Category Archives: Novela social e política

PATRIA

El encuentro se produjo a la altura del quiosco de música. Fue un abrazo breve. Las dos se miraron un instante a los ojos antes de separarse. ¿Se dijeron algo?. Nada. No se dijeron nada.

He de reconocer que me resistí y mucho a leer el libro que tenemos entre manos. Es muy probable que si no fuera porque el club ha decidido hacerlo yo hubiese dejado pasar la ocasión. Una vez leido el texto que tan magistralmente nos presenta su autor, Fernando Aramburo, me arrepiento de mi primer impulso.

Lo que nos cuenta es algo que fue cotidiano durante más de 40 años en la sociedad vasca o euskaldun si se quiere expresar así. Lo que empezó hace mucho tiempo como una lucha contra la dictadura del General Franco pasó con el tiempo a ser la lucha por la independencia de Euskadi, sin importar para ello los métodos que se usaban. Extorsiones, coacciones y asesinatos indiscriminados en muchas ocasiones por una parte y por la otra una lucha antiterrorista no siempre acorde con el estado de derecho que decían proteger y que de alguna manera añadía combustible a la insurrección. Fueron tiempos muy complicados y difíciles. Lo peor de todo es que han dejado un penoso poso, una fractura social que solo el tiempo y la comprensión de unos y otros podrá soldar. Está por ver.

Lo que el autor hace es centrar este ambiente en una imaginaria localidad guipuzcuana. Uno de tantos pequeños pueblos que proliferan por aquellos territorios, donde todos se conocen, donde es fácil poner etiquetas, donde la exclusión se manifiesta en toda su crudeza.

Dos familias amigas de siempre ven como las circunstancias políticas las separan de forma total. No importa que los cabezas de las misma fuesen de la misma cuadrilla, que tuviesen las mismas aficiones, que el uno debiera al otro favores y ayudas, que sus esposas fuesen íntimas. De pronto uno de ellos, empresario, es el enemigo, es el explotador, se niega a contribuir a la causa con el dinero que le piden, sin saber si lo tiene o no. Es el mayor de los pecados y debe pagar por ello, incluso con su propia vida. Como ejemplo para otros indecisos. Y así sucede. Txato es asesinado por el hijo de su mejor amigo.

Desde el momento que estás marcado, el pueblo te hace el vacio. Ni él, empresario que da trabajo a 15 personas, es bien recibido en lugar alguno, ni su esposa e hijos; igualmente estigmatizados. Aquellos que fueron sus íntimos los ignoran e incluso la Iglesia, el párroco, recomienda que no se entierre al difunto en su pueblo de siempre, que se dejen ver lo menos posible o mejor nada,  por lo que pudiese suceder. Y así  ocurre. Sus hijos están estudiando fuera del lugar de residencia de sus padres y no vuelven a la casa paterna. Su esposa debe abandonar también su residencia, su pueblo, su vida.

De poco sirve que el causante del crimen sea encarcelado, al contrario. La culpa es el muerto por no plegarse a lo solicitado. El pistolero es un héroe injustamente tratado.

En la familia del homicida sí hay quien no ve bien lo hecho, Arantxa, la hermana mayor de José Mari, el de ETA. Ella y su hermano Gorka no comulgan con lo que su otro hermano y su madre defienden. Ella será importante en lo que está por venir.

Y llegó el día en que ETA decidió poner fin a la lucha armada. Ese día es punto de inflexión en lo que a desprecio hacía las víctimas se refiere. Bittori, la esposa de Txato decide empezar a regresar a su pueblo, incluso despúes de un tiempo decide quedarse a vivir en la que allí es su casa. Este gesto no significa que las cosas vuelvan a la normalidad. Ahora los que apoyaron la causa y acosaron a las víctimas sienten incomodidad ante la presencia de estas. No es  sencillo  encontrarse con los deudos de aquellos caidos bajo las balas de ETA. No. El desprecio sigue. Es la lucha de Bittori, conseguir perdonar a los que mataron a su marido, incluso al ejecutor de esa acción. El intentar soldar la brecha antes mencionada, No estará sola. Arantxa la ayudará en la labor al igual que otros ansiosos de volver a los apacibles días anteriores a la locura que significó aquel estado de cosas en esas pequeñas y cerradas sociedades rurales.

No se queda el autor en esto. Trata de que conozcamos la mentalidad de los guradis de ETA. De aquellos que luchaban por la libertad de Euskal Herria. De lo que pensaban cuando se incorporaron a esa lucha, lo que sentían cuando se entrenaban para cumplir aquello que se les mandase así como su estado de ánimo una vez realizada la misión. Luego, si eran detenidos, sus reflexiones en prisión, generalmente alejados cientos de kilómetros de su tierra natal. Las visistas de sus deudos, su evolución a lo largo de los años y su visión de lo sucedido y de lo hecho. No, no deja cabos sueltos el narrador y se agradece su esfuerzo para contar los momentos sin omitir el dolor pero también sin resquemor y ánimo de venganza.

El libro termina con una llamada a la esperanza. Los esfuerzos por cerrar las heridas emocionales emprendidos por Bittori y Arantxa dan resultado y el perdón llega. Incluso el de una de los personajes más firmes en sus ideas políticas, Miren, la ama de José Mari, Arantxa y Gorka.

De todos los personajes que aparecen en el relato son las mujeres citadas, Bittori, Miren y Arantxa los que descuellan por su fortaleza. Son los más logrados y hacen un merecido homenaje al dolor de tantas mujeres de ambos bandos que sufrieron por los suyos en aquellos momentos. Sufrimientos que aún perduran, bien por la pérdida de algún ser querido bien por los años de prisión de aquellos juzgados y condenados.

Fernando Aramburu, (San Sebastián 1959), es un poeta, narrador y ensayista español.

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza (1982). Participó en San Sebastián, su ciudad natal, en la fundación del Grupo CLOC de Arte y Desarte, que entre 1978 y 1981 editó una revista e intervino en la vida cultural del País Vasco, Navarra y Madrid con propuestas de índole surrealista y acciones de todo tipo caracterizadas por una mezcla particular de poesía, contracultura y sentido del humor.

Desde 1985 reside en Alemania, donde ha impartido clases de lengua española a descendientes de emigrantes. En 2009 abandonó la docencia para dedicarse exclusivamente a la creación literaria.

En 1996 publicó Fuegos con limón, novela basada en sus experiencias juveniles con el Grupo CLOC.1

Fernando Aramburu firmando ejemplares de Patria en la Feria del libro de Madrid de 2017.

Ganó el Premio Tusquets de Novela en 2011 por Años lentos. Sus libros han sido traducidos a diversos idiomas. Colabora con frecuencia en la prensa española. En 2016, publicó la novela Patria, que supuso un éxito de crítica y público y por el que obtuvo en 2017, el Premio de la Crítica, el Premio Nacional de Literatura, y el premio Francisco Umbral al Libro del Año.2

Adaptaciones de sus obras literarias

Félix Viscarret adaptó al cine la novela El trompetista del Utopía con el título de Bajo las estrellas (2007). Esta película ganó dos premios Goya.

La novela Patria se convertirá en serie televisiva.3

 

 

 

 

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LA HIJA DEL SEPULTURERO

En la vida animal a los débiles se les elimina pronto. Has de ocultar tus debilidades no nos queda otro remedio.

El prólogo de alguna de las entrevistas que la autora ha concedido indica que ella no tuvo como Alicia, la del país de las maravillas, -un libro que según nos dice cambió su vida -, no tuvo, repito, que cruzar el espejo para descubrir otros mundos: la vida cotidana en el siglo XX con su violencia, sus terrores y sus miserias. Ella se ha basado en estas para novelar el pasado y así iluminar el presente. En este sentido La hija del sepulturero resulta la primera incursión en su biograría más íntima.

Confiesa que la novela es una reinvención de la vida de su abuela, Blanche Morgenstern, cuya vida le parece realmente asombrosa.

La protagonista en la ficción es Rebecca, el alter ego de dicha abuela. Una persona que ha sufrido abusos desde su infancia y también en su matrimonio, algo muy común en aquellos tiempos y en estos, tal como prueban la denuncias que a diario se producen de hechos de violencia de genero.

Para escapar de ese clima de violencia y degradación Rebecca se reinventa a si misma. Toma voluntariamente la decisión de romper con su vieja y trágica herencia judia y europea, para convertirse en una americana de sonrisa radiante, encantadora y llena de esperanzas. Ella trata de adaptarse al medio, a sus nuevas circunstancias, cumpliendo lo que Darwin consideraba la primera regla para sobrevivir.

Ella Rebecca Schwart ha nacido en Estados Unidos por un capricho del tiempo. Su madre dio a luz en un barco, apestoso y lleno de tristeza, cuando toda la familia venía de Alemania hacia América tratando se salvarse de la persecución Nazi. Son de origen judio. Algo que le persiguirá en su nueva morada y por el que serán objeto de desprecio y burlas.

La vida familiar en Alemania era acomodada. Su padre Jacob era profesor y su madre una simple ama de casa que sabia tocar bien el piano. Rebecca tiene dos hermanos mayores cuyo comportamiento deja mucho que desear. Al llegar a EEUU y una vez pasados los trámites de acogida acaban en Chautauqua, un condado del estado de Nueva York, al lado del lago Erie. Allí, en Milburn, consigue un mísero puesto de trabajo, sepulturero. Aparte de un salario que a duras penas cubre las necesidades familiares, el puesto tiene aparejado el poder vivir en una casa dentro de los límites del cementerio sin tener que pagar estipendio alguno. Para la familia Schawrt es pasar del todo a la nada, pero aún así su padre acepta el puesto e intenta cumplir su cometido con la mayor eficencia posible. Un hecho importante es que impide a sus allegados hablar en alemán. Desde la llegada a América el idioma debe ser el inglés. Es una dificultad más en la adaptación a la nueva situación que causará múltiples problemas y atrasos en la integración de todos y en la educación de los hermanos de Rebecca.

Jacob el padre era un esposo violento, desesperanzado y sombrío. Esa frustración se transformó en violencia física hacia todos y en una total dominación de la voluntad de su esposa e hijos.

En ese ambiente crece nuestra protagonista. El relato de su vida es la base del libro que nos detalla a una persona llena de secretos y un fuerte deseo de superación y supervivencia. Nos cuenta la violencia familiar ya comentada, cambio de personalidad, revelaciones inesperadas y redenciones finales. Pasando por sexo apasionado, un prodigio musical, etcétera. La autora narra todo esto con una imaginación y maestría que nos hace caer en sus redes literarias sin que apenas lo notemos.

 

Joyce Carol Oates (Lockport, New York, 16 de junio de 1938) es una novelista, cuentista, autora teatral, editora, y crítica estadounidense, que también utiliza para escribir los pseudónimos de Rosamond Smith y Lauren Kelly. Desde 1978 es profesora de escritura creativa en la Universidad de Princeton (Nueva Jersey).1

 Creció en el campo, en una granja, asistiendo a la misma pequeña escuela que lo había hecho su madre. Empezó a escribir con una máquina de escribir regalo de su abuela, cuando contaba 14 años de edad. Pronto destacó en los estudios y trabajó en el periódico de su instituto, el Williamsville High School. Obtuvo una beca para la Universidad de Syracuse. Allí ganó su primer galardón literario en un concurso patrocinado por la revista Mademoiselle; tenía diecinueve años de edad. Tras graduarse en 1960, obtuvo un posgrado en la Universidad de Wisconsin-Madison, en 1961.

Enseñó en la Universidad de Detroit, y logró publicar su primera novela, With Shuddering Fall a los 26 años. Su novela them (sic) recibió el National Book Award en 1970. En ese momento Oates empezó a enseñar en la Universidad de Windsor (Windsor, Ontario, Canadá), donde permaneció hasta 1978. Desde entonces ha publicado una media de dos libros por año, la mayoría novelas. Sus temas son variados: la pobreza rural, los abusos sexuales, las tensiones de clase, el afán de poder, la niñez y adolescencia de las mujeres, y también el terror sobrenatural. La violencia es una constante en su obra, hasta el punto de que el tema movió a Oates a escribir el ensayo: Why Is Your Writing So Violent? Y fue muy apreciado su ensayo sobre el deporte del boxeo, On Boxing.

Su muy antologizado cuento Where Are You Going, Where Have You Been?2​ (1966), estaba dedicado a Bob Dylan.3​ La autora afirmó que escribió la historia después de oír la canción de Dylan “It’s All Over Now, Baby Blue“.4​ El cuento está lejanamente basado en las andanzas de un asesino en serie Charles Schmid, también conocido como “The Pied Piper of Tucson”.5​ Fue la base para la película Smooth Talk, protagonizada por Laura Dern.

Es miembro de la asociación Mensa.6​ Y también de la mesa directiva de la fundación John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Desde 1978 es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Ha sido y es candidata al Premio Nobel de Literatura.

Trabajó asimismo como editora asociada de varias publicaciones editadas por su primer marido, Raymond J. Smith, que murió en febrero de 2008, tras 48 años de matrimonio; esa experiencia ha sido narrada en A Widow’s Story (Memorias de una viuda, 2011), que es el relato de un duelo prolongado, seguido de una reflexión sobre los huecos existentes en su pasado, al descubrir papeles familiares. En marzo de 2009 se casó con un neurólogo, profesor como ella en Princeton.

Estilo y temas

Ya desde su primera novela With Shuddering Fall de 1964, Oates ha construido un corpus literario en que se mezclan los elementos góticos con la aguda observación social. Sus trabajos, como se ha visto, reúnen los elementos típicos de este género de historias: las fuerzas inconscientes, la seducción, el incesto, la violencia, incluso la violación, a veces llevados a extremos sensacionalistas. En sus obras aparecen distintas épocas y paisajes, como la recreación del ficticio Eden County, que recuerda el condado de Yoknapatawpha, de William Faulkner; ha ambientado también la vida académica, los bajos fondos de Detroit, o los apartados bosques de Pensilvania. Si bien novelas como A Bloodsmoor Romance (Las hermanas Zinn), The Mysteries of Wintherthurn y Kindred Passions se alejan de estos lugares y épocas exóticos para acercarse a temas de actualidad como el feminismo o la exploración de las ambigüedades y fantasías sexuales.

Algunos de sus libros se remontan a sucesos y circunstancias de su propia familia: Mamá; y sobre todo La hija del sepulturero.

Recientemente ha publicado Una hermosa doncella (2010), Mudwoman (2012), así como Daddy Love (2013), The Accursed (2013) y Carthage (2014).

Influencias

En 2001, Oates afirmó que es una cuestión difícil la de las influencias que ciertas obras ejercieron sobre ella, pues estas “son muy variadas”.7​ Sin embargo, tanto de contenido como de estilo en su libro de ensayos The Faith of a Writer, Oates nombra al Lewis Carroll de Alicia en el país de las maravillas como su mayor influencia. Fue amor a primera vista.8​ Pero hay que citar a maestros como Henry James, Henry David Thoreau, Flannery O’Connor y William Faulkner, o incluso al poeta Bob Dylan.

Admiró mucho a la poetisa Sylvia Plath y describió la única novela de ésta, The Bell Jar, como “una obra de arte casi perfecta”. La crítica ha comparado a ambas autoras, pero Oates siempre ha desaprobado el exceso de romanticismo de Plath, por ejemplo en lo tocante al suicidio, aunque destaca el diseño de algunos de sus personajes, plenos de astucia y grandes “supervivientes”. Mantuvo durante muchos años correspondencia regular con John Updike.9

Pero hay otros registros suyos manifiestos. La preocupación de Oates con la violencia y otros tópicos tradicionalmente masculinos le ha granjeado el respeto de autores como Norman Mailer. En sus correrías por la literatura tétrica admite el lejano ascendiente de Franz Kafka, aunque también se siente muy próxima al hacer de James Joyce. En todo caso, es una buena lectora (como muestran bien sus ensayos) y además muy ecléctica, lo cual tiene asimismo sus limitaciones.7

Está en posesión de numerosos premios y distinciones.

Como curiosidad y anécdota señalar:  “Es un monstruo al que debería decapitarse en un auditorio público, en el Shea Stadium o en un campo de exterminio junto con cientos de miles. ¡Es la responsable de todos los graffiti en los lavabos de caballeros y de señoras y en todos los retretes públicos de aquí a California ida y vuelta, parándose en Seattle por el camino! Para mí, es la criatura más odiosa de Norteamérica… La he visto y verla es odiarla. Leerla es vomitar… Creo que es esa clase de persona… o de criatura… o de lo que sea. Es tan… ¡ugh!”. Quien así se expresó, en una entrevista, fue el escritor estadounidense Truman Capote. Y a quien se refería era a Joyce Carol Oates.” . Toda una demostración de cariño y ………., bueno, queda a la opinión del lector.

LOS CABALLOS DE DIOS

El título de la novela hace referencia al nombre que la imaginiería yihadista da a los fieles que hacen de bombas humanas, esos hombres cargados de explosivos que estallan en el vestíbulo de un hotel, o a bordo de un tren, a cambio de un paraíso lleno de vírgenes al que ascenderán de forma inmediata y a todo galope, como los caballos.

El verdadero título es Les étoiles de Sidi Moumen, “Las estrellas de Sidi Moumen“. Sidi Moumen es un barrio martinal de Casablanca donde los jovenes sin futuro juegan al fútbol en un terregal, sin más recompensa que el sueño de convertirse en estrellas de ese deporte, a su equipo le han dado ese nombre Las estrellas de Sidi Moumen. Son jovenes nacidos en la miseria, sin la esperanza de que el futuro traiga cambio alguno. Esta situación ya les sucedió a aquellos que los han precedido, padres, abuelos, hermanos mayores, etc.. En este sentido decir que ellos no son solo producto de ese barrio marginal en Casablanca. Podemos extender el concepto a todos aquellos lugares en que la vida es un conjunto de acontecimiento miserables y la meta la misma miseria que ahora tienen. Es algo consustancial en los barrios marginales de las grandes urbes mundiales.

Lo que el autor Mahi Binebine relata en esta novela no es más que la historia de los jovenes salidos de este barrio que perpretaron los atentados que sacudieron la mencionada ciudad en mayo del año 2003. Para ello utiliza el relato desde la ultratumba de uno de aquellos suicidas, con una maestría que hace que nos enganche lo que narra y nos haga vivir y sufrir por lo que vamos leyendo.

Ellos son seres marginales, que saben que nunca podrán llegar a la meta de ser estrellas del firmamento balompédico; que sienten que mientras sus vidas son como son, muy cerca hay otra que disfurta de la opulencia y aparente felicidad que quisieran para sí. No parece haber forma de salir del círculo en que se encuentran. Toda su existencia carece de sentido y su futuro es seguir rebuscando entre la basura y desperdicios que los, para ellos, opulentos del mundo tiran cada día en las escombreras donde moran y  se procuran su sustento.

Sin que lo sepan sí hay quienes están muy pendientes de sus vidas. Aquellos que saben como comprometerlos en una causa que les ayude en esa guerra indeclarada entre las dos civilizaciones más importantes de nuestro planeta. Entre la civilización islámica radical y la occidental, entendiendo como tal toda manera de pensar o vivir que no se adapte al sentir radical de la primera. Solo tienen que escoger el momento, estudiar a las personas a las que se desea educar, hablarles de un futuro brillante, del mismísimo paraíso. De hacerles ver que lo que les predican es la única oportunidad que tienen de escapar de la miseria, de hacer que el mundo cambie y el futuro sea de la manera soñada. Es cierto que estó lleva aparejado que ellos, los caballos de Dios, no estarán en ese mundo, pero desde el Paraíso soñado verán que su sacrificio valió la pena.

Nos describe como poco a poco estos muchachos van creando entre ellos vínculos cada vez más fuerte que sirven de contrapunto a lo que viven dentro de sus núcleos familiares, como en sus mentes y corazones va calando la idea de hacer algo con sus vacias vidas, y lo hacen. Aquel 16 de mayo de 2003, 12 terroristas suicidas salidos de aquella marginalidad, hicieron estallar sus cinturones mortales en la Casa de España y en hotel Farah. Murieron 45 peronas, entre ellas los mencionados terroristas. La narración comienza con lo que cuenta uno de ellos desde el más allá, como explica con detalle como era su diaria existencia, como se desarrolló su formación, sus lealtades a una causa sin fisuras ni dudas, el abismo entre el sentimiento del bien y el mal y una posible conciencia cívica.

 

                                                                               Casa de España de Casablanca

Es una lectura dura y descarnada que nos hará pensar mucho en lo que se puede hacer para evitar que ocurra. No es fácil ni es, a mi modo de ver, tarea para una sola nación. El mundo global en el que vivimos tiene como inconveniente poner de manifiesto la opulencia y aparente felicidad de las sociedades adelantadas a aquellas cuyas formas de vida no han alcanzado el desarrollo necesario. El deseo de llegar a esos “paraísos” producen muertes por doquier de las que la prensa nos da cuenta un día sí y otro también, sin que nuestras sociedades sepan muy bien que medidas tomar para cambiar esta situación.

Mahi Binebine nacido en 1959 en Marrakech, además de escritor es también pintor y escultor.

Se instala en París en 1980 para proseguir sus estudios de matemáticas, de las que fue maestro durante ocho años.

Posteriormente se consagra a la escritura y a la pintura. Escribió varias novelas que se tradujeron a una docena de idiomas. Reside en Nueva York desde 1994 a 1999. Sus pinturas forman parte de la colección permanente del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York.

En el Último viaje de Mamaya, el autor recurre a un episodio de su propia historia familiar. Su hermano Aziz fue uno de los jóvenes oficiales que habían participado en el fallido golpe de Estado contra el rey Hassan II en 1971. Durante 18 años, fue encarcelado en el campo del desierto de Tazmamart, en condiciones de brutalidad inimaginable y casi indescriptible. De los 56 presos, sólo la mitad sobrevivieron, entre ellos, Aziz Binebine. El compañero de Mahi Binebine, el escritor Tahar Ben Jelloun, tomó esta historia como base para su controvertida novela, Cette aveuglante absence de lumière (traducida al castellano como Esta ausencia cegadora de luz).

Mahi Binebine regresa a Marrakech en 2002.

La traducción al inglés de la novela Cannibales, Welcome to Paradise (en castellano traducida como La patera), fue preseleccionada para el Independent Foreign Fiction Prize en 2004.

DOS CIUDADES

Vamos a iniciar las actividades del Club de lectura Forum mañás con dos libros, el ya comentado en este Blog, Las hijas de Hanna y este Dos ciudades.

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Si los hombres se dividen en sedentarios, emigrantes y los que no tienen hogar, probablemente yo formo parte de esta última categoría, si bien la concibo de un modo archimaterial, sin una sombra siquiera de sentimentalismo o autocompasión.

Divide su libro en tres partes: Dos ciudades; Archivos abiertos y El nuevo pequeño Larouse

Adam Zagajewski autor de este libro, es esa persona que no se siente de ninguna parte. Y esto ocurre por dos principales motivos, haber nacido el año que finalizó la segunda guerra mundial y haberlo hecho en una ciudad Lvov de la que partió con su familia hacía Gliwice cuando solo contaba cuatro meses de edad. Estas dos circunstancias marcarían de forma difinitiva su desarrollo intelectual.

No voy a ser prolijo en comentarios sobre el motivo por los que la población polaca de Lvov, ciudad por ellos mitificada desde ese momento, hubo de traladarse a la “horrenda” urbe de Gliwice. Los habitantes de la primera no aceptaron el haber sido deportados y haber perdido su estatus, aunque este fuese de poca importancia. Ellos eran una élite y en este nuevo enclave decidieron seguir siéndolo. Ellos venían de un paraiso de cultura y belleza y la nueva ciudad era un antro de personas simples e incultas que no sabían apreciar lo hermoso que la vida ofrece, literatura, música, pintura, parques, espacios idílicos. Aquí, en la minera e industrial ciudad de Gliwice todo era feo, calles, plazas, urbanismo en general y sus afueras solo eran un conjunto de escombreras de las minas que rodeaban este lugar. El relato de como aquellos ciudadanos de Lvov seguían tratándose como si continuasen ejerciendo sus antiguas actividades es una de las sorpresas que  esconde la lectura de la  historia. Nos cuenta como paseaban por las calles de su nueva ciudad pero en su fuero interno veían aquellas que habían sido obligados a dejar. Será algo que se vaya perdiendo según las personas que así  lo sienten  vayan desapareciendo por el orden natural de la vida, pero en el interín seguirán viviendo una enteléquia que les ayudara a soportar su existencia real.

Nuestro autor no está en esta circunstancia, solo tenía cuatro meses cuando abandonó Lvov. Pero su entorno influirá en su forma de ver las cosas. Al tiempo él verá la ciudad en la que vive de forma distinta, tal como es, con sus aciertos y errores, sus zonas bella y feas. Igualmente se relacionará con su gente y poco a poco sacará sus propias conclusiones. Y son estas las que le llevan a escribir el texto que tenemos entre manos.

Nos encontramos en una Polonia gobernada por una dictadura, una dictadura comunista. Una forma de vida que todo lo regula, que no deja espacio a la disidencia ni a la creatividad si esta no está previamente autorizada. En ese sentido  todas las dictaduras son similares, sean de izquierdas o de derechas. El Estado es el alma global, es quien dicta la conducta de la gente y salirse del guión establecido está no solo prohibido, también castigado y en ocasiones muy duramente; carcel e incluso pena de muerte.

Leyendo este libro he pensado en las personas de mi generación, los que hemos nacido en la decada de los años 40 en esta España nuestra. Como le pasó al autor solo conocimos una forma de gobierno y sociedad durante treinta y cinco años. Nuestra evolución no puedo haber dejado fuera esta circunstancia y muchas de las reflexiones que en el libro se exponen no nos son ajenas.

Nos cuenta como fue su infancia, la importancia de la religión en la vida de la comunidad, religión que el régimen permitía y estoy seguro, fomentaba. Era una manera más de tener dominados los impulsos colectivos. Él mismo se hizo monaguillo si bien apunta –Los monaguillos eran nihilistas. Les importaba un bledo la fe y la metafísica, no les interesaba ni Jesucristo ni Judas. Lo único que contaba era el manejo diestro del pebetero y de la batería de campanillas, la ejecución impecable de la coreografía y la capacidad de adoptar un semblante serio y recogido en cuanto el séquito encabezado por el cura abandonase la jubilosa sacristía-. Igualmente comenta como fue su estancia en la escuela, los discos de música clasica, de su afición por el jazz, de su despertar creativo, –poco a poco empecé a darme cuenta del precio que hay que pagar por los breves momentos de iluminación: duda, tinieblas y desespero-. De su afición por el fútbol. De las cosas que van sucediendo y que configuraron su personalidad.

En Archivos abiertos,  narra sus  reflexiones una vez caido el muro de Berlín y superadas también las dictaduras basadas en la filosofía marxista. Nos cuenta cosas verdaderamente increibles. Aquellos que colaboraron de manera directa en el mantenimiento de aquel régimen resulta que en muchas ocasiones justifican esta colaboración  como una manera de perservar su entorno, similar a lo que un artista hace para inmortalizarlo; era una manera de evitar que los inconformes destruyesen aquello que era en sí mismo bello, aquella idea dictatorial que gobernaba de forma tan extraordinaria la vida colectiva. No solo no muestran arrepentimiento por esta manera de hacer, se autojustifican y quieren hacernos ver que su labor fue fundamental en la conservación de lo que en el mundo es realmente importante.

Por lo que cuenta él mismo sufrió en su carne la represión. Liberado abandona su nación y da conferencias y clases magistrales en otros lugares, París es uno de ellos. Relata sus experiencias en este tipo de actos. La extrañeza que le produce ser él el centro de atención.

En un momento dado y sobre lo que muchos sugieren que es que escriba sus memorias, reflexiona sobre ello y llega a la conclusión que en muchos casos esto no es posible. No es posible dado que habría que contar hechos deleznables a los que nos vemos obligados para lograr sobrevivir en un ambiente opresor y mísero. No no es factible relatar mendacidades,  actos crueles e ignominiosos que hemos tenido que comerter para poder llegar a este momento.

Su lectura nos va descubriendo un mundo interior extraordinario. Es un libro para leer y releer, eso que hacerlo no es sencillo ya que requiere una constante atención y no saltarnos una sola línea. Su prosa es cuidada y rica y no deja indiferente en momento alguno.

Adam Zagajewski nació en Lwów, actualmente en Ucrania, el 21 de Junio de 1945. Es poeta, novelista y ensayista polaco. Es un miembro conocido de la Generación del 68 en su país y uno de los más famosos poetas contemporáneos del mismo.

Su familia fue expulsada por los ucranianos y se intaló en 1946 en Gliwice (Silesia), donde hizo sus estudios secundarios.

Se escribió después en la Universidad Jaguelónica de Cracovia, donde llevó a cabo estudios superiores de psicología y de filosofía. Más tarde enseñó filosofía en la Universidad de Ciencia y Tecnología. Es entonces cuando se liga al movimiento poético de la Nowa fala (Nueva ola) en la ciudad y perteneció a su grupo literario polaco Teraz (Ahora) dando a conocer sus primero poemas.

Además de su actividad poética difundía sus ideas en la revista clandestina Zapis, uno de los principales medios de la oposición democrática polaca. Esta Generación del 68 tenía como objetivo “alzarse contra las falsificaciones de la realidad y la apropiación del lenguaje por parte de la ideología y la propaganda comunista”. Crea varias revista y ejece como traductor.

Difundida la Carta de los 59 en 1975 tras los acuerdos de Helsinki, se unio en 1976 al Comité de Defensa de los obreros y las autoridades comunistas prohibieron la publicación de sus obras. Marchó entonces a enseñar en la Universidad de Houston. (EEUU).

Desde 1982 se estableció en París, según él más por motivos sentimentales que políticos. Residió un Berlín y en los Estados Unidos. Regresó a Carcovia en 2002 junto a su mujer, Maja Wodecka. Todos los años enseña como profesor invitado en la Universidad de Chicago.

Resulta injusto hablar de Zagajewski solo como un poeta político contrario al régimen dictatorial y, por ello, ideológicamente atractivo para un territorio democrático. Su escritura es de calidad reconocida; y aunque participara en movimientos a favor de las libertades en su país, él mismo dejó claro en el exilio que su personalidad era más bien la de un disidente de los disidentes y que había descubierto que ” la poesía está en otra parte, más allá de las inmediatas luchas partidistas, e incluso más allá de la rebelión -incluso la más justificada- contra la tiranía”. Ahora bien, la posición decidida por la libertad y la búsqueda de la belleza que el poeta polaco ha mantenido encuentra un testimonio fiel en sus textos y poemas, de gran hondura humana y fina sensibilidad estética.

Ha sido traducido a diversos idiomas y tiene en su haber importantes premios. Entre ellos el Princesa de Asturias de las Letras, otorgado en este año 2017. Con este motivo declaró en El Mundo que hay una cultura común europea: “Vengo a España y nada me parece ajeno”. Sobre sus primeras lecturas de autores españoles señaló “una versión del Quijote para niños. Después dediqué mucho tiempo a los libros sobre la Guerra Civil. Y a Antonio Machado, mi preferido”

 

LAS HIJAS DE HANNA

Los pecados de los padres repercuten en los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Esto tuvimos que aprenderlo nosotros, los que íbamos al colegio cuando todavía se estudiaba allí la Biblia.

Tengo que confesar que me costó entrar en la trama de la novela.  Quizás debido a como la historia está estructurada. Al final lo conseguí y he de reconocer que en ese momento no solo valoré el mérito de la autora en la escritura de esta historia, también que el argumento de la misma es probable que afecte a muchos de nosotros, gente criada en una época que de alguna manera rompió con su pasado, con sus origenes. Gente urbanita que desconoce como eran y vivían sus antepasados; agricultores, campesinos, pescadores, que un día emigraron de sus lares para instalarse en arrabales de ciudades en desarrollo, que tuvieron que abandonar constumbres ancestrasles y acomodarse a nuevas formas de vida y relación que poco o nada tenían que ver con sus personales historias.

Anna, un buen día, en una fría habitación de hospital, junto a su moribunda madre, descubre de pronto lo poco que conoce de ella. De quien fue antes de su maternidad, de quienes fueron su ancestros más próximos. Es el momento en que decide averiguar como llegó hasta donde ahora está, esas lagunas que nadie se preocupó de llenar o que ellas misma despreció saber en aras a ese despectivo modo de entender las historias familiares como manías o cuentos de viejos y nostalgias venidas a nada. Pero sí, antes de ella hubo otras mujeres muy próximas que hicieron posible su existencia, Hanna y Johanna, su abuela y su madre. Las circunstancias por las que pasaron  influyeron en su actual momento y dejaron marca en su personalidad.   Perder ese conocimiento es perder parte de su ser, perder aquello que puede hacer que comprendamos como somos, como actuamos y porque esto o aquello nos parece mejor o peor. Perder  algo que ha influido de alguna manera en nuestro actual Yo.

Y emprendemos un viaje en el tiempo que nos lleva a los años finales del siglo XIX. A una Suecia que dominaba de alguna forma a la actual Noruega. Nos descubre como era por aquellas fechas la vida en ese reino, de forma concreta la vida campesina. Descubrimos que no era una vida fácil; para nada. Al revés, era complicada, pobre. La gente normal pasaba hambre, los niños morían de enfermedades motivadas por la miseria, había violencia, física y de clase.

Descubrimos a Hanna, la abuela; su violación y su condición de madre soltera, el estigma que tal situación conlleva; era una puta. Como sale de este oprobio  mediante su boda con un hombre mayor que ella que no tiene en cuenta ese sambenito y sí su valía como mujer y ama de casa. Pero no es fácil. Hay violencia doméstica. Ella, Hanna, sabrá superponerse a todo esto y vivirá para ver como su hija Johanna emprende un nuevo camino, lejos ya de una existencia campesina, en una ciudad, casada y de algún modo respetada. Como tendrá una hija que es la que indaga todo lo que se cuenta, Anna.

Durante todo ese tiempo se habla de la evolución del estado sueco, su separación de Noruega, es peligro de guerra entre ambas naciones. La properidad de una y el lento despegar de la otra. Como la primera y segunda guerra mundial influyen en la evolución de estas sociedades. No, no fue un camino de rosas, hambrunas, enfermedades, emigración, son parte importante en la historia que se cuenta y que nos pone de relieve que nada surge de manera expontanea. La prosperidad de esos dos pueblos no estuvo exenta de peligros y si lo lograron fue a base de compromiso y soliraridad.

Es una historia de mujeres. ¡Y que mujeres!, Hanna, Johanna y Anna. Tres generaciones de mujeres escandinavas, cada una esclava de la época que les toca vivir, cada una tan diferente a la anterior y a la siguiente. Ellas supieron acomodarse y luchar en su época para dejar algo nuevo a su descendencia y de verdad lo consiguieron.

Está bien escrita y pese a lo que al principio menciono sobre la manera de estructurar la historia y que en ocasiones parece no engancharnos, al final encontramos la narración muy coherente y el regusto que deja es agradable.

Marianne Fredriksson fue una de las más conocidas y traducidas escritoras suecas. Nació en 1927 en Gotemburdo y murió en 2007.  También fue periodista, publicando sus artículos en varios de los medios más importantes de su país.

Su novela más conocida es la que tenemos entre manos. Fue publicada en 1997 y traducida a más de cuarenta idiomas, aunque escribió otras doce obras más, inclyendo ficcón y ensayos. Ha vendido más de diecisiete millones de copias de sus libros en todo el mundo.

 

 

Simplemente sé tú mismo: George

“Para ti, que tantas veces te sentiste diferente”

(dedicatoria de Alex Gino no comezo do libro)

 

 

 

 

Qué se pode esperar da vida cando percibes que os demais te ven dun xeito completamente distinto a o que ti es e te sentes? Pois algo así pensa a protagonista da segunda lectura de ElClú 2017. George é unha nena atrapada no corpo dun neno. Unha nena moi sensible, que sofre bullying na escola por non pertencer ao estereotipo do que os demais consideran ‘normal’. Pero sobre todo é unha persoa que cre que nunca poderá dicirlle ao mundo que en realidade é unha nena.

“—Soy gilipollas —dijo Kelly—. No eres una niña.

—¿Y qué si lo soy?

Kelly retrocedió sorprendida.

—¿Qué? Es ridículo. Eres un niño. Bueno… —Señaló vagamente por debajo de la cintura de George—. Tienes «eso», ¿no?

—Sí, pero… George se quedó sin palabras y miró al suelo. Dio una patada a una piedra, que fue a parar a una mata de hierba. No se sentía un niño.”

Todo comezará a cambiar grazas á axuda da súa mellor amiga Kelly, e dun pequeno arácnido chamado Carlota ¿sóavos de algo? Si, estamos a falar da protagonista da obra do Premio Pulitzer, E. B. White  ‘A telaraña de Carlota’.

Alex Gino

Georges é a primeira e única novela publicada de Alex Gino, escritor involucrado no activismo transxénero desde fai máis de vinte anos. Como el mesmo di nunha entrevista comezou  a escribir George en 2003, pero tivo que esperar ata dez anos para descubrir que existía certo interese social necesario na temática LGBT+ para publicalo. Nestes intres está a traballar nunha segunda novela que de seguro nos conquistará novamente.

 

Aproveitamos a lectura deste libro para coñecer un novo servizo da nosa cidade, ‘Espazo Diverso’ (Espazo Municipal das Diversidades Sexuais e Identidades de Xénero). Nunha primeira toma de contacto fomos nós ao seu local, e recibiunos Pablo Andrade.

Explicounos que este servizo municipal está dirixido a todas as persoas que precisan información e asesoramento sobre saude afectivo-sexual, e ofrecen tamén recursos á poboación lesbiana, gai, transexual, bisexual, queer e intersexual (LGTBQI) da cidade. Están a facer distintas actividades como talleres, grupos de apoio LGTBQI, ou vídeo forum sobre esta mesma temática.

Ademais, e como exemplo dos videoforum que organizan visionamos a curta da realizadora galega Peque Varela ‘1977’

Nunha segunda sesión foi Marisol Insua a que veu á nosa Biblioteca a impartir unha Charla-Obradoiro sobre diversidade e saúde afectivo-sexual. Unha pena que coincidira en plena época de exames, pois a rapazada que asistiu quedou encantada có debate, e, por suposto con Marisol.

 

E ata aquí o que deu de si a nosa lectura de ‘George’. Lembrade que podedes atopalo nas nosas Bibliotecas, e para facervos a boca auga, dúas das nosas clubeiras, Mariña e Celia, van animarvos á súa lectura:

 

Ademais, recordarvos que nas Bibliotecas Municipais unímonos á campaña municipal “Vive a túa Cor. Sexualidades Diversas, Identidades Libres” co obxectivo de reivindicar os dereitos e visibilizar ao colectivo LGTBQI. De que xeito? pois….

 

Isto é todo de momento. Vémonos en ElClú. E como dirían Georges e Kelly: “Un, dos, tres, CAñaaaaa!

 

Una suerte pequeña, Claudia Piñeiro

Leer a Claudia Piñeiro siempre soprende y cautiva. La dama argentina de novelas policíacas, nos acerca a una realidad social muy dura, donde la muerte y la presión social son dos de sus constantes en su obra. Por ello escogimos en “Café con libros” esta pequeña joya que no deja indiferente a nadie, porque como a la protagonista de esta historia, en un segundo nuestra suerte puede cambiar …

Algún día va a pasar, no el recuerdo, ni siquiera la pena, eso siempre queda, pero dolerá menos.

Una suerte pequeña es una obra intimista escrita en primera persona que como poderoso thriller familiar, traza un retrato psicológico y social de los personajes que en él habitan. En este novela Claudia Piñeiro recurre a  sus propias marcas la reflexión, el análisis, la intriga y su perturbadora prosa.

Tras dos décadas fuera, una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia, pues no pudo afrontar de otra manera su sentimiento de culpa y la condena social de un entorno de pueblo acostumbrado a juzgar a las personas.

Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente, ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán? Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Tras ocultarse en Boston como una profesora de inglés para extranjeros, aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre.

Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su vuelta no sea otra cosa que una suerte pequeña… la de reencontrarse con aquellos que formaron parte de su drama personal para enderezar el futuro.

Su dolor, un dolor que intuyo pero no conozco, me pesa aún hoy más que el mío. El mío aparece pero está encallecido; solo cuando pienso en el dolor de él, recuerdo el que yo sentía.

Una novela emocionante sobre el abandono y el amor, que saca a la luz el dolor, el miedo, el desgarro y la soledad de su protagonista, al tiempo que deja entrever los prejuicios, la falta de empatía, el odio, el rencor –el terrible daño que estos factores pueden llegar a infringir a una persona– de un puñado de personajes que, sin embargo, transitan por los rincones más luminosos y amables de la sociedad. Este es el relato descarnado de unas vidas truncadas por la fatalidad y el horror, que parecen preguntar al lector si creen que es posible olvidar el pasado, enterrarlo definitivamente en algún lugar de la memoria para que duela menos. Aun así, como pasa con el ser humano incapaz de renunciar, siempre queda un hueco para la esperanza y para esa irremediable necesidad que tenemos todos de seguir viviendo.

Usted no es una mujer rota, como la de Simon de Beauvoir, usted es una mujer dañada… Un daño se puede reparar, zurcir, se puede ayudar a cicatrizar la herida. Lo roto es difícil de reparar… en cambio lo dañado tiene una reparación posible. Una esperanza…

La autora

Claudia Piñeiro nació en Buenos Aires en 1960. Es escritora, dramaturga, guionista y colaboradora de distintos medios gráficos. Ha obtenido diversos premios nacionales e internacionales por su obra literaria, teatral y periodística.

Es autora de las novelas: Las viudas de los jueves, que recibió el Premio Clarín de Novela 2005 (jurado integrado por José Saramago, Rosa Montero y Eduardo Belgrano Rawson). Tuya 2008, finalista en el Premio Planeta. Elena sabe, Premio LiBeraturpreis 2010. Las grietas de Jara, Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2010. Betibú 2011 y Un comunista en calzoncillos 2013. Su obra es una de las más traducidas dentro de la literatura argentina, y es recibida en otras lenguas con igual éxito de crítica y lectores.

Ha publicado también relatos para niños y obras de teatro. Y ya han sido llevadas al cine sus novelas Las viudas de los jueves, Betibú, Tuya y Las grietas de Jara, con gran éxito internacional.

Antonio D’Orrico dice de ella, “Hitchcock es una mujer que vive en Buenos Aires”.

Obras de la autora en las Bibliotecas Municipales da Coruña:

 

Y para celebrar “O día das Letras Galegas”, en “Café con libros” vamos a leer una de las mejores obras de Carlos Casares, Ilustrísima.

TU NO ERES COMO OTRAS MADRES

Aunque persona normal y corriente, sufría dolorosamente por miedo a perderse algo.

La historia nos va a contar la vida de Else Kirschner. Es hija de un aburguesado judio residente en Berlín a comienzos del siglo pasado y desde los primeros renglones nos damos cuenta que ella va a ser un personaje singular en aquella cerrada sociedad que componían los de su raza dentro de la nación alemana. Ellos, lo judíos, se consideraban alemanes, civilmente estaban integrados en su sociedad e incluso educaban a sus hijos en escuelas cristianas pero al tiempo les inculcaban las esencias de la cultura judía. Rara vez permitían bodas entre judíos y cristianos. Bien es cierto que tampoco los gentiles veían con buenos ojos los matrimonios mixtos.

Else quiso romper ese vicioso círculo. Desde muy joven vio que aquella vida la encorsetaba. Ella tenía otro punto de vista; el que queda reflejado en la frase que inicia este comentario. Su ánsia de vivir la llevará a saltar  todas las barreras que le impidan realizar lo que considera que debe ser su modelo vital, vivir el presente sin pensar más allá y no poner barreras basadas en su raza o religión.

Y así lo hace a la primera ocasión que se le presenta. Sus padres han acordado su boda con un acomodado industrial, judío por supuesto. Es el enlace soñado por sus progenitores, un buen partido. Else, mantiene un oculto noviazgo con un gentil, bohemio, crítico de arte y buen músico. Con él se siente liberada; con su pretendiente encarcelada. Se niega a dicha boda; se casa con su amor y se aleja de su familia. Esta acción, que ella no ha calculado debidamente, tendrá consecuencia graves. Sus padres la repudian, la borran de su memoria, no quieren saber más de ella.

Es un momento trágico para Else pero no hay marcha atras. Seguira adelante impulsada por sus propias ansias de vivir. (Esta circunstancia duró hasta que su hermano de solo 18 años muere de gripe española. Else llega a tiempo para verlo con vida por última vez. Allí están sus padres y se produce la reconciliación. El destierro ha terminado).

Hacía años que se había hecho una promesa, “tener un hijo con cada hombre al que amara” y espera cumplirla. Son los locos años 20 del siglo pasado y Berlín es un emporio de cultura, buen vivir y liberalidad en las costumbres. Ella se rodea de los más elitistas y liberales círculos. Tiene un atractivo personal irresistible.

Es un mundo que vive un momento dulce. Despúes del desastre que significó la Gran Guerra, Alemania parece haberse recuperado y es otra vez una nación unida y rica. La vida en aquellos años es gozosa y Else exprime al máximo sus posibilidades de vivir el momento, el presente, sin pensar en el futuro. Este se presentará a su debido tiempo, sin casi avisar y  ella sufrirá como otros muchos las consecuencia de aquel profundo cambio que llevó a que se dieran las peores transgresiones éticas en la historia moderna de la humanidad. El holocausto, la segunda guerra mundial, los horrores de esta y las conscuencias que la misma tuvo en el devenir del mundo desde entonces hasta el momento presente.

Es un relato duro pero extraordinario. La autora logra construir un retrato fideligno de su madre, resaltando por igual lo maravilloso de su vida, que lo hay, como lo que no fue tanto. La narración no decae en momento alguno y algo que ver en ello tiene la forma que Angelika Schrobsdorff  usa para configurarla. Utiliza su condición de hija para hablar en primera persona a través de los recuerdos que tiene de su madre y la tercera persona para adentrarse en su forma de pensar, en sus motivaciones, en aquello que le llevo a saltar todas las barreras que el sentido común parecía aconsejar no burlar. A ese vivir el presente, como ya comentamos, sin querer ver más allá, hasta que fue  arrastrada por la cruel realidad de lo acontecido.

No nos quiere ocultar ni justificar  cosa alguna. Else era una persona extraordinaria. La parte más dura del relato es la que dedica a los años de guerra donde las decisiones que toma la enfrentan a su propia vida y a asumir las consecuencias. No se nos oculta los momentos en que ella, la autora, la juzgó de manera injusta. No es indulgente consigo misma. Es un homenaje a la figura de su madre y un recuerdo de aquella nefasta época en la que tanta gente tuvo que huir de su tierra  por ser diferente.

Angelika Schrobsdorff, nació el 24 de Diciembre de 1927, en Friburgo, Alemania, y falleció el 31 de Julio de 2016 en Berlín a los 88 años. Fue escritora y actriz. Tenía la nacionalidad alemana. Estuvo casada con el cineasta francés Claude Lanzmann del que estaba divorciada.

Creció en Berlín y en 1938 huyó con su madre y su hermana a Sofia, Bulgaria, donde permaneció hasta el final de la guerra. Su abuela fue asesinada en Therensienstadt. En 1947 Schrobsdorff regresó a Alemania.

Después de su citado matrimonio vivió en París. Luego se trasladó a Munich y posteriormente emigró a Israel. Vivió en Jerusalen hasta principios de 2006.

Su primera novela “Die Herren (The Gentlemen)” publicada en 1961 causó un escándalo y la hizo famosa. Posteriormente publicó una docena de libros, varios de ellos sobre Bulgaria. La novela que nos ocupa, Tu no eres como otras madres” (1ª edicción en 1992 y la 2ª en 1994)  se consideró un best-seller.  Fue llevada al cine en una película para la televisión en 1999.

Schrobsdorff fue también actriz. Trabajó en varias películas y programas de televisión sobre su propia vida.

Pecado, Laura Restrepo

En “Café con libros” teníamos muchas ganas de leer a la fascinante Laura Restrepo y por ese motivo escogimos su novela más artística Pecado.

En esta obra Restrepo quería mostrarnos una galería infinita de pecados con sus correspondientes culpas y contar el paso de algunas personas por el mal y como la dignidad personal nos sirve de brújula.

Para ello utilizó la obra de El Bosco, El jardín de las delicias.

Me pareció que El jardín de las delicias era una guía maravillosa, por su complejidad, pero también por su ambigüedad, aunque supuestamente parta de un canon cristiano y ejemplarizante. Me preocupaba la relatividad, cómo se ha llegado a un momento en el que es difícil trazar la línea entre el bien y el mal.

Pecado está construido por tres partes. Una central, formada por siete relatos, y una que la acompaña a su izquierda, a la manera de un preámbulo, y otra a su derecha, a la manera de un epílogo. Tenemos, pues, un tríptico.

Esa forma externa se enriquece además con otra más invisible, pero no por ello menos eficaz: las voces que utiliza en cada historia de las siete que componen la novela. Voces individuales, voces corales, alguna con cierta reminiscencia autobiográfica y la voz que abre y cierra el tríptico, como si se tratara de una protagonista fuera del tiempo de la novela.

Como sacados del cuadro de El Bosco, los protagonistas de este libro son un adolescente asesino, un ejecutivo adúltero, una descuartizadora, una pareja incestuosa, un verdugo, tres hermanas indiferentes o vanidosas, las Susanas, y un profeta soberbio. La perturbadora y ambigua idea de pecado se encarna en todos ellos, personajes de carne y hueso que nos confiesan su particular relación con el mal. ¿Hasta qué punto son culpables? Por eso Laura Restrepo nos deja a los lector recae el reto moral de condenarlos o, tal vez, de indultarlos.

Son relatos basados en historias reales porqué la autora quería un nivel de intimidad en ese paso por el mal que exigía haber hablado con alguien que lo hubiera vivido. Olor a rosas invisibles, una historia de adulterio, se la contó un señor durante una demora en un aeropuerto. Es un momento muy propicio para contar, y los pecados, como los secretos, tienden a salir, porque te queman por dentro. Son relatos atroces, pero ella está una convencida de que hay una bondad sustancial en el ser humano, y le interesaba ver cómo, en el paso más profundo por el mal, hay un destello de ingenuidad, de alegría, de liviandad.

Con la fuerza y la sensibilidad que caracterizan su literatura, Laura Restrepo indaga en la complejidad ética a través de una narración inquietante, original, por momentos aterradora y al mismo tiempo humana. Cada pecado trae consigo su correspondiente culpa, pero también su gota de alivio.

Para sumergirnos de lleno en el fabuloso mundo de El Jardín de las delicias os #recomendabosbmc el documental “El Bosco, el jardín de los sueños” basada en una idea original de Reindert Falkenburg y dirigida por José Luis López-Linares, en el que participan historiadores del arte, artistas, escritores, filósofos y músicos.

La autora

Laura Restrepo González nació en Bogotá en 1950. Se graduó en Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes y posteriormente hizo un postgrado en Ciencias Políticas. Fue profesora de Literatura en la Universidad Nacional y del Rosario. Se dedicó a la política y al periodismo.

En 1983 fue nombrada por el presidente Belisario Betancur miembro de la comisión negociadora de paz entre el gobierno y la guerrilla M-19. Fruto de esta experiencia es su reportaje Historia de un entusiasmo, sobrecogedor testimonio por el que recibió amenazas de muerte y finalmente tuvo que emigrar de su país.

Vivió el exilio político durante cinco años entre México y Madrid, manteniendo contactos con el ala política del grupo guerrillero M-19, intentando crear un nuevo foro de negociaciones. Su labor concluyó en 1989, cuando el M-19 abandonó sus armas y se convirtió en un partido de oposición legal, lo que le permitió volver a su país.

Ha trabajado en la Revista Cromos y ha sido editora, entre otras publicaciones, de la Revista Semana, actividad que alternó con la escritura. En México colaboró como columnista en el diario La Jornada y en la Revista Proceso.

Con la novela Dulce compañía resultó ganadora del Premio Sor Juana Inés de la Cruz 1997 de novela escrita por mujeres, que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Ha sido merecedora además del Prix France Culture, premio de la crítica francesa a la mejor novela extranjera publicada en Francia en 1998, y del Premio Arzobispo Juan de San Clemente 2003, otorgado por los alumnos del Instituto de Santiago de Compostela a la mejor novela en lengua española.

En 2004 se da a conocer al público hispanoamericano al obtener el Premio Alfaguara de Novela con Delirio.

Figura entre los autores latinoamericanos más destacados del momento, y sus libros han sido traducidos a más de una docena de idiomas. Su estilo desdibuja los límites entre identidades tradicionales, categorías y conceptos; en sus obras incorpora una mezcla de periodística y de experiencias propias, con relatos de alta intensidad que habitualmente se desarrollan en su Colombia natal.

Obras de la autora en las Biblioteca Municipales da Coruña:

Desde vuestras bibliotecas os deseamos una felices vacaciones cargadas de buenas lecturas !!!

La casa de las bellas durmientes

Nuestra última lectura en el  Club de Lectura de la Biblioteca Sagrada Familia  fue La casa de las bellas durmientes (1961) del Nobel de literatura japonés Yasunari Kawabata. Es una novela breve, sencilla, profunda y, a la vez, perturbadora en la que se entretejen el erotismo, la lujuria, la violencia y la vejez. Es una reflexión sobre la sexualidad y la muerte (tema recurrente de la literatura)

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Escrita en tercera persona narra las visitas de Eguchi, un hombre de 67 años, a un burdel secreto en las afueras de Tokio donde hombres mayores de buena posición económica pagan por dormir con jóvenes vírgenes que son fuertemente narcotizadas para la ocasión. Me llama la atención cómo el autor se refiere al protagonista como el “viejo Eguchi” como si fuera un ancianito con 67 años. Actualmente una persona de la edad de Eguchi tiene una calidad de vida y bienestar muy superiores a los que llegaban a esa edad en generaciones anteriores. Supongo que hay que tener en cuenta que la novela se escribió en 1961 pero aún así me parece exagerado.

Las reglas de la casa son inflexibles: no se puede practicar sexo con las chicas, ni despertarlas bajo ningún concepto; tampoco se puede dormir dos veces con la misma joven. A cambio los clientes pueden soñar, recordar lo que sentían cuando eran jóvenes, reviviendo emociones de experiencias pasadas. De esta forma Eguchi irá evocando el recuerdo de mujeres que amó en el pasado a través de la anatomía de cada joven, deseando rejuvenecer junto a estas chicas que descansan bajo un sueño hipnótico.

Hay pocos diálogos salvo las cortas conversaciones de Eguchi con la misteriosa gobernanta de la casa que parece conocer bien la psicología de su clientela; así como diálogos de Eguchi con otras mujeres del pasado.

Es admirable la precisión y sutileza con que Kawabata describe a las “bellas durmientes”, es como si fueran acariciadas únicamente con palabras. También cabe pensar cómo sería acogida esta novela en la actualidad en que continuamente se publican noticias relacionadas con el abuso a menores, teniendo en cuenta que las “bellas durmientes” vienen siendo unas adolescentes.  ¿Y si la protagonista de la novela fuese una mujer de 67 años como Eguchi y no un hombre?

Lejos de gozar con estas jóvenes, Eguchi es consciente de su soledad, de su decadencia física, de la tristeza y fealdad de la vejez; del transcurso del tiempo y de los recuerdos. Todo ello dentro de una atmósfera opresiva, sensual y onírica. En más de una ocasión se le pasará por la cabeza la posibilidad de transgredir las reglas de la casa…

Morir en una noche como la de hoy, con la piel de una muchacha para darle calor, debe de ser el paraíso para un anciano… Un viejo vive en vecindad con la muerte.

Muchos años después sirvió de inspiración al Nobel colombiano Gabriel García Márquez para escribir la que sería su última novela “Memorias de mis putas tristes” (2004)

La película australiana de Julia Leigh “Sleeping Beauty” está basada en la novela de Kawabata.

El autor

Kawabata (1899-1972) es uno de los escritores japones más reconocidos fuera de las fronteras del País del Sol Naciente.

kawabataNació en Osaka en 1899. Huérfano a los 3 años, insomme perpetuo, cineasta en su juventud, lector voraz tanto de los clásicos como de las vanguardias europeas, fue un solitario empedernido. Infancia trágica con la muerte sucesiva de sus familiares más próximos, completamente solo a partir de los 15 años, “niño sin familia y sin hogar”, como se autodefinía. Completó su educación en un internado y luego en la universidad de Tokio donde estudiaría Literatura en Lengua Inglesa y después Literatura Japonesa. Mantuvo una estrecha amistad con Yukio Mishima del que fue mentor y difusor en los círculos literarios.

Fue el primer escritor japonés en recibir el Nobel de Literatura en 1968… ¡67 años después de la creación del mismo!

Los premios suecos no han tenido en consideración a los autores nipones, ya que sólo Kenzaburo Oe ha recibido el premio en 1994. En los últimos años suena con mucha fuerza el nombre de Haruki Murakami.

Entre sus novelas, muchas de ellas marcadas por el erotismo y la soledad, destacan La bailarina de Izu, El maestro de Go, Lo bello y lo triste, Mil grullas, País de nieve y El rumor de la montaña.

Kawabata se suicidó a los 73 años, dos años después de Mishima. Sin dejar ninguna nota o explicación alguna, el 16 de abril de 1972 puso fin a su vida en la ciudad de Zushi, inhalando gas  en su apartamento a orillas del mar.

Sus dos grandes amigos y grandes escritores de la literatura nipona Yukio Mishima y Ryunosuke Akutagawa también terminaron suicidándose; el primero con el terrible ritual del harakiri, mientras que Akutagawa se decantó por una sobredosis de barbitúricos. Las dos muertes afectaron enormemente a Kawabata. No olvidemos la larga historia  del suicidio en la cultura japonesa pero este es un tema distinto al de nuestra novela.

Si queréis acercaros a la esencia del Japón tradicional os dejo el link al discurso titulado “El viejo Japón y yo” que dio Kawabata cuando le concedieron el Premio Nobel.

Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar estos libros así como otras obras de este autor. Feliz lectura!!

La semana que viene nos adentraremos en el Realismo Mágico de la mano de Laura Esquivel con  la novela “Como agua para chocolate“. También veremos la adaptación cinematográfica que hizo su marido Alfonso Arau.