Category Archives: Actividades do club

O verán que se foi

Sabiades que este foi un verán especial para ‘ElClú’? Xa levabamos un par de aniños facendo quedadas informais, algunha actividade… pero este ano, por fin, decidimos darlle forma e nome as reunións realizadas en tempo de estío, e inauguramos os ‘Veráns con ElClú’.

Cartel 'Veráns con ElClú'

Cartel ‘Veráns con ElClú’

Parecíanos interesante que toda a rapazada que quixese puidese coñecer o que facemos no noso club, axs clubeirxs, e outras formas de pasar o verán que lles podían resultar ben interesantes.

Qué fixemos? Pois programamos 3 quedadas, unha por mes:

En xullo puxémonos moi literarias, e ocorréusenos ir de librarías!

Logo Moito ContoPrimeiro a Moito Conto, onde nos recibiu Esther, que nos explicou un feixe de cousas sobre as librarías independentes, falamos dos libros que máis nos gustaban, esculcamos polos recunchos da libraría… desfrutamos moito. Ademáis Esther nos tiña preparada unha selección de libros xuvenís marabillosos.

Logo Alita Cómics CoruñaLogo, e como sabemos que xs amigxs de ElClú son bos lectores de banda deseña, qué mellor que acercarnos a unha libraría especializada neste tipo de documentos. Sabedes de cal falamos? Claro! Non podía ser outra!

En Alita Cómics Coruña estaba Toño a esperarnos para contarnos moitísimas curiosidades sobre cómics, autorxs dos mesmos, as historias que hai tras eles…

Foto de grupo en Alita Cómics con Toño

Foto de grupo en Alita Cómics con Toño, o seu libreiro

Foi unha mañá moi agradable, e levamos para casa moreas de información destes grandes profesionais libreiros.

En agosto, e para que a rapazada coñecera outros clubs, pensamos en ir a un co que de seguro iamos atinar, O Club de lectura de cómics da Biblioteca do Fórum Metropolitano. O compañeiro Iván tiña preparada unha sesión ben completa para que as rapazas e rapaces desfrutasen aprendendo. Debuxamos, estudamos as ilustracións, metémonos en materia cos tipos de cómics… e… armouse a festa: concursos de mazás, disfraces… As/os clubeiras/os viñeron encantadas/os. Ademáis Iván preparou unha recopilación de banda deseñada xuvenil, e nos ensinou algún dos títulos que se leran xa no club de cómic.

En setembro, quedamos na biblioteca, para coñecernos mellor, falar e rememorar as saídas anteriores, e tamén, como non podía ser doutro xeito, comer biscoito!

Ademais, nas anteriores quedadas propuxémoslle á rapazada que fixesen unha foto dunha lectura de verán que lles deixase bo sabor de boca. Co resultado, creamos unha mostra das recomendacións dos ‘amigos de ElClú‘ no panel de entrada da biblioteca.

E isto foi todo o que deixou tras de si os ‘Veráns con ElClú 2017’. Queremos agradecer sinceramente ás librarías Moito Conto e Alita Cómics pola cálida acollida, por facilitarnos en todo momento a irrupción no seu traballo, polo trato, e porque fan unha labor literaria esencial nesta cidade. Longa vida ás librarías!

Por suposto, mil grazas á Biblioteca do Fórum por cedernos o espazo, e as compañeiras e compañeiros, especialmente ao biblioclubeiro Iván, por facernos partícipes de todo o seu saber e por conseguir que gozásemos duns momentos divertidísimos e cheos de sorpresas. Es un fenómeno compañeiro!

E como non podía ser doutro xeito, graciñas tamén ás nais e pais destas rapazas e rapaces estupendas/os por deixar que as amigas e amigos de ElClú formasen parte dunha experiencia coma esta. Para eles e para todos vós, aquí queda un vídeo resumo deste verán clubeiro excepcional.

Vídeo resumo 'Veráns con ElClú'

Agora só nos queda convidar a toda a rapazada de entre 12 e 16 anos a embarcarse nesta aventura clubeira. O prazo de inscrición está aberto na páxina web das Bibliotecas, e agardamos con emoción a intrépidos novxs clubeirxs dispostxs a desfrutar de lecturas, compañía e moita maxia neste próximo curso 2017-18. Vémonos os xoves cada 15 días de 18,30 a 20 h. Esperámosvos!

P.D.: E, por certo, se vedes que xa só quedan prazas libres na lista de agarda, anotádevos igualmente, nunca se sabe o que ElClú está a maquinar…

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DOS CIUDADES

Con la lectura de este libro, el Club de lectura de Castrillón damos comienzo al curso 2017/18.

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Si los hombres se dividen en sedentarios, emigrantes y los que no tienen hogar, probablemente yo formo parte de esta última categoría, si bien la concibo de un modo archimaterial, sin una sombra siquiera de sentimentalismo o autocompasión.

Divide su libro en tres partes: Dos ciudades; Archivos abiertos y El nuevo pequeño Larouse

Adam Zagajewski autor de este libro, es esa persona que no se siente de ninguna parte. Y esto ocurre por dos principales motivos, haber nacido el año que finalizó la segunda guerra mundial y haberlo hecho en una ciudad Lvov de la que partió con su familia hacía Gliwice cuando solo contaba cuatro meses de edad. Estas dos circunstancias marcarían de forma difinitiva su desarrollo intelectual.

No voy a ser prolijo en comentarios sobre el motivo por los que la población polaca de Lvov, ciudad por ellos mitificada desde ese momento, hubo de traladarse a la “horrenda” urbe de Gliwice. Los habitantes de la primera no aceptaron el haber sido deportados y haber perdido su estatus, aunque este fuese de poca importancia. Ellos eran una élite y en este nuevo enclave decidieron seguir siéndolo. Ellos venían de un paraiso de cultura y belleza y la nueva ciudad era un antro de personas simples e incultas que no sabían apreciar lo hermoso que la vida ofrece, literatura, música, pintura, parques, espacios idílicos. Aquí, en la minera e industrial ciudad de Gliwice todo era feo, calles, plazas, urbanismo en general y sus afueras solo eran un conjunto de escombreras de las minas que rodeaban este lugar. El relato de como aquellos ciudadanos de Lvov seguían tratándose como si continuasen ejerciendo sus antiguas actividades es una de las sorpresas que  esconde la lectura de la  historia. Nos cuenta como paseaban por las calles de su nueva ciudad pero en su fuero interno veían aquellas que habían sido obligados a dejar. Será algo que se vaya perdiendo según las personas que así  lo sienten  vayan desapareciendo por el orden natural de la vida, pero en el interín seguirán viviendo una enteléquia que les ayudara a soportar su existencia real.

Nuestro autor no está en esta circunstancia, solo tenía cuatro meses cuando abandonó Lvov. Pero su entorno influirá en su forma de ver las cosas. Al tiempo él verá la ciudad en la que vive de forma distinta, tal como es, con sus aciertos y errores, sus zonas bella y feas. Igualmente se relacionará con su gente y poco a poco sacará sus propias conclusiones. Y son estas las que le llevan a escribir el texto que tenemos entre manos.

Nos encontramos en una Polonia gobernada por una dictadura, una dictadura comunista. Una forma de vida que todo lo regula, que no deja espacio a la disidencia ni a la creatividad si esta no está previamente autorizada. En ese sentido  todas las dictaduras son similares, sean de izquierdas o de derechas. El Estado es el alma global, es quien dicta la conducta de la gente y salirse del guión establecido está no solo prohibido, también castigado y en ocasiones muy duramente; carcel e incluso pena de muerte.

Leyendo este libro he pensado en las personas de mi generación, los que hemos nacido en la decada de los años 40 en esta España nuestra. Como le pasó al autor solo conocimos una forma de gobierno y sociedad durante treinta y cinco años. Nuestra evolución no pudo haber dejado fuera esta circunstancia y muchas de las reflexiones que en el libro se exponen no nos son ajenas.

Nos cuenta como fue su infancia, la importancia de la religión en la vida de la comunidad, religión que el régimen permitía y estoy seguro, fomentaba. Era una manera más de tener dominados los impulsos colectivos. Incluso él se hizo monaguillo, si bien apunta que –Los monaguillos eran nihilistas. Les importaba un bledo la fe y la metafísica, no les interesaba ni Jesucristo ni Judas. Lo único que contaba era el manejo diestro del pebetero y de la batería de campanillas, la ejecución impecable de la coreografía y la capacidad de adoptar un semblante serio y recogido en cuanto el séquito encabezado por el cura abandonase la jubilosa sacristía-. Igualmente comenta como fue su estancia en la escuela, los discos de música clasica, de su afición por el jazz, de su despertar creativo, –poco a poco empecé a darme cuenta del precio que hay que pagar por los breves momentos de iluminación: duda, tinieblas y desespero-. De su afición por el fútbol. De las cosas que van sucediendo y que configuraron su personalidad.

En Archivos abiertos,  narra sus  reflexiones una vez caido el muro de Berlín y superadas también las dictaduras basadas en la filosofía marxista. Nos cuenta cosas verdaderamente increibles. Aquellos que colaboraron de manera directa en el mantenimiento de aquel régimen resulta que en muchas ocasiones justifican esta colaboración  como una manera de perservar su entorno, similar a lo que un artista hace para inmortalizarlo; era una manera de evitar que los inconformes destruyesen aquello que era en sí mismo bello, aquella idea dictatorial que gobernaba de forma tan extraordinaria la vida colectiva. No muestran arrepentimiento por aquella manera de hacer, se autojustifican y quieren hacernos ver que su labor fue fundamental en la conservación de lo que en el mundo es realmente importante.

Por lo que cuenta él mismo sufrió en su carne la represión. Liberado abandona su nación y da conferencias y clases magistrales en otros lugares, París es uno de ellos. Relata sus experiencias en este tipo de actos. La extrañeza que le produce ser él el centro de atención.

En un momento dado y sobre lo que muchos sugieren que es que escriba sus memorias, reflexiona sobre ello y llega a la conclusión que en muchos casos esto no es posible. No es posible dado que habría que contar hechos deleznables a los que nos vemos obligados para lograr sobrevivir en un ambiente opresor y mísero. No, no es factible relatar mendacidades,  actos crueles e ignominiosos que hemos tenido que comerter para poder llegar a este momento.

Su lectura nos va descubriendo un mundo interior extraordinario. Es un libro para leer y releer, eso que hacerlo no es sencillo ya que requiere una constante atención y no saltarnos una sola línea. Su prosa es cuidada y rica y no deja indiferente en momento alguno.

Adam Zagajewski nació en Lwów, actualmente en Ucrania, el 21 de Junio de 1945. Es poeta, novelista y ensayista polaco. Es un miembro conocido de la Generación del 68 en su país y uno de los más famosos poetas contemporáneos del mismo.

Su familia fue expulsada por los ucranianos y se intaló en 1946 en Gliwice (Silesia), donde hizo sus estudios secundarios.

Se escribió después en la Universidad Jaguelónica de Cracovia, donde llevó a cabo estudios superiores de psicología y de filosofía. Más tarde enseñó filosofía en la Universidad de Ciencia y Tecnología. Es entonces cuando se liga al movimiento poético de la Nowa fala (Nueva ola) en la ciudad y perteneció a su grupo literario polaco Teraz (Ahora) dando a conocer sus primero poemas.

Además de su actividad poética difundía sus ideas en la revista clandestina Zapis, uno de los principales medios de la oposición democrática polaca. Esta Generación del 68 tenía como objetivo “alzarse contra las falsificaciones de la realidad y la apropiación del lenguaje por parte de la ideología y la propaganda comunista”. Crea varias revista y ejece como traductor.

Difundida la Carta de los 59 en 1975 tras los acuerdos de Helsinki, se unio en 1976 al Comité de Defensa de los obreros y las autoridades comunistas prohibieron la publicación de sus obras. Marchó entonces a enseñar en la Universidad de Houston. (EEUU).

Desde 1982 se estableció en París, según él más por motivos sentimentales que políticos. Residió un Berlín y en los Estados Unidos. Regresó a Carcovia en 2002 junto a su mujer, Maja Wodecka. Todos los años enseña como profesor invitado en la Universidad de Chicago.

Resulta injusto hablar de Zagajewski solo como un poeta político contrario al régimen dictatorial y, por ello, ideológicamente atractivo para un territorio democrático. Su escritura es de calidad reconocida; y aunque participara en movimientos a favor de las libertades en su país, él mismo dejó claro en el exilio que su personalidad era más bien la de un disidente de los disidentes y que había descubierto que ” la poesía está en otra parte, más allá de las inmediatas luchas partidistas, e incluso más allá de la rebelión -incluso la más justificada- contra la tiranía”. Ahora bien, la posición decidida por la libertad y la búsqueda de la belleza que el poeta polaco ha mantenido encuentra un testimonio fiel en sus textos y poemas, de gran hondura humana y fina sensibilidad estética.

Ha sido traducido a diversos idiomas y tiene en su haber importantes premios. Entre ellos el Princesa de Asturias de las Letras, otorgado en este año 2017. Con este motivo declaró en El Mundo que hay una cultura común europea: “Vengo a España y nada me parece ajeno”. Sobre sus primeras lecturas de autores españoles señaló “una versión del Quijote para niños. Después dediqué mucho tiempo a los libros sobre la Guerra Civil. Y a Antonio Machado, mi preferido”

 

LOS CINCO Y YO

Para explicar el influjo que las aventuras de Los Cinco han ejercido sobre mi generación hay que hacer referencia al precio que alcazó el trigo en la posguerra española.

Curiosa manera que tiene el autor de comenzar el relato que tenemos entre manos. Es la presentación que hizo  de After  Five en la Blynton Foundation, remontándose a la catástrofe que había sufrido el sector agrario en los años cuarenta, recien terminada nuestra Guerra Civil. Y no es baladí este recordatorio porque esta dificil y desastrosa situación, propiciada por la ineficacia de la política agrícola, la pertinaz sequía y la también pertinaz picaresca de los terratenientes de entonces, dueños del cereal que se producía, dificultaron de tal manera la vida campesina que propiciaron un movimiento migratorio de estos hacia las grandes ciudades, donde comenzar una nueva vida, lleno de penurias pero al mismo tiempo de esperanza en una mejora tanto para ellos como para sus futuros descendientes.

El autor, Antonio Orejudo, es uno de los niños a los que le toco vivir aquella época. Su padre es un suboficial chusquero, y la familia vive en una colonia de casas militares.

Son familias en general con varios hijos. Era una constante en la época, auspiciada por la política estatal y alentada por las jerarquias eclesiásticas. Familias numerosas. No hay más que recordar aquellos premios a la natalidad que por entonces se concedían anualmente y que se divulgaban como un ejemplo a seguir.

Estas altas tasas de natalidad propiciaron la aparición de grandes colegios públicos o religiosos. Uno de estos fue el Montserrat, en Madrid, donde el autor, Toni, se educa en su adolescencia y juventud. Nos relata como eran aquellas clases, como se comportaban los alumnos en general. Describe las pandillas que se formaban, como eran sus componentes, sus ambiciones, su capacidad de mando o de imposición. Al colegio en cuestión asistian tanto chicos como chicas y en consecuencia surgen los primeros amorios, las primeras atracciones sexuales. Todo lo va contando con una muy buena prosa no exenta de humor e incluso de tristeza en algún momento. A destacar como se describe él. Es un adolescente tímido y poco varonil. Tiene además que soportar a un padre muy rígido en sus normas horarias, especialmente las nocturnas y a una madre que sufre por el menor retraso en el cumplimiento de sus obligaciones presenciales. “Algo les habrá pasado” es su primer pensamiento y empieza a mover cielo y tierra para encontrar al despistado. No es de extrañar que Toni no se sientiese a gusto.

 

 

Luego están los veranos en casa de sus abuelos en el pueblo. Oyendo todas las noches y con mucho gusto el cuento de Pulgarcito.

También nos deleita relatando con  buena dosis de humor y crítica esos reencuentros de antiguos alumnos pasados 30/40 años. Que fue de unos y otros, hasta donde llegaron las perspectivas que cada uno tenía para si mismo y para los demas. Como han cambiado fisicamente. En fin, todo ese mundo de reencuentros con un pasado que generalmente tenemos idealizado y cuya realidad actual parece poner las cosas en su justo estar.

A lo largo de su evolución el autor nos explica como va apareciendo en él su vocación literaria. Sus primeros poemas, su amistad con Rafael Reig, autor del libro comentado al principio.

Glosa la novela Los cinco y el tesoro de la isla y también la mencionada After Five donde se cuenta que fue de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim en la vida adulta; como conocieron a Orejudo y las aventuras que vivieron juntos en Almería, de cuya universidad el autor es profesor de literatura.

Es un libro en el que se mezclan de forma maravillosa ficción y realidad, burlas y veras. Se hace ademas de forma amena y sencilla y nos recuerda el placer de hablar y disfrutar de lo que la literatura nos ofrece, reconstruir en nuestra mentes las palabras que leemos, o incluso escuchamos, y gozar de la emoción que nos proporciona esta recreación. Vivir mundos reales o imaginarios que están fuera de nuestro día a día y que nos hace más llevadera la, genralmente, rutina de estos días.

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963.

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid. Doctorado en Estados Unidos (State University of New York at Stony Brook), país donde trabajó como profesor durante siete años. Investigador invitado en la Universidad de Ámsterdam, ejerció más tarde como Profesor Titular de Literatura Española en varias universidades españolas hasta establecerse en la Universidad de Almería como profesor de Literatura.

Su debut literario fue con Fabulosas Narraciones por Historias que salió a la luz en 1996, galardonada con el Premio Tigre Juan a la mejor primera novela del año.

Ganador del XV Premio Andalucía de Novela con la obra Ventajas de viajar en tren, que fue calificada por el presidente del jurado, Juan José Millás, como “una obra maestra”.

Autor de numerosos artículos de crítica publicados en Babelia, ABC Cultural, o Letras Libres entre otros medios de prensa.

Considerado por el profesor Juan Antonio López Rivera como uno de los mayores representantes de la generación de escritores nacidos en la década de 1960: «En Orejudo (2004) podemos encontrar autores como Fernando Marías, Marcos Giralt Torrente, Eloy Tizón, Lorenzo Silva, Luis Magrinyà, Lucía Etxebarria, Juana Salabert, Andrés Ibáñez, Juan Bonilla, Luisa Castro, Javier Azpeitia, Lola Beccaria, Germán Sierra o Antonio Álamo. En Sánchez Magro (2003), donde se califica a este grupo de escritores como “generación inexistente” por su carencia de identidad y su indeterminación dentro del panorama literario español, se añaden a la lista Felipe Benítez Reyes, José Carlos Somoza, Ángela Vallvey y Belén Gopegui. Y aún cabría engrosar la nómina con nombres como Rafael Reig, Javier Cercas, Ignacio Martínez de Pisón, Francisco Casavella, Martín Casariego, y muchos más.»

Novelas:

  • Fabulosas narraciones por historias (novela), Madrid, Editorial Lengua de Trapo, 1996. Reed. reedición Tusquets 2007. Premio Tigre Juan
  • Ventajas de viajar en tren (novela), Madrid, Alfaguara, 2000. Traducido al francés (De l’avantage de voyager en train, Albi, Passage du Nord/Ouest)
  • La nave (novela corta), Sevilla, Servicio de publicaciones Junta de Andalucía. 2003
  • Reconstrucción, Barcelona, Tusquets, 2005
  • Un momento de descanso, Barcelona, Tusquets, 2011
  • Los cinco y yo, Barcelona, Tusquets, 2017

Es autor además de otros libros de crítica y estudios literaios.

 

 

DOS CIUDADES

Vamos a iniciar las actividades del Club de lectura Forum mañás con dos libros, el ya comentado en este Blog, Las hijas de Hanna y este Dos ciudades.

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Si los hombres se dividen en sedentarios, emigrantes y los que no tienen hogar, probablemente yo formo parte de esta última categoría, si bien la concibo de un modo archimaterial, sin una sombra siquiera de sentimentalismo o autocompasión.

Divide su libro en tres partes: Dos ciudades; Archivos abiertos y El nuevo pequeño Larouse

Adam Zagajewski autor de este libro, es esa persona que no se siente de ninguna parte. Y esto ocurre por dos principales motivos, haber nacido el año que finalizó la segunda guerra mundial y haberlo hecho en una ciudad Lvov de la que partió con su familia hacía Gliwice cuando solo contaba cuatro meses de edad. Estas dos circunstancias marcarían de forma difinitiva su desarrollo intelectual.

No voy a ser prolijo en comentarios sobre el motivo por los que la población polaca de Lvov, ciudad por ellos mitificada desde ese momento, hubo de traladarse a la “horrenda” urbe de Gliwice. Los habitantes de la primera no aceptaron el haber sido deportados y haber perdido su estatus, aunque este fuese de poca importancia. Ellos eran una élite y en este nuevo enclave decidieron seguir siéndolo. Ellos venían de un paraiso de cultura y belleza y la nueva ciudad era un antro de personas simples e incultas que no sabían apreciar lo hermoso que la vida ofrece, literatura, música, pintura, parques, espacios idílicos. Aquí, en la minera e industrial ciudad de Gliwice todo era feo, calles, plazas, urbanismo en general y sus afueras solo eran un conjunto de escombreras de las minas que rodeaban este lugar. El relato de como aquellos ciudadanos de Lvov seguían tratándose como si continuasen ejerciendo sus antiguas actividades es una de las sorpresas que  esconde la lectura de la  historia. Nos cuenta como paseaban por las calles de su nueva ciudad pero en su fuero interno veían aquellas que habían sido obligados a dejar. Será algo que se vaya perdiendo según las personas que así  lo sienten  vayan desapareciendo por el orden natural de la vida, pero en el interín seguirán viviendo una enteléquia que les ayudara a soportar su existencia real.

Nuestro autor no está en esta circunstancia, solo tenía cuatro meses cuando abandonó Lvov. Pero su entorno influirá en su forma de ver las cosas. Al tiempo él verá la ciudad en la que vive de forma distinta, tal como es, con sus aciertos y errores, sus zonas bella y feas. Igualmente se relacionará con su gente y poco a poco sacará sus propias conclusiones. Y son estas las que le llevan a escribir el texto que tenemos entre manos.

Nos encontramos en una Polonia gobernada por una dictadura, una dictadura comunista. Una forma de vida que todo lo regula, que no deja espacio a la disidencia ni a la creatividad si esta no está previamente autorizada. En ese sentido  todas las dictaduras son similares, sean de izquierdas o de derechas. El Estado es el alma global, es quien dicta la conducta de la gente y salirse del guión establecido está no solo prohibido, también castigado y en ocasiones muy duramente; carcel e incluso pena de muerte.

Leyendo este libro he pensado en las personas de mi generación, los que hemos nacido en la decada de los años 40 en esta España nuestra. Como le pasó al autor solo conocimos una forma de gobierno y sociedad durante treinta y cinco años. Nuestra evolución no puedo haber dejado fuera esta circunstancia y muchas de las reflexiones que en el libro se exponen no nos son ajenas.

Nos cuenta como fue su infancia, la importancia de la religión en la vida de la comunidad, religión que el régimen permitía y estoy seguro, fomentaba. Era una manera más de tener dominados los impulsos colectivos. Él mismo se hizo monaguillo si bien apunta –Los monaguillos eran nihilistas. Les importaba un bledo la fe y la metafísica, no les interesaba ni Jesucristo ni Judas. Lo único que contaba era el manejo diestro del pebetero y de la batería de campanillas, la ejecución impecable de la coreografía y la capacidad de adoptar un semblante serio y recogido en cuanto el séquito encabezado por el cura abandonase la jubilosa sacristía-. Igualmente comenta como fue su estancia en la escuela, los discos de música clasica, de su afición por el jazz, de su despertar creativo, –poco a poco empecé a darme cuenta del precio que hay que pagar por los breves momentos de iluminación: duda, tinieblas y desespero-. De su afición por el fútbol. De las cosas que van sucediendo y que configuraron su personalidad.

En Archivos abiertos,  narra sus  reflexiones una vez caido el muro de Berlín y superadas también las dictaduras basadas en la filosofía marxista. Nos cuenta cosas verdaderamente increibles. Aquellos que colaboraron de manera directa en el mantenimiento de aquel régimen resulta que en muchas ocasiones justifican esta colaboración  como una manera de perservar su entorno, similar a lo que un artista hace para inmortalizarlo; era una manera de evitar que los inconformes destruyesen aquello que era en sí mismo bello, aquella idea dictatorial que gobernaba de forma tan extraordinaria la vida colectiva. No solo no muestran arrepentimiento por esta manera de hacer, se autojustifican y quieren hacernos ver que su labor fue fundamental en la conservación de lo que en el mundo es realmente importante.

Por lo que cuenta él mismo sufrió en su carne la represión. Liberado abandona su nación y da conferencias y clases magistrales en otros lugares, París es uno de ellos. Relata sus experiencias en este tipo de actos. La extrañeza que le produce ser él el centro de atención.

En un momento dado y sobre lo que muchos sugieren que es que escriba sus memorias, reflexiona sobre ello y llega a la conclusión que en muchos casos esto no es posible. No es posible dado que habría que contar hechos deleznables a los que nos vemos obligados para lograr sobrevivir en un ambiente opresor y mísero. No no es factible relatar mendacidades,  actos crueles e ignominiosos que hemos tenido que comerter para poder llegar a este momento.

Su lectura nos va descubriendo un mundo interior extraordinario. Es un libro para leer y releer, eso que hacerlo no es sencillo ya que requiere una constante atención y no saltarnos una sola línea. Su prosa es cuidada y rica y no deja indiferente en momento alguno.

Adam Zagajewski nació en Lwów, actualmente en Ucrania, el 21 de Junio de 1945. Es poeta, novelista y ensayista polaco. Es un miembro conocido de la Generación del 68 en su país y uno de los más famosos poetas contemporáneos del mismo.

Su familia fue expulsada por los ucranianos y se intaló en 1946 en Gliwice (Silesia), donde hizo sus estudios secundarios.

Se escribió después en la Universidad Jaguelónica de Cracovia, donde llevó a cabo estudios superiores de psicología y de filosofía. Más tarde enseñó filosofía en la Universidad de Ciencia y Tecnología. Es entonces cuando se liga al movimiento poético de la Nowa fala (Nueva ola) en la ciudad y perteneció a su grupo literario polaco Teraz (Ahora) dando a conocer sus primero poemas.

Además de su actividad poética difundía sus ideas en la revista clandestina Zapis, uno de los principales medios de la oposición democrática polaca. Esta Generación del 68 tenía como objetivo “alzarse contra las falsificaciones de la realidad y la apropiación del lenguaje por parte de la ideología y la propaganda comunista”. Crea varias revista y ejece como traductor.

Difundida la Carta de los 59 en 1975 tras los acuerdos de Helsinki, se unio en 1976 al Comité de Defensa de los obreros y las autoridades comunistas prohibieron la publicación de sus obras. Marchó entonces a enseñar en la Universidad de Houston. (EEUU).

Desde 1982 se estableció en París, según él más por motivos sentimentales que políticos. Residió un Berlín y en los Estados Unidos. Regresó a Carcovia en 2002 junto a su mujer, Maja Wodecka. Todos los años enseña como profesor invitado en la Universidad de Chicago.

Resulta injusto hablar de Zagajewski solo como un poeta político contrario al régimen dictatorial y, por ello, ideológicamente atractivo para un territorio democrático. Su escritura es de calidad reconocida; y aunque participara en movimientos a favor de las libertades en su país, él mismo dejó claro en el exilio que su personalidad era más bien la de un disidente de los disidentes y que había descubierto que ” la poesía está en otra parte, más allá de las inmediatas luchas partidistas, e incluso más allá de la rebelión -incluso la más justificada- contra la tiranía”. Ahora bien, la posición decidida por la libertad y la búsqueda de la belleza que el poeta polaco ha mantenido encuentra un testimonio fiel en sus textos y poemas, de gran hondura humana y fina sensibilidad estética.

Ha sido traducido a diversos idiomas y tiene en su haber importantes premios. Entre ellos el Princesa de Asturias de las Letras, otorgado en este año 2017. Con este motivo declaró en El Mundo que hay una cultura común europea: “Vengo a España y nada me parece ajeno”. Sobre sus primeras lecturas de autores españoles señaló “una versión del Quijote para niños. Después dediqué mucho tiempo a los libros sobre la Guerra Civil. Y a Antonio Machado, mi preferido”

 

LAS HIJAS DE HANNA

Los pecados de los padres repercuten en los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Esto tuvimos que aprenderlo nosotros, los que íbamos al colegio cuando todavía se estudiaba allí la Biblia.

Tengo que confesar que me costó entrar en la trama de la novela.  Quizás debido a como la historia está estructurada. Al final lo conseguí y he de reconocer que en ese momento no solo valoré el mérito de la autora en la escritura de esta historia, también que el argumento de la misma es probable que afecte a muchos de nosotros, gente criada en una época que de alguna manera rompió con su pasado, con sus origenes. Gente urbanita que desconoce como eran y vivían sus antepasados; agricultores, campesinos, pescadores, que un día emigraron de sus lares para instalarse en arrabales de ciudades en desarrollo, que tuvieron que abandonar constumbres ancestrasles y acomodarse a nuevas formas de vida y relación que poco o nada tenían que ver con sus personales historias.

Anna, un buen día, en una fría habitación de hospital, junto a su moribunda madre, descubre de pronto lo poco que conoce de ella. De quien fue antes de su maternidad, de quienes fueron su ancestros más próximos. Es el momento en que decide averiguar como llegó hasta donde ahora está, esas lagunas que nadie se preocupó de llenar o que ellas misma despreció saber en aras a ese despectivo modo de entender las historias familiares como manías o cuentos de viejos y nostalgias venidas a nada. Pero sí, antes de ella hubo otras mujeres muy próximas que hicieron posible su existencia, Hanna y Johanna, su abuela y su madre. Las circunstancias por las que pasaron  influyeron en su actual momento y dejaron marca en su personalidad.   Perder ese conocimiento es perder parte de su ser, perder aquello que puede hacer que comprendamos como somos, como actuamos y porque esto o aquello nos parece mejor o peor. Perder  algo que ha influido de alguna manera en nuestro actual Yo.

Y emprendemos un viaje en el tiempo que nos lleva a los años finales del siglo XIX. A una Suecia que dominaba de alguna forma a la actual Noruega. Nos descubre como era por aquellas fechas la vida en ese reino, de forma concreta la vida campesina. Descubrimos que no era una vida fácil; para nada. Al revés, era complicada, pobre. La gente normal pasaba hambre, los niños morían de enfermedades motivadas por la miseria, había violencia, física y de clase.

Descubrimos a Hanna, la abuela; su violación y su condición de madre soltera, el estigma que tal situación conlleva; era una puta. Como sale de este oprobio  mediante su boda con un hombre mayor que ella que no tiene en cuenta ese sambenito y sí su valía como mujer y ama de casa. Pero no es fácil. Hay violencia doméstica. Ella, Hanna, sabrá superponerse a todo esto y vivirá para ver como su hija Johanna emprende un nuevo camino, lejos ya de una existencia campesina, en una ciudad, casada y de algún modo respetada. Como tendrá una hija que es la que indaga todo lo que se cuenta, Anna.

Durante todo ese tiempo se habla de la evolución del estado sueco, su separación de Noruega, es peligro de guerra entre ambas naciones. La properidad de una y el lento despegar de la otra. Como la primera y segunda guerra mundial influyen en la evolución de estas sociedades. No, no fue un camino de rosas, hambrunas, enfermedades, emigración, son parte importante en la historia que se cuenta y que nos pone de relieve que nada surge de manera expontanea. La prosperidad de esos dos pueblos no estuvo exenta de peligros y si lo lograron fue a base de compromiso y soliraridad.

Es una historia de mujeres. ¡Y que mujeres!, Hanna, Johanna y Anna. Tres generaciones de mujeres escandinavas, cada una esclava de la época que les toca vivir, cada una tan diferente a la anterior y a la siguiente. Ellas supieron acomodarse y luchar en su época para dejar algo nuevo a su descendencia y de verdad lo consiguieron.

Está bien escrita y pese a lo que al principio menciono sobre la manera de estructurar la historia y que en ocasiones parece no engancharnos, al final encontramos la narración muy coherente y el regusto que deja es agradable.

Marianne Fredriksson fue una de las más conocidas y traducidas escritoras suecas. Nació en 1927 en Gotemburdo y murió en 2007.  También fue periodista, publicando sus artículos en varios de los medios más importantes de su país.

Su novela más conocida es la que tenemos entre manos. Fue publicada en 1997 y traducida a más de cuarenta idiomas, aunque escribió otras doce obras más, inclyendo ficcón y ensayos. Ha vendido más de diecisiete millones de copias de sus libros en todo el mundo.

 

 

Rematamos!!!

Tras mais de nove meses de lecturas compartidas, debates sobre libros, visitas a exposicións, encontros con autores… os clubs de lectura das bibliotecas municipais tomámonos un pequeno descanso nesta esta época estival que está comezando e que sen duda traerá novas e diferentes lecturas.

Tan só nos queda achegarvos un resumo da xornada coa que cerramos o ano. Unha despedida moi especial, na que xuntamos ós lectores dos clubs de todas as bibliotecas para facer o noso particular homenaxe a Carlos Casares, autor, como ben sabedes, protagonista do Día das Letras Galegas deste 2017.

Ourense, a cidade na que o autor comezou a formarse como escritor, foi o destino escollido este ano para a nosa celebración.

Visitamos os lugares mais representativos da estancia de Casares na cidade: Parque de San Lázaro, Praza Maior, Rúa do Paseo, Alameda… nos que se situaban os cafés, librerías … (Café Parque, Librería Tanco, Volter, ou Taberna do Tucho…), nos que o escritor reuiníase con poetas, pintores e outros artistas que por entón enaltecían a cidade: Vicente Risco, Otero Pedrayo, Cuevillas, Blanco Amor; e lemos algúns fragmentos da súa obra reproducidos  nas placas de cerámica que marcan os puntos do roteiro.

A chuvia acompañounos durante todo o percorrido, pero non conseguiu romper o entusiasmo dos  nosos lectores que con risas e bo humor afrontaron a situación mercando paraugas, chuvasqueiros,  e algún que outro par de zapatos.

Despois dun ben merecido descanso no que gozamos dos praceres gastronómicos en excelente compaña, acudimos o Liceo, entidade cultural coa que Casares estivo fortemente vinculado ó longo da súa vida. Tras facer unha foto de grupo baixo o relevo do autor, asistimos ó concerto do cantautor ourensán Emilio Rúa, que acompañándose de piano, guitarra e harmónica, ofreceunos un repertorio variado dos temas mais destacados dos seus discos. Lela,  Negra sombra,  La chica de ayer, María Soliña… foron algunhas das cancións que tivemos a oportunidade de  escoitar, da man deste músico tan entrañable que fíxonos cantar e vibrar ó ritmo de A saia da Carolina.

En definitiva, unha xornada completa, amena e divertida, na que tivo cabida a literatura, a música, a gastronomía… pero que sobre todo permitiunos a todos os navegantes dos clubs de lectura coñecernos un pouco mellor.

Aquí vos deixamos algunhas fotos de grupo que demostran ben o que foi este fermoso día.

 

ATA O CURSO QUE VEN!

BOAS VACACIÓNS E FELICES LECTURAS!!

MIENTRAS AGONIZO

La finalidad de la vida era prepararse para estar muerto durante mucho tiempo.

El tema fundamental del relato que el autor nos brinda es la historia de la familia Bundren: Addie Brunden, la madre, mientras agoniza ha pedido que la entierren con los suyos en el cementerio de Jefferson, la ciudad donde nació. La familia se dispone a cumplir sus últimas palabras, iniciando a tal fin un viaje fúnebre por el mítico terrirorio sureño, viaje que ocasionara la locura de Darl, las ansias de Vardaman por un tren de juguete, el accidente de Cash por la destrucción del puente, la pérdida de las mulas, el anhelo por parte de Anse de conseguir una dentadura postiza, de Dewey Dell que quiere obtener un medicamento secreto. Todo ello envuelto en el hedor del cadáver en descomposición por el largo viaje.

Toda la familia componen el personaje protagónico de la novela. La propia Addie que al borde de la muerte sigue de cerca los preparativos para su futuro descanso; su marido Anse, padre de sus hijos, una persona egoísta, aprovechada, sin nada que le lleve a ser un ejemplo familiar. Cahs, el primogénito, que se dedica a construir el ataúd donde será colocada su madre una vez muerta. Jewel, un hombre que responde a una oscura infancia y es de caracter elemental, violento con frecuencia, -tiene de sobrenombre &uml “cara de palo“-. Dewey Dell es la única hija de la familia, es astuta y se torna desesperada a causa de su secreto. Darl se vuelve loco por la pérdida de su madre. Finalmente Vardaman, el más pequeño de todos, todavía un niño que sabe guardar el secreto de su hermana, que sueña con el tren que nunca ha tenido y en el que parece ir naciendo, por su forma de expresarse, rasgos de una futura locura.

Otros personajes secundarios, –Cora, Tull, Peabody, Amson, etc.- aparecen para que tengamos una visión exterior de lo que sucede con la familia.

Faulkner en el viaje de carácter bíblico y épico de los Bundren hace gala de su crudeza habitual y muestra los despojos de la humanidad entresacados de una clase social compuesta por pequeños propietarios campesinos, braceros y pobres en general, víctimas de un atraso económico y social que afecta a la forma de ser de esta gente sometida al acatamiento servil de una religiosidad estrecha que no permite cuestionarse el rumbo ni las normas de sus vidas, religiosidad que conforma el “cordón bíblico” y donde son flagrantes las contradicciones entre los principios y la conducta real de los hombres atados a dicho cordón.

Sobre esta familia actuan condicionantes sociales ya vistos, pero incluso dentro de este contexto alienado, los Bundren “son raros”. Su extrema pobreza, superior a la media, mueve a los que los rodean a socorrerlos, situación que explica la constante intromisión de los vecinos en su vida. Está también la conducta conspicua de los miembros de la familia; el egocentrismo del padre, la inflexibilidad y violencia de Jewel, etc., pero sobre todo la veta de locura que corre por sus genes y que se evidencia en el comportamiento de Darl y, al parecer tambien está latente en el pequeño Vardaman.

Y son estas características lo que hace posible la verosimilitud del famoso viaje y la erupción de sus contradicciones internas, que provocan al final una dislocación en el seno familiar.

Pese a todas estas miserias existe un cierto rango épico en el empeño; descripto por el autor aunque sea en un tono burlón. Ellos, la familia, se enfrentan muy bien a su destino. Son tenaces en su empeño, por absurdo que este resulte, y ello los eleva; les confiere cierta dignidad.

No es una novela facil, practicamente ninguna de las de Faulkner lo son; pero la maestría del autor hace que sea aceptable su lectura y sobre todo obliga a pensar sobre lo que en ella sucede, tanto en el fondo como en la forma.

William Faulkner nació en New Albany, Misisipi, el 25 de septiembre de 1987 y falleció en Byhalia el 6 de julio de 1962. En sus obras destacan el trama psicológico y la profundiad emocional, utilizó para ello una larga y serpenteada prosa, además de un léxico meticuloso. Nobel de Literatura de 1949.

Fue considerado el rival estilístico de Ernest Hemingway (sus largas frases contrastan con las cortad de Hemingway ) y es considerado uno de los principales modernistas estadounidenses de la década de 1930 y conocido por su uso de técnicas literarias innovadores, como el monólogo interior, la inclusión de múltiples narradores o puntos de vista y los saltos en el tiempo dentro de la narración.

Tuvo una gran influencia en la generación de escritores hispanoamericanos de las segunda mitad del siglo XX.

Era el mayor de cuatro hermanos de una familia tradicional sureña. Estuvo muy influído por su estado natal, así como por el ambiente general del Sur. Misisipi marcó su sentido del humor y mantuvo una fuerte presencia a lo largo de toda su obra, en la que el carácter típico sureño fue una constante y que junto a la atemporalidad de sus temas marcarían la base de todas sus recreaciones literarias.

Durante la  I Guerra Mundial ingresó como piloto de la RAF . Al regresar a su ciudad, Oxford, ingresó como veterano en la Universidad de Misisipi, abandonando posteriormente y por segunda vez, sus estudios. Antes lo había hecho en 1915. Este abandono lo motivó sus ansias de dedicarse a escribir.

En 1924  publicó su primer y único libro de poemas: The Marble Faun.

A partir de 1921 Faulkner trabajó como periodista en Nueva Orleans y conoció al escritor de cuentos estadounidense Sherwood Anderson, que le ayudó a encontrar un editor para su primera novela, La paga de los soldados (1926).

Despues de un viaje por Europa comenzó a escribir una seire de novelas ambientadas en el condado ficticio de Yoknapatawpha  (inspirado en el condado de Lafayette, Misisipi), donde transcurren gran parte de sus escritos y del cual hace una descripción geográfica y traza un mapa en ¡Absalón, Absalón! .

En 1929 contrajó matrimonio con Estelle Oldham y decidió establecer su casa y fijar su residencia literaria en el pequeño pueblo de Oxford.

Otro de sus trabajos, lucrativo por cierto, fue el de guionista de la floreciente industria cinematogáfica de Hollywood.

Ha sido un  escritor que ha influido en un gran numero de autores en español como Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, Juan Benet, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan José Saer y Jorge Luis Borges (traductor de Las palmeras salvajes al castellano).

Faulkner arrastró problemas con el alcohol durante gran parte de su vida. Ello no le impidió seguir escribiendo hasta su muerte a causa de un infarto de miocardio. Sus restos están inhumado en el Oxford Memorial Cementery, en Oxford, en el sepulcro familiar.

 PREMIOS:

OBRAS:

Tiene además publicados un buen numero de Relatos.

Hacer mención a que pese a sus premios literarios nunca quiso vivir una vida de  hombre famoso. Quería hacer la vida que le gustaba, un tanto caótica y bohemia. Hacer cualquier locura para poder preservar su obra. Decía de él:

«Si reencarnara, sabe usted, me gustaría volver a vivir como un zopilote. Nadie lo odia, ni lo envidia, ni lo quiere, ni lo necesita. Nadie se mete con él, nunca está en peligro y puede comer cualquier cosa.»

 

 

CUATRO HERMANAS

Mi padre poseía una granja en el lado occidental de Misuri, por debajo del rio, donde la meseta de Ozark desciende para unirse al la llanura.

Asi comienza una narración de Cuatro hermanas o “Moonflower Vine-Dama de noche” que es su título original en inglés.

La autora Jetta Carleton nos narra la historia de la familia Soames y lo hace asumiendo el riesgo de  hacerlo desde la perspectiva de cada uno de los protagonistas. En este caso la de cada uno de los miembros de la familia, las cuatro hermanas, Jessica, Leonie, Mathy y Mary Jo y la de sus padres Mathew y Callie. Lo que en principio nos parece una historia simple y poco atractiva se irá conviertiendo poco a poco en una narración menos inocente, descubriéndonos los secretos que guardan en sus corazones los integrantes del relato. Pese al cariño que se tienen y que parece a prueba de cualquier suceso se esconde una unidad familiar que puede romperse o dejar de emanar ese embriagador perfume de la Moonflower y secar la intima relación que existe entre ellos. No parece casual el que la autora escogiera esa  solanácea como nombre para su novela. Su profundo olor desaparece en un momento tan pronto como sus flores se cierran.

La novela trata un tema universal, la  unión familar, las múltiples causas que la conforman y a la vez erosionan o unen de forma indestructible.

Meseta de Ozark

En algún aspecto la  obra recuerda una muy clásica, Mujercitas. Como en aquella la vida de la familia, los sueños, el amor, la busqueda de una vida más acorde con lo que se desea, configuran el desarrollo de la trama.

Jetta Carleton nació en 1913, en HoldenMissouri y falleció en 1999.

Estudió Literatura Inglesa en la universidad de Missouri. Tras obtener su máster, se dedicó a dar clases, colaboró como redactora en programas de la radio y la televisión y coqueteó en el mundo de la publicidad. Finalmente fundó una pequeña editorial junto a su marido en Santa Fe, The Lighting Tree,  en 1970.

Su primera y única novela fue Cuatro hermanas, publicada en 1962. En los años 90 comenzó su segunda novela, pero no llegó a publicarla.

TU NO ERES COMO OTRAS MADRES

Aunque persona normal y corriente, sufría dolorosamente por miedo a perderse algo.

La historia nos va a contar la vida de Else Kirschner. Es hija de un aburguesado judio residente en Berlín a comienzos del siglo pasado y desde los primeros renglones nos damos cuenta que ella va a ser un personaje singular en aquella cerrada sociedad que componían los de su raza dentro de la nación alemana. Ellos, lo judíos, se consideraban alemanes, civilmente estaban integrados en su sociedad e incluso educaban a sus hijos en escuelas cristianas pero al tiempo les inculcaban las esencias de la cultura judía. Rara vez permitían bodas entre judíos y cristianos. Bien es cierto que tampoco los gentiles veían con buenos ojos los matrimonios mixtos.

Else quiso romper ese vicioso círculo. Desde muy joven vio que aquella vida la encorsetaba. Ella tenía otro punto de vista; el que queda reflejado en la frase que inicia este comentario. Su ánsia de vivir la llevará a saltar  todas las barreras que le impidan realizar lo que considera que debe ser su modelo vital, vivir el presente sin pensar más allá y no poner barreras basadas en su raza o religión.

Y así lo hace a la primera ocasión que se le presenta. Sus padres han acordado su boda con un acomodado industrial, judío por supuesto. Es el enlace soñado por sus progenitores, un buen partido. Else, mantiene un oculto noviazgo con un gentil, bohemio, crítico de arte y buen músico. Con él se siente liberada; con su pretendiente encarcelada. Se niega a dicha boda; se casa con su amor y se aleja de su familia. Esta acción, que ella no ha calculado debidamente, tendrá consecuencia graves. Sus padres la repudian, la borran de su memoria, no quieren saber más de ella.

Es un momento trágico para Else pero no hay marcha atras. Seguira adelante impulsada por sus propias ansias de vivir. (Esta circunstancia duró hasta que su hermano de solo 18 años muere de gripe española. Else llega a tiempo para verlo con vida por última vez. Allí están sus padres y se produce la reconciliación. El destierro ha terminado).

Hacía años que se había hecho una promesa, “tener un hijo con cada hombre al que amara” y espera cumplirla. Son los locos años 20 del siglo pasado y Berlín es un emporio de cultura, buen vivir y liberalidad en las costumbres. Ella se rodea de los más elitistas y liberales círculos. Tiene un atractivo personal irresistible.

Es un mundo que vive un momento dulce. Despúes del desastre que significó la Gran Guerra, Alemania parece haberse recuperado y es otra vez una nación unida y rica. La vida en aquellos años es gozosa y Else exprime al máximo sus posibilidades de vivir el momento, el presente, sin pensar en el futuro. Este se presentará a su debido tiempo, sin casi avisar y  ella sufrirá como otros muchos las consecuencia de aquel profundo cambio que llevó a que se dieran las peores transgresiones éticas en la historia moderna de la humanidad. El holocausto, la segunda guerra mundial, los horrores de esta y las conscuencias que la misma tuvo en el devenir del mundo desde entonces hasta el momento presente.

Es un relato duro pero extraordinario. La autora logra construir un retrato fideligno de su madre, resaltando por igual lo maravilloso de su vida, que lo hay, como lo que no fue tanto. La narración no decae en momento alguno y algo que ver en ello tiene la forma que Angelika Schrobsdorff  usa para configurarla. Utiliza su condición de hija para hablar en primera persona a través de los recuerdos que tiene de su madre y la tercera persona para adentrarse en su forma de pensar, en sus motivaciones, en aquello que le llevo a saltar todas las barreras que el sentido común parecía aconsejar no burlar. A ese vivir el presente, como ya comentamos, sin querer ver más allá, hasta que fue  arrastrada por la cruel realidad de lo acontecido.

No nos quiere ocultar ni justificar  cosa alguna. Else era una persona extraordinaria. La parte más dura del relato es la que dedica a los años de guerra donde las decisiones que toma la enfrentan a su propia vida y a asumir las consecuencias. No se nos oculta los momentos en que ella, la autora, la juzgó de manera injusta. No es indulgente consigo misma. Es un homenaje a la figura de su madre y un recuerdo de aquella nefasta época en la que tanta gente tuvo que huir de su tierra  por ser diferente.

Angelika Schrobsdorff, nació el 24 de Diciembre de 1927, en Friburgo, Alemania, y falleció el 31 de Julio de 2016 en Berlín a los 88 años. Fue escritora y actriz. Tenía la nacionalidad alemana. Estuvo casada con el cineasta francés Claude Lanzmann del que estaba divorciada.

Creció en Berlín y en 1938 huyó con su madre y su hermana a Sofia, Bulgaria, donde permaneció hasta el final de la guerra. Su abuela fue asesinada en Therensienstadt. En 1947 Schrobsdorff regresó a Alemania.

Después de su citado matrimonio vivió en París. Luego se trasladó a Munich y posteriormente emigró a Israel. Vivió en Jerusalen hasta principios de 2006.

Su primera novela “Die Herren (The Gentlemen)” publicada en 1961 causó un escándalo y la hizo famosa. Posteriormente publicó una docena de libros, varios de ellos sobre Bulgaria. La novela que nos ocupa, Tu no eres como otras madres” (1ª edicción en 1992 y la 2ª en 1994)  se consideró un best-seller.  Fue llevada al cine en una película para la televisión en 1999.

Schrobsdorff fue también actriz. Trabajó en varias películas y programas de televisión sobre su propia vida.

PIEL DE SALITRE

Vendrá un hombre con el espíritu sano y la mano humilde, poderoso en su palabra, justo en sus acciones, imposible de corromper por los otros hombres que pueblan la tierra. Será él quien guíe al mundo por el sendero de la verdad y la paz. Será el quien ilumine en la oscuridad. Cuando él venga habéis de estar preparados en cuerpo y alma para luchar a su lado y contra el mal y perecerán todos aquellos cuyo espíritu haya sido corrompido por la envidia , la avaricia y la falsedad. Creed lo que os digo porque es la palabra de la Madre de Dios.

La frase anterior es la que forman las palabras que distinguen los capítulos del libro.  Es este un libro cuya trama describe la vida en un imaginario pueblo gallego, de  A Costa da morte y de que el escritor sea un paisano, Juan Mariñas, coruñés de la Avda. de los Mallos y que conoce bien el ambiente marinero en el que están sumergidos los personajes de la historia.

Lo que en nos cuenta es el  día a día de esos protagonistas, que viven en  ese imaginario lugar llamado Sortes, pueblo que  la creatividad del autor sitúa entre las localidades de Malpica y Laxe rozando con la de Corme. Allí, con el Atlántico como compañero y medio de vida y muerte, se suceden los hechos que  configuran la trama.  Son historias normales, cotidianas, sencillas si se quiere, que atraen por lo naturales que nos parecen y ello conlleva que nos enfrasquemos en su lectura y nos sumerjamos en sus vidas.

El conjunto de actores de la trama que nos presenta es de los más variado. Nos describe la manera de vivir y pensar de casi tres generaciones, siendo el eje central  los que componen la familia de los Patiño.  Están bien trazadas las fronteras de las mentalidades de estos vecinos según la edad, posición social, profesión, avatares  y  educación recibida. Así pasamos de las diarias aspiraciones y ambiciones de unos a las ensoñaciones de otros,  algunas de estas ensoñaciones las podemos encuadrar dentro de un realismos mágico que es consustancial al alma y pensamiento gallego, y más en esas latitudes en contacto permanente con una naturaleza a la vez hermosa, generosa y mortal; en la que la frontera entre lo real y lo fantástico no está perfectamente definida. En estas descripciones hay algo que sobresale. Por encima de lo que cada personaje aporta a la historia con su individual vivencia está la aportación de las familias que describe. También la importancia que en esas sociedades tienen las mujeres.  Son en muchos casos los pilares en los que se  asienta la familia, aún en los peores momentos, En otros casos su fuerza y carácter las lleva a enfrentarse con decisión a las dificultades de su condición femenina, no siempre bien tenida en cuenta.

Por describir lo hace también respecto a esos animales populares que existen en estos pueblos. Aquí están representados por Carlota, una gaviota que siempre está en los momentos apropiados; el perro Gandul de edad indefinida y que es un poco el vigilante de las actitudes de todos y un loro, Gaucho, que vive en el Bar Namber Guan y que repite hasta la saciedad aquello de “España va bien” y otras lindezas. Son como los humanos, parte del variopinto conjunto que se expone.

Como pasa en todo grupo, según sea el desarrollo del personaje así este se nos hará más o menos agradable. Y en esto no defrauda la lectura. Hay personajes que llegan a hacerse odiosos y en cambio a otros les consentiremos todo.

Personalmente me agrada el uso que se hace de los apodos que acompañan al nombre de muchos de los intervinientes. Como se sabe estos alias son muy importantes en estas comunidades del rural gallego, tanto que quedan como una  denominación más unida de por vida a la que tienen por bautismo. Es como si la aplicación de los mismos marcara  el cambio generacional. Raro es el que acompaña a un joven y en cambio no dejan de aparecer en las personas de edad. Salvo que estas sean los caciques del pueblo, a los que se alude por su nombre propio e incluso su apellido.

Sin duda alguna creo que la lectura de este libro nos satisfará y dará pie a coloquios interesantes. De lo que escribe el autor es de como se vive, se lucha y se relacionan las personas; la clase de dificultades que deben salvar, las amistades que las rodean y los amores y desamores que tienen; la familia. Los celos y los odios y a la vez las entregas desinteresadas que se hacen sin pensar en tener recompensa alguna. La dedicación callada a un destino no siempre grato y las incomprensiones que ello conlleva.  Y por supuesto las pequeñas alegrías que por ser eso, pequeñas y escasas, se valoran de forma extraordinaria. En definitiva, la vida normal de muchos que vemos reflejada en la narración. Es tan difícil escribir sobre lo cotidiano que cuando se hace y es aceptado autor y lector experimentan una gran satisfacción, como es el caso en lo que en el  papel de lector me corresponde.

Juan Mariñas nació el 4 de febrero de 1970. Hijo de una vendedora de pescado y un mecánico de barcos se crió en el barrio de Los Mallos (Coruña), Vivió en Madrid y en Irlanda.

Ha publicado los relatos El Sol de Hatim, ¿En qué piensas? y La otra ciudad; y las novelas En un lugar de Irlanda (Inéditor, 2008), Migas de pan, (2014) y El olor de su silencio (2015)