamos a obviar el motivo que inicia la novela, ese escrito que Dunstan, recien jubilado y molesto por el tono de los discursos pronunciados por sus compañeros en la ceremonia de homenaje y despedida, remnite al director del centro educativo en el que ha trabajado durante toda su carrera. Escrito en el que intenta dejar constacia de que su vida no ha sido ni gris ni anodina, como quieren hacer creer lo pronunciado en dicho homenaje.

A partir de aquí asistimos como espectadores a la vida de Ramsay, una vida que solo parece cobrar sentido en relación a la del resto de personajes, desmintiendo así su propio criterio sobre como fue su existencia. Él es quien enseñará a Dempster las artes de la magia; actúa como confiente de Staunton e incluso se beneficia de los consejos financieros que este le proporciona al tiempo que procura consuelo a la afligida esposa, por las infidelidades del magnate en que se ha convertido su amigo.

Ya comentamos que cuidó a la Sra. Dempster hasta su muerte con unos sentimientos hacía ella en que había una mezcla de piedad religiosa, sentimentalismo y honestidad.

Esa mezcla de sentimientos es aplicable a su labor de profesor de Historia, ya que se especializa en el estudio de la hagiografía, lo que nuevamente le convierte en espectador de vidas ajenas. Rareza esta que le hace un extraño entre sus colegas,  al igual que él mayoritariamente protestantes, como entre los católicos que desconfían de alguien que sin prácticar dicho credo sea aficionado al estudio de los santos de esta religión.

Extraño en cualquier tierra solo su mundo interior, su honestidad y fortaleza moral le ofrecen un asidero al que agarrarse y evitar zozobras.

De esta dependencia a terceros surge el título de la novela. El quinto en discordia que es como se denomina en el mundo de la Opera y el Teatro a ese personaje necesario para intervenir entres dos rivales masculinos y femeninos, el que por conocer a fondo a todos ellos vive realmente a través de la vida de los demás sin ser capaz de llenar con algo suyo su propia existencia.

Lo que el autor nos quiere decir con esta novela es que una vida nunca debe ser juzgada por los parámetros de éxito comúnmente admitidos. Hay otras formas de vivir sin perseguir el éxito a toda costa. Desde ese punto de vista tiene sentido que Ramsay considere que su vida ha sido plena y dotada de un sentido general. Es una persona de profunda moralidad, con una integridad total, un tanto trasnochada sí, pero completa. Ha sido a lo largo de ella fiel a la imagen inicial de cuando no era más que un chico en Deptford.

El quinto en discordia no es propiamente una novela sobre un antihéroe sino la reivindicación de una postura ante la vida y ante los demás. Es probable que después de leer el libro alguno seamos también un quinto en discordia.

La narración está bien estructurada. Con una sintaxis fácil de leer y su lectura engancha. Pese a lo prolijo de la historia el argumento interesa en todo momento.

Robertson Davies nace en Thomasville, Ontario, el 28 de Agosto de 1913 y fallece en Orangeville, Ontario el 2 de Diciembre de 1995. Es uno de los autores más conocidos en su país.

Desde muy niño estuvo rodeado de libros y leteratura. Su padre, el Senador William Rupert Davies era dueño de un periódico y  le encantaba la lectura al igual que a su hijo Davies  que leía todo lo que caía en sus manos.

De pequeño participo en numerosas obras teatrales y fue entonces cuando empezó a despertar en él su interés por el drama. Estudio en el Upper Canada College de Toronto desde 1926 a 1932 y después atendió a la Universidad de Queen, en Kingston, Ontario de 1932 a 1935. Más tarde dejó la universidad de Canadá para ir al Balliol College de Oxford donde se graduó en 1938. Al año siguiente  publicó su tesis Shakespeare’s Boy Actors y empezo a trabajar en Londres donde participó en pequeñas obras teatrales e hizo trabajos literarios para el director del Old Vic Repertory Company. En 1940 Davies se caso con Brenda Mathews a la que había conocido en su estancia en Oxford.

Estos primeros años  fueron muy importantes para él y su obra. Con mucha frecuencia en sus escritos posteriores recurrió a dichas experiencias: por ejemplo es recurrente el tema de los canadienses yendo a Inglaterra para finalizar sus estudios sobre el tema teatral. El mismo año de su boda la pareja regresó a Canadá donde consiguió el trabajo de editor literario en la revista Saturday Night.

Su obra literaria es muy extensa. Escribió ensayos, novelas, relatos breves, crítica y obras de teatro.

Entre sus novelas destacar La trilogía de Salterton, La trilogía de Deptford; La trilogía de Cornish y dos obras de La trilogía Toronto.

Su prolija y meritoria obra fue reconocida con importantes premios y  menciones. Destacamos aquí:

 

El adversario, Emmanuel Carrére

Dicen que la realidad siempre supera a la ficción y viendo muchas veces las noticias, nos damos cuenta que desgraciadamente es así.

El adversario de Emmanuel Carrére nos habla de un episodio durísimo ocurrido en Francia y que nos ha proporcionado una de las tertulias en Café con Libros, más controvertidas y entusiastas a partes iguales. Todas queríamos saber, por eso el valor de verdad de esta historia te atrapa y sorprende.

El adversario

El escritor francés Emmanuel Carrére uno de los mejores del país, se preguntó en su magnifico libro El adversario:

 ¿Qué es lo que lleva a un hombre a simular ante su familia y su entorno, que ocupa un puesto en la Organización Mundial de la Salud durante 18 años cuando en realidad nunca ha trabajado allí? ¿Como puede alguien cometer los crímenes más aberrantes contra ellos y seguir con su vida, como si nada fuera con él?

El 9 de enero de 1993, Jean Claude Romand mató a su esposa, a sus hijas y a sus padres y después intentó suicidarse. Las investigaciones posteriores revelaron que no era médico como pretendía y, algo todavía más complicado de creer, que no ejercía ninguna otra profesión. Mentía desde hacía dieciocho años y la mentira escondía el vacío. Ante la cercanía a ser descubierto, prefirió eliminar a todos aquellos a los que no podría aguantar la mirada. Fue condenado a cadena perpetua.

el abismo que abrió en los afectos humanos durante diecisiete años de mentiras se cerró para siempre, de tal manera que, en el momento de ajustar cuentas con la realidad y la verdad, le pareció normal asesinar a toda su familia antes que defraudarlos con la noticia-bomba de que los había estado engañando y estafando

Familia Roland

Los psiquiatras concluyeron que padecía un severo trastorno de personalidad.

En la cárcel ha sido considerado un preso modélico por sus compañeros y los funcionarios de la prisión. Su caso llamó la atención de criminólogos, psicólogos y psiquiatras, que han tratado de hallar una explicación al quíntuple asesinato.

Emmanuel Carreré se obsesionó con esa realidad ¿qué hay en la mente de ese asesino? Tras intercambiar cartas con Jean Claude, entrevistarse en múltiples ocasiones con él y asistir a las sesiones del juicio, publicó en 2002 El adversario, donde ofrece un relato minucioso e impecable de su terrible historia. La elección del título también fue un gran acierto, ya que el autor utiliza una cita del Apocalipsis, 12,7 donde se denomina al Diablo “El Adversario”, que “engaña al orbe entero”.

La obra de Carrère relata las horas vacías en las que el personaje supuestamente estaba en la OMS y en realidad pasaba el tiempo escondido en estacionamientos o dando vueltas en un bosque. Romand se documentó minuciosamente sobre “su trabajo” para mantener las apariencias, al mismo tiempo que creó un ficticio negocio de inversiones en el que involucra a conocidos con el fin de cubrir sus gastos. Los engaña, los estafa y los arruina, dilapidando todos los ahorros que le entregaron para que los administrase. Pese a lo insólito del caso, Él  solo quería obtener una posición social dentro de la comunidad a la que pertenece, ser alguien.

Decía Camus: “El privilegio de la mentira es que siempre vence al que pretende servirse de ella”.

El autor reconstruye el caso Romand, lo desmenuza y explora en un intento de narrar la vida solitaria, de impostura y ausencia del falso médico. Tenía que encontrar una explicación racional a lo irracional.¿Que bullía en la cabeza de Romand a lo largo de las horas vacías, sin proyectos ni testigos? Él quería averiguar qué pasaba por la cabeza de Jean-Claude los días y las noches en que, engañando a su familia con falsos viajes de trabajo al extranjero, se instalaba en un hotel próximo al aeropuerto en el que lo había despedido su mujer hasta que unos días después regresaba a casa, fingiendo haber vuelto del viaje.

Lo que más le impresionó a Carrère de la historia es:

“el vacío total que rodeaba su impostura. No había nada detrás de su doble vida. Ni un vicio, ni una perversión sexual. Simplemente deambulaba”.

El autor

Emmanuel Carrére

Emmanuel Carrére nació en Paris en 1957 y ha sabido combinar a la perfección su labor como escritor, y guionista de cine y televisión con la de director cinematográfico. Licenciado en el Instituto de Estudios Políticos de París, de niño, quiso ser arponero de ballenas, pero al final se dedicó a escribir. Hoy es uno de los narradores más relevantes de Francia.

Empezó su carrera ejerciendo el periodismo como crítico cinematográfico en varias revistas antes de publicar su primer libro, Bravoure, en 1984.

El bigote y Hors d’atteinte se publicaron también en los años 80. Su labor como escritor no le hará abandonar el mundo del cine en el que seguirá desarrollando su carrera como guionista y director. De hecho, no volverá a publicar una novela hasta 1995 cuando aparece Una semana en la nieve con la que obtuvo el Premio Fémina y que él mismo llevará al cine.

Sus obras son como los relatos de un gran reportero. Novelas de no ficción que dan forma literaria a lo que ocurre a su alrededor, aventuras documentadas con el fin de ser claro para que el lector no especializado lo entienda. Entre la biografía, el reporterismo, la autoficción, ha desarrollado un estilo propio, que ha dejado un buen puñado de libros magistrales, hondos, emocionantes, paradójicos.

Tras El adversario, que #recomendamosbmc encarecidamente, publicó Una novela rusa (2007), que marcó su vuelta a la literatura tras unos años centrado en proyectos relacionados con el séptimo arte. La novela obtuvo en Francia un éxito impresionante, ya que desvelaba muchas de las claves de la obra de su autor pues se trata de un relato autobiográfico que narra dos años esenciales en la vida del escritor, y cómo los secretos familiares llegaron a destrozarle.

Entre sus últimas obras destacan El reinoque comienza con un episodio íntimo del autor, su “conversión” al cristianismo después de una crisis personal, donde cobra sentido aquello que tanto preocupa al Carrère escritor: la verosimilitud.

De vidas ajenas, es otra “novela de no ficción”, porque es una obra acerca del amor, de la amistad, del valor, el coraje la vitalidad y también de la justicia. Está basada en dos historias reales cercanas al autor.

En Limónov, Emmanuel Carrère escribe sobre un personaje real que existe y conoce, un  granuja en Ucrania, ídolo del underground soviético bajo Bréznev, mendigo y después mayordomo de un millonario en Manhattan; escritor mimado en París, soldado perdido en la guerra de los Balcanes, y, ahora, en el inmenso burdel del poscomunismo en Rusia, viejo jefe carismático de un partido de jóvenes desperados. Él se ve como un héroe, pero también se le puede considerar un cabrón. Fue galardonada como la mejor novela francesa con el Premio Renaudot y el Premio de la Lengua Francesa.

Continuamos con la Literatura europea actual, en Café con Libros, y no abandonamos Francia, le llega el turno a Pierre Lemaitre con una de las novelas más premiadas en estos años “Nos vemos allá arriba”.

La muerte en Venecia, Thomas Mann

Siguiendo con los clásicos, en “Café con libros” escogimos una de las obras más significativas del escritor alemán Thomas Mann, La muerte en Venecia.

Cumbre en el género de la novela breve, Mann presenta a través de sus protagonistas, el escritor y el joven Tadzio, una sutil relación dialéctica entre el apogeo de la belleza y la inevitable presencia de la muerte, «la pasión como desequilibrio y degradación».

Muerte en Venecia

Thomas Mann se había propuesto, al principio, escribir una novela sobre el amor trágico, pero también grotesco, de Goethe, que a los 74 años se apasiona por una joven de 19 años, pero no la llevó a cabo hasta 1939 cuando publicó Carlota en Weimar

El personaje principal de La muerte en Venecia, el famoso escritor Gustav von Aschenbach es el mismo Thomas Mann. La obra está inspirada en una visita que Mann realizó a Venecia en 1911, cuando también se alojó en el Grand Hôtel des Bains del Lido y tuvo ocasión de admirar a un joven polaco, identificado en 1965 como el barón Wladyslav Moes, Tadzio en la novela.

El problema esencial es el desorden que se opone a un orden clásico de corte burgués, que determina una moral y define una conducta. El personaje de Gustav, esconde según Mann «hasta el último momento a los ojos del mundo el agotamiento interior, el decaimiento fisiológico».

La relación de sus personajes principales con el arte presupone un enfrentamiento de la salud y la enfermedad. El arte se alía diabólicamente a la destrucción y deteriora con violencia y de un solo golpe a quien ha vivido estrictamente disciplinado, Gustav

…era el poeta de todos aquellos que trabajan al borde del agotamiento, de los sobrecargados, de los que se sienten caídos y no dejan, sin embargo, de mantenerse en pie, de todos estos moralistas de la acción fructífera que, pobres de aliento y con escasos medios, a fuerza de poner en tensión la voluntad y de administrarse sabiamente logran producir, al menos por un momento, la impresión de lo grande…

La Belleza, así con mayúscula, presupone una abstracción. Para Aschenbach, es la multitudinaria labor de un esfuerzo «un extraordinario vigor por su sentido de la belleza», en la que se aprecia la pureza, la sencillez y el equilibrio aristocrático de la forma, de esa forma que en adelante prestara a todas sus creaciones un sello tan visible de maestría y clasicismo.

La Belleza descrita por Mann, se ofrece de repente en imagen concreta en el cuerpo y la sonrisa del adolescente polaco que el escritor contempla en la plaza. Tadzio, nuevo Narciso, se abrasa en la mirada y enturbia el abismo de Aschenbach; ambos se contemplan y se descubren. Gustav encuentra de repente la belleza que él ha creado mediante el esfuerzo mediocre y mezquino de lo cotidiano, en la figura desenvuelta y natural del joven. Tadzio es la Belleza.

Muerte en Venecia

                                      ( Imagén de  Muerte en Venecia de  Luchino Visconti con Dirk Bogarde)

Venecia, ciudad extraña, ambigua, en la que convergen oriente y occidente, participa de dos naturalezas, es terrestre y es acuática, es civilizada con un refinamiento decadente, y es a la vez heredera de una tradición clásica.

En los canales transitados por góndolas mortuorias, se ocultan olores disfrazados. La peste acecha a la ciudad y Venecia “La Refinada” sólo ofrece corrupción y muerte. Gustav reacciona con violencia contra el caos, pero la aparición del joven, lo obliga a permanecer en la ciudad moribunda. Él no puede controlar el deseo que lo lleva a la muerte.

La excitación y el desfallecimiento que esa perfección corpórea producen en su ánimo  lo llevan a la nada, a la nada más profunda y destructiva que la peste simboliza, a la muerte en Venecia.

El autor

Thomas Mann

Thomas Mann nació el 6 de junio de 1875 en una acaudalada familia de Lübeck .

Como era norma en las clases altas, Mann no acudió a la escuela primaria sino que recibió educación privada. En 1882, ingresó en un liceo y en 1889 al Katharineum, un prestigioso instituto de bachillerato en el que, recibió el Realgymnasium, una enseñanza en lenguas modernas más adaptada al uso práctico.

Su aprendizaje literario y artístico fue esencialmente autodidacta siguiendo en estos años los pasos de Heinrich, su hermano mayor también novelista. Se sintió fascinado por la música de Wagner, afición que atribuiría posteriormente a muchos de sus personajes.

Acudió como oyente durante dos semestres a la Universidad Técnica de Múnich donde recibió clases de economía, mitología, estética, historia y literatura, hasta que en 1895, en compañía de su hermano Heinrich, hizo su primer viaje a Italia. Ese año comenzó su colaboración para la revista nacionalista y conservadora Das Zwanzigste Jahrhundert, en la que durante algo más de un año publicó ocho artículos, casi todos reseñas. Tras ver rechazadas varias publicaciones, finalmente la revista Simplicissimus le acepta La voluntad de ser feliz, relato escrito en diciembre de 1895 al que siguió un año después El pequeño señor Friedemann, la obra que le permitió comenzar a hacerse realmente un nombre como escritor.
Entre octubre de 1896 y abril de 1898 viajó de nuevo por Italia en compañía de su hermano, donde  comenzó la redacción de su primera gran obra, la novela Los Buddenbrook.

Entre 1900 y 1903 mantuvo una intensa amistad de connotaciones homosexuales con el pintor y violinista Paul Ehrenberg. Mann reflejó su relación con él en muchos de sus libros, sobre todo en Doctor Faustus.

A finales de 1903 conoció a Katia Pringsheim, hija de una familia de intelectuales judíos cuyo padre, Alfred Pringsheim, era un famoso matemático, estudios que ella misma cursó, de forma un tanto excepcional en la época. Se casaron en 1905 y tuvieron seis hijos.

Los años previos a la guerra, la fama y el prestigio de Mann no dejaron de crecer, a la vez que su posición social. La única gran obra de esta época sea La muerte en Venecia, en la que el famoso escritor Gustav von Aschenbach no es otro que el mismo Thomas Mann.

Al estallar la Primera Guerra Mundial Mann adoptó una postura decididamente nacionalista y apoyó el esfuerzo bélico con varios ensayos, entre ellos Reflexiones durante la guerra (1914), Cartas desde el frente (1914), Federico y la gran coalición (1915) y sobre todo Consideraciones de un apolítico (1915-1918).
El final de la guerra le permitió continuar sus proyectos literarios interrumpidos, y así retomó la escritura de La montaña mágica, que publicó en 1924. En la década de 1920 su fama ya era mundial y no cesó de recibir honores y reconocimientos, que culminaron en 1929 con la concesión del Premio Nobel de Literatura.

Thomas Mann se opuso al fascismo desde 1921, y fue declarado enemigo del nazismo, por eso se trasladó a Suiza. En 1936 se hizo ciudadano checo, y en 1944 adquirió la nacionalidad norteamericana. Expulsado de Europa, luchó además contra la persecución, la desposesión de derechos y el exterminio de los judíos. Murió el 12 de Agosto de 1955.

En las bibliotecas podéis encontrar gran parte de sus libros que os #recomendamosbmc, y como no, la gran adaptación al cine del inolvidable Luchino Visconti en 1971 y protagonizada por Dirk Bogarde.

 

¿POR QUÉ SER FELIZ CUANDO PUEDES SER NORMAL?

Así que seguí leyendo. Y seguí leyendo, dejando atrás mi propia geografía e historia, dejando atrás las historias de niña abandonada y de los ladrillos Nori, dejando atrás al Demonio y la cuna equivocada. Los grandes escritores no eran algo remoto; estaban en Accrington.

Jeanette Winterson es una niña adoptada. Sus padres adoptivos, de clase obrera y pobres, pertenecen a la iglesia pentecostal. Son integristas, especialmente su madre. Define su manera de ser el hecho de tener una pistola en el cajón de los trapos y cocinar dos tartas cada noche para no tener que cumplir con sus deberes conyugales. Su obsesión era el libro del Apocalípsis y tenía cortocircuitado a su marido, un hombre de caracter débil que se plegaba a sus costumbres en aras de la paz familiar. Los libros, salvo la Biblia, estaban prohibidos ya que “nunca se sabe que contienen hasta que es demasiado tarde“.

Esta persona se quejaba continuamente de su hija, tanto en privado como ante desconocidos. Afirmaba que era “una ofensa para el cielo, para los muertos, para la naturaleza“. Una madre que a todas horas aseguraba que se había equivocado de cuna al elegir al bebé -de hecho esperaban que les entregaran un niño-. Con estos apuntes y otros que se citan a lo largo de la historia no parece extraño que la pequeña fuese un ser raro y solitario. Vivía en una casa pobre,  cuya figura maternal “no amaba la vida, no creía que nada pudiese hacerla mejor“. Castigos, represión e intentos de educarla en un fundamentalismo pentecostal fue su mundo en aquella temprana edad.

En ese ambiente se educaba Jeanette, una niña inquienta y que desde el momento en que descubrió lo que los libros contenían no quiso más que vivir sus historias y lo que le parecía mejor, contarlas, escribir ella sus propias narraciones y darlas a conocer.

Con estos principios uno puede imaginar el calvario vivido por la autora. A lo anterior se tiene que añadir que el castigo preferido de la Sra. Winterson era expulsar de casa a su hija y dejarla dormir a la intemperie. Hiciese frio o calor, daba igual. En todos los años que vivieron juntas nunca dispuso de una llave de la casa. En ocasiones tenía que pasar la noche en el porche; en otras el regreso de su padre a casa a altas horas de la noche por motivos laborales le permitía entrar y evitar el castigo.

Todos los años de niñez y adolescencia que vivieron juntas fueron para nuestra protagonista un continuo entrenamiento en el arte de la supervivencia. Por que eso fue su vida, supervivencia,  hasta que alcanzó una independencia económica que vino acompañada de la fama como escritora precoz.

La situación planteada hizo crisis el día que Jeanette le confesó a su madre que era lesbiana. La reación de la Sra. Winterson fue hacer que un miembro de su iglesia la sometiese a un exorcismo en cuyo transcurso llegó a sufrir un intento de ataque sexual. Aquello rompió definitivamente la convivencia familiar y con solo 16 años abandonó aquel hogar inóspito. Empezaba una nueva vida. Empezaba con mucho esfuerzo la andadura de un camino con el que había soñado desde que descrubrió el contenido prohibido de los libros. Su propio camino como literaria, como escritora de historias. La busqueda de sus sueños.

Se demostró así misma que su capacidad de supervivencia, aquel rudo entrenamiento desde su infancia, había valido la pena. Trabajó tarde y noche, vivió en un destartalado Mini y obtuvo la ayuda de personas que creyeron en ella. Su objetivo era estudiar en Oxford y lo consiguió. Su triunfo literario llegó con su primera novela, Fruta Prohibida, escrita cuando solo tenía 23 años. Siguieron otras con igual reconocimiento por parte del público. Al fin decidió escribir sus memorias, su andadura y su interés por conocer sus origines. Por saber quien había sido su madre biológica. No fue facil. Por el camino quedaron algunos proyectos de vida en común que no llegaron a cuajar. Su orientación sexual siempre fue clara y lo sigue siendo, pero en esto no siempre le sonrió la fortuna o no supieron hacer que la unión de dos personas funcionara.

                                                                                          Universidad de Oxford

El libro cuenta con todo lujo de detalles lo que antes se deja apuntado.  Una de las muchas frases que puede leerse en el relato es la que dice que “los niños adoptados nos autoinventamos, por que no tenemos otra salida“. Ella lo hizo en múltiples ocasiones.

Podía haberlo terminado cuando alcanzó la soñada cima de ser una reconocida escritora, pero no lo hizo. Nos cuenta también como después de la muerte de su padre, antes había muerto la Sra. Winterson, ella encontró documentos sobre su adopción. Al tiempo que esto sucedía se rompía la relación con su pareja. Fueron tiempos de aflicción y depresión, incluso con pensamientos suicidas, –suicidarse no es lo peor que puedes hacer, vivir muerto es mucho peor,– dice.

Una afortunada circunstancia, el encontrar un nombre y un teléfono, la supuso poder indagar y obtener la respuesta al interrogante que la dominó desde el principio, ¿porqué había sido abandonada por sus progenitores reales?. Supo que su madre adoptiva la había mentido, su madre biológica estaba viva. No era la persona que había creído ser, huérfana e hija única.

Lo que nos cuenta nos emociona e interesa desde las primeras líneas. Es un relato intimista en el que se intercalan frases y asertos que mejoran la comprensión del mismo. Gusta ver como todo aquel rencor se canalizó de una forma positiva. Como ese mundo mezquino y raquítico quedo anulado cuando descubrió en la biblioteca pública de Accrington los tomos de la literatura inglesa que se leyó de la A a la Z. Y finalmente el encuentro con su familia biológica que la introdujo en una nueva etapa de su existencia. Resalta la importancia de la eduación. Una educación general no solo para ser “objetos utiles”. Para ser personas útiles y creativas.

Animo a leer la historia con interés y a ser posible poniéndonos en los zapatos de la autora. Estoy seguro que gustará y servirá de acicate para conocer otras obras de esta luchadora y extraordinaria escritora.

Jeanette Winterson, nació en Mánchester el 27 de Agosto de 1959. Es una escritora inglesa cuyas obras se pueden situar dentro del ámbito posmodernista.

Lo que fue de su vida adolescente y juvenil queda descrita en la novela que da origen a este post, por lo que repetir aquí lo que en ella se cuenta parece redundante.

Comentar que ha escrito una veintena de obras en las que trata frecuentemente el tema de la homosexualidad femenina o lesbianismo. Esta considerada como una de las mejores escritoras anglosajosa de la época contemporánera.

En 20056 fue condecorada cn la Orden del Imperio Británico. Colabora de forma asidua con publicaciones periódica de su país.

Su vida sentimental ha sido intensa. Tuvo una relación de 12 años con la presentadora de la BBC Peggy Reynolds que terminó en 2002. Luego estuvo ceerca de sesis años, hasta 2007, con la directora de teatro Deborah Warner y a partir de 2009 con la escritora feminista Susie Orbac. Antes de todo esto en los años 80 mantuvo una relación sentimental con la agente literaria Pat Kavanagh -que llegó a dejar por ella a su esposo, el escritor Julian Barnes, aunque después regresó a su lado-. De esta relación surgió la inspiración para su novela Escrito en el cuerpo (1992).