Category Archives: Novela sobre a vida cotiá

DOS CIUDADES

Con la lectura de este libro, el Club de lectura de Castrillón damos comienzo al curso 2017/18.

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Si los hombres se dividen en sedentarios, emigrantes y los que no tienen hogar, probablemente yo formo parte de esta última categoría, si bien la concibo de un modo archimaterial, sin una sombra siquiera de sentimentalismo o autocompasión.

Divide su libro en tres partes: Dos ciudades; Archivos abiertos y El nuevo pequeño Larouse

Adam Zagajewski autor de este libro, es esa persona que no se siente de ninguna parte. Y esto ocurre por dos principales motivos, haber nacido el año que finalizó la segunda guerra mundial y haberlo hecho en una ciudad Lvov de la que partió con su familia hacía Gliwice cuando solo contaba cuatro meses de edad. Estas dos circunstancias marcarían de forma difinitiva su desarrollo intelectual.

No voy a ser prolijo en comentarios sobre el motivo por los que la población polaca de Lvov, ciudad por ellos mitificada desde ese momento, hubo de traladarse a la “horrenda” urbe de Gliwice. Los habitantes de la primera no aceptaron el haber sido deportados y haber perdido su estatus, aunque este fuese de poca importancia. Ellos eran una élite y en este nuevo enclave decidieron seguir siéndolo. Ellos venían de un paraiso de cultura y belleza y la nueva ciudad era un antro de personas simples e incultas que no sabían apreciar lo hermoso que la vida ofrece, literatura, música, pintura, parques, espacios idílicos. Aquí, en la minera e industrial ciudad de Gliwice todo era feo, calles, plazas, urbanismo en general y sus afueras solo eran un conjunto de escombreras de las minas que rodeaban este lugar. El relato de como aquellos ciudadanos de Lvov seguían tratándose como si continuasen ejerciendo sus antiguas actividades es una de las sorpresas que  esconde la lectura de la  historia. Nos cuenta como paseaban por las calles de su nueva ciudad pero en su fuero interno veían aquellas que habían sido obligados a dejar. Será algo que se vaya perdiendo según las personas que así  lo sienten  vayan desapareciendo por el orden natural de la vida, pero en el interín seguirán viviendo una enteléquia que les ayudara a soportar su existencia real.

Nuestro autor no está en esta circunstancia, solo tenía cuatro meses cuando abandonó Lvov. Pero su entorno influirá en su forma de ver las cosas. Al tiempo él verá la ciudad en la que vive de forma distinta, tal como es, con sus aciertos y errores, sus zonas bella y feas. Igualmente se relacionará con su gente y poco a poco sacará sus propias conclusiones. Y son estas las que le llevan a escribir el texto que tenemos entre manos.

Nos encontramos en una Polonia gobernada por una dictadura, una dictadura comunista. Una forma de vida que todo lo regula, que no deja espacio a la disidencia ni a la creatividad si esta no está previamente autorizada. En ese sentido  todas las dictaduras son similares, sean de izquierdas o de derechas. El Estado es el alma global, es quien dicta la conducta de la gente y salirse del guión establecido está no solo prohibido, también castigado y en ocasiones muy duramente; carcel e incluso pena de muerte.

Leyendo este libro he pensado en las personas de mi generación, los que hemos nacido en la decada de los años 40 en esta España nuestra. Como le pasó al autor solo conocimos una forma de gobierno y sociedad durante treinta y cinco años. Nuestra evolución no pudo haber dejado fuera esta circunstancia y muchas de las reflexiones que en el libro se exponen no nos son ajenas.

Nos cuenta como fue su infancia, la importancia de la religión en la vida de la comunidad, religión que el régimen permitía y estoy seguro, fomentaba. Era una manera más de tener dominados los impulsos colectivos. Incluso él se hizo monaguillo, si bien apunta que –Los monaguillos eran nihilistas. Les importaba un bledo la fe y la metafísica, no les interesaba ni Jesucristo ni Judas. Lo único que contaba era el manejo diestro del pebetero y de la batería de campanillas, la ejecución impecable de la coreografía y la capacidad de adoptar un semblante serio y recogido en cuanto el séquito encabezado por el cura abandonase la jubilosa sacristía-. Igualmente comenta como fue su estancia en la escuela, los discos de música clasica, de su afición por el jazz, de su despertar creativo, –poco a poco empecé a darme cuenta del precio que hay que pagar por los breves momentos de iluminación: duda, tinieblas y desespero-. De su afición por el fútbol. De las cosas que van sucediendo y que configuraron su personalidad.

En Archivos abiertos,  narra sus  reflexiones una vez caido el muro de Berlín y superadas también las dictaduras basadas en la filosofía marxista. Nos cuenta cosas verdaderamente increibles. Aquellos que colaboraron de manera directa en el mantenimiento de aquel régimen resulta que en muchas ocasiones justifican esta colaboración  como una manera de perservar su entorno, similar a lo que un artista hace para inmortalizarlo; era una manera de evitar que los inconformes destruyesen aquello que era en sí mismo bello, aquella idea dictatorial que gobernaba de forma tan extraordinaria la vida colectiva. No muestran arrepentimiento por aquella manera de hacer, se autojustifican y quieren hacernos ver que su labor fue fundamental en la conservación de lo que en el mundo es realmente importante.

Por lo que cuenta él mismo sufrió en su carne la represión. Liberado abandona su nación y da conferencias y clases magistrales en otros lugares, París es uno de ellos. Relata sus experiencias en este tipo de actos. La extrañeza que le produce ser él el centro de atención.

En un momento dado y sobre lo que muchos sugieren que es que escriba sus memorias, reflexiona sobre ello y llega a la conclusión que en muchos casos esto no es posible. No es posible dado que habría que contar hechos deleznables a los que nos vemos obligados para lograr sobrevivir en un ambiente opresor y mísero. No, no es factible relatar mendacidades,  actos crueles e ignominiosos que hemos tenido que comerter para poder llegar a este momento.

Su lectura nos va descubriendo un mundo interior extraordinario. Es un libro para leer y releer, eso que hacerlo no es sencillo ya que requiere una constante atención y no saltarnos una sola línea. Su prosa es cuidada y rica y no deja indiferente en momento alguno.

Adam Zagajewski nació en Lwów, actualmente en Ucrania, el 21 de Junio de 1945. Es poeta, novelista y ensayista polaco. Es un miembro conocido de la Generación del 68 en su país y uno de los más famosos poetas contemporáneos del mismo.

Su familia fue expulsada por los ucranianos y se intaló en 1946 en Gliwice (Silesia), donde hizo sus estudios secundarios.

Se escribió después en la Universidad Jaguelónica de Cracovia, donde llevó a cabo estudios superiores de psicología y de filosofía. Más tarde enseñó filosofía en la Universidad de Ciencia y Tecnología. Es entonces cuando se liga al movimiento poético de la Nowa fala (Nueva ola) en la ciudad y perteneció a su grupo literario polaco Teraz (Ahora) dando a conocer sus primero poemas.

Además de su actividad poética difundía sus ideas en la revista clandestina Zapis, uno de los principales medios de la oposición democrática polaca. Esta Generación del 68 tenía como objetivo “alzarse contra las falsificaciones de la realidad y la apropiación del lenguaje por parte de la ideología y la propaganda comunista”. Crea varias revista y ejece como traductor.

Difundida la Carta de los 59 en 1975 tras los acuerdos de Helsinki, se unio en 1976 al Comité de Defensa de los obreros y las autoridades comunistas prohibieron la publicación de sus obras. Marchó entonces a enseñar en la Universidad de Houston. (EEUU).

Desde 1982 se estableció en París, según él más por motivos sentimentales que políticos. Residió un Berlín y en los Estados Unidos. Regresó a Carcovia en 2002 junto a su mujer, Maja Wodecka. Todos los años enseña como profesor invitado en la Universidad de Chicago.

Resulta injusto hablar de Zagajewski solo como un poeta político contrario al régimen dictatorial y, por ello, ideológicamente atractivo para un territorio democrático. Su escritura es de calidad reconocida; y aunque participara en movimientos a favor de las libertades en su país, él mismo dejó claro en el exilio que su personalidad era más bien la de un disidente de los disidentes y que había descubierto que ” la poesía está en otra parte, más allá de las inmediatas luchas partidistas, e incluso más allá de la rebelión -incluso la más justificada- contra la tiranía”. Ahora bien, la posición decidida por la libertad y la búsqueda de la belleza que el poeta polaco ha mantenido encuentra un testimonio fiel en sus textos y poemas, de gran hondura humana y fina sensibilidad estética.

Ha sido traducido a diversos idiomas y tiene en su haber importantes premios. Entre ellos el Princesa de Asturias de las Letras, otorgado en este año 2017. Con este motivo declaró en El Mundo que hay una cultura común europea: “Vengo a España y nada me parece ajeno”. Sobre sus primeras lecturas de autores españoles señaló “una versión del Quijote para niños. Después dediqué mucho tiempo a los libros sobre la Guerra Civil. Y a Antonio Machado, mi preferido”

 

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LOS CINCO Y YO

Para explicar el influjo que las aventuras de Los Cinco han ejercido sobre mi generación hay que hacer referencia al precio que alcazó el trigo en la posguerra española.

Curiosa manera que tiene el autor de comenzar el relato que tenemos entre manos. Es la presentación que hizo  de After  Five en la Blynton Foundation, remontándose a la catástrofe que había sufrido el sector agrario en los años cuarenta, recien terminada nuestra Guerra Civil. Y no es baladí este recordatorio porque esta dificil y desastrosa situación, propiciada por la ineficacia de la política agrícola, la pertinaz sequía y la también pertinaz picaresca de los terratenientes de entonces, dueños del cereal que se producía, dificultaron de tal manera la vida campesina que propiciaron un movimiento migratorio de estos hacia las grandes ciudades, donde comenzar una nueva vida, lleno de penurias pero al mismo tiempo de esperanza en una mejora tanto para ellos como para sus futuros descendientes.

El autor, Antonio Orejudo, es uno de los niños a los que le toco vivir aquella época. Su padre es un suboficial chusquero, y la familia vive en una colonia de casas militares.

Son familias en general con varios hijos. Era una constante en la época, auspiciada por la política estatal y alentada por las jerarquias eclesiásticas. Familias numerosas. No hay más que recordar aquellos premios a la natalidad que por entonces se concedían anualmente y que se divulgaban como un ejemplo a seguir.

Estas altas tasas de natalidad propiciaron la aparición de grandes colegios públicos o religiosos. Uno de estos fue el Montserrat, en Madrid, donde el autor, Toni, se educa en su adolescencia y juventud. Nos relata como eran aquellas clases, como se comportaban los alumnos en general. Describe las pandillas que se formaban, como eran sus componentes, sus ambiciones, su capacidad de mando o de imposición. Al colegio en cuestión asistian tanto chicos como chicas y en consecuencia surgen los primeros amorios, las primeras atracciones sexuales. Todo lo va contando con una muy buena prosa no exenta de humor e incluso de tristeza en algún momento. A destacar como se describe él. Es un adolescente tímido y poco varonil. Tiene además que soportar a un padre muy rígido en sus normas horarias, especialmente las nocturnas y a una madre que sufre por el menor retraso en el cumplimiento de sus obligaciones presenciales. “Algo les habrá pasado” es su primer pensamiento y empieza a mover cielo y tierra para encontrar al despistado. No es de extrañar que Toni no se sientiese a gusto.

 

 

Luego están los veranos en casa de sus abuelos en el pueblo. Oyendo todas las noches y con mucho gusto el cuento de Pulgarcito.

También nos deleita relatando con  buena dosis de humor y crítica esos reencuentros de antiguos alumnos pasados 30/40 años. Que fue de unos y otros, hasta donde llegaron las perspectivas que cada uno tenía para si mismo y para los demas. Como han cambiado fisicamente. En fin, todo ese mundo de reencuentros con un pasado que generalmente tenemos idealizado y cuya realidad actual parece poner las cosas en su justo estar.

A lo largo de su evolución el autor nos explica como va apareciendo en él su vocación literaria. Sus primeros poemas, su amistad con Rafael Reig, autor del libro comentado al principio.

Glosa la novela Los cinco y el tesoro de la isla y también la mencionada After Five donde se cuenta que fue de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim en la vida adulta; como conocieron a Orejudo y las aventuras que vivieron juntos en Almería, de cuya universidad el autor es profesor de literatura.

Es un libro en el que se mezclan de forma maravillosa ficción y realidad, burlas y veras. Se hace ademas de forma amena y sencilla y nos recuerda el placer de hablar y disfrutar de lo que la literatura nos ofrece, reconstruir en nuestra mentes las palabras que leemos, o incluso escuchamos, y gozar de la emoción que nos proporciona esta recreación. Vivir mundos reales o imaginarios que están fuera de nuestro día a día y que nos hace más llevadera la, genralmente, rutina de estos días.

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963.

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid. Doctorado en Estados Unidos (State University of New York at Stony Brook), país donde trabajó como profesor durante siete años. Investigador invitado en la Universidad de Ámsterdam, ejerció más tarde como Profesor Titular de Literatura Española en varias universidades españolas hasta establecerse en la Universidad de Almería como profesor de Literatura.

Su debut literario fue con Fabulosas Narraciones por Historias que salió a la luz en 1996, galardonada con el Premio Tigre Juan a la mejor primera novela del año.

Ganador del XV Premio Andalucía de Novela con la obra Ventajas de viajar en tren, que fue calificada por el presidente del jurado, Juan José Millás, como “una obra maestra”.

Autor de numerosos artículos de crítica publicados en Babelia, ABC Cultural, o Letras Libres entre otros medios de prensa.

Considerado por el profesor Juan Antonio López Rivera como uno de los mayores representantes de la generación de escritores nacidos en la década de 1960: «En Orejudo (2004) podemos encontrar autores como Fernando Marías, Marcos Giralt Torrente, Eloy Tizón, Lorenzo Silva, Luis Magrinyà, Lucía Etxebarria, Juana Salabert, Andrés Ibáñez, Juan Bonilla, Luisa Castro, Javier Azpeitia, Lola Beccaria, Germán Sierra o Antonio Álamo. En Sánchez Magro (2003), donde se califica a este grupo de escritores como “generación inexistente” por su carencia de identidad y su indeterminación dentro del panorama literario español, se añaden a la lista Felipe Benítez Reyes, José Carlos Somoza, Ángela Vallvey y Belén Gopegui. Y aún cabría engrosar la nómina con nombres como Rafael Reig, Javier Cercas, Ignacio Martínez de Pisón, Francisco Casavella, Martín Casariego, y muchos más.»

Novelas:

  • Fabulosas narraciones por historias (novela), Madrid, Editorial Lengua de Trapo, 1996. Reed. reedición Tusquets 2007. Premio Tigre Juan
  • Ventajas de viajar en tren (novela), Madrid, Alfaguara, 2000. Traducido al francés (De l’avantage de voyager en train, Albi, Passage du Nord/Ouest)
  • La nave (novela corta), Sevilla, Servicio de publicaciones Junta de Andalucía. 2003
  • Reconstrucción, Barcelona, Tusquets, 2005
  • Un momento de descanso, Barcelona, Tusquets, 2011
  • Los cinco y yo, Barcelona, Tusquets, 2017

Es autor además de otros libros de crítica y estudios literaios.

 

 

LAS HIJAS DE HANNA

Los pecados de los padres repercuten en los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Esto tuvimos que aprenderlo nosotros, los que íbamos al colegio cuando todavía se estudiaba allí la Biblia.

Tengo que confesar que me costó entrar en la trama de la novela.  Quizás debido a como la historia está estructurada. Al final lo conseguí y he de reconocer que en ese momento no solo valoré el mérito de la autora en la escritura de esta historia, también que el argumento de la misma es probable que afecte a muchos de nosotros, gente criada en una época que de alguna manera rompió con su pasado, con sus origenes. Gente urbanita que desconoce como eran y vivían sus antepasados; agricultores, campesinos, pescadores, que un día emigraron de sus lares para instalarse en arrabales de ciudades en desarrollo, que tuvieron que abandonar constumbres ancestrasles y acomodarse a nuevas formas de vida y relación que poco o nada tenían que ver con sus personales historias.

Anna, un buen día, en una fría habitación de hospital, junto a su moribunda madre, descubre de pronto lo poco que conoce de ella. De quien fue antes de su maternidad, de quienes fueron su ancestros más próximos. Es el momento en que decide averiguar como llegó hasta donde ahora está, esas lagunas que nadie se preocupó de llenar o que ellas misma despreció saber en aras a ese despectivo modo de entender las historias familiares como manías o cuentos de viejos y nostalgias venidas a nada. Pero sí, antes de ella hubo otras mujeres muy próximas que hicieron posible su existencia, Hanna y Johanna, su abuela y su madre. Las circunstancias por las que pasaron  influyeron en su actual momento y dejaron marca en su personalidad.   Perder ese conocimiento es perder parte de su ser, perder aquello que puede hacer que comprendamos como somos, como actuamos y porque esto o aquello nos parece mejor o peor. Perder  algo que ha influido de alguna manera en nuestro actual Yo.

Y emprendemos un viaje en el tiempo que nos lleva a los años finales del siglo XIX. A una Suecia que dominaba de alguna forma a la actual Noruega. Nos descubre como era por aquellas fechas la vida en ese reino, de forma concreta la vida campesina. Descubrimos que no era una vida fácil; para nada. Al revés, era complicada, pobre. La gente normal pasaba hambre, los niños morían de enfermedades motivadas por la miseria, había violencia, física y de clase.

Descubrimos a Hanna, la abuela; su violación y su condición de madre soltera, el estigma que tal situación conlleva; era una puta. Como sale de este oprobio  mediante su boda con un hombre mayor que ella que no tiene en cuenta ese sambenito y sí su valía como mujer y ama de casa. Pero no es fácil. Hay violencia doméstica. Ella, Hanna, sabrá superponerse a todo esto y vivirá para ver como su hija Johanna emprende un nuevo camino, lejos ya de una existencia campesina, en una ciudad, casada y de algún modo respetada. Como tendrá una hija que es la que indaga todo lo que se cuenta, Anna.

Durante todo ese tiempo se habla de la evolución del estado sueco, su separación de Noruega, es peligro de guerra entre ambas naciones. La properidad de una y el lento despegar de la otra. Como la primera y segunda guerra mundial influyen en la evolución de estas sociedades. No, no fue un camino de rosas, hambrunas, enfermedades, emigración, son parte importante en la historia que se cuenta y que nos pone de relieve que nada surge de manera expontanea. La prosperidad de esos dos pueblos no estuvo exenta de peligros y si lo lograron fue a base de compromiso y soliraridad.

Es una historia de mujeres. ¡Y que mujeres!, Hanna, Johanna y Anna. Tres generaciones de mujeres escandinavas, cada una esclava de la época que les toca vivir, cada una tan diferente a la anterior y a la siguiente. Ellas supieron acomodarse y luchar en su época para dejar algo nuevo a su descendencia y de verdad lo consiguieron.

Está bien escrita y pese a lo que al principio menciono sobre la manera de estructurar la historia y que en ocasiones parece no engancharnos, al final encontramos la narración muy coherente y el regusto que deja es agradable.

Marianne Fredriksson fue una de las más conocidas y traducidas escritoras suecas. Nació en 1927 en Gotemburdo y murió en 2007.  También fue periodista, publicando sus artículos en varios de los medios más importantes de su país.

Su novela más conocida es la que tenemos entre manos. Fue publicada en 1997 y traducida a más de cuarenta idiomas, aunque escribió otras doce obras más, inclyendo ficcón y ensayos. Ha vendido más de diecisiete millones de copias de sus libros en todo el mundo.

 

 

MIENTRAS AGONIZO

La finalidad de la vida era prepararse para estar muerto durante mucho tiempo.

El tema fundamental del relato que el autor nos brinda es la historia de la familia Bundren: Addie Brunden, la madre, mientras agoniza ha pedido que la entierren con los suyos en el cementerio de Jefferson, la ciudad donde nació. La familia se dispone a cumplir sus últimas palabras, iniciando a tal fin un viaje fúnebre por el mítico terrirorio sureño, viaje que ocasionara la locura de Darl, las ansias de Vardaman por un tren de juguete, el accidente de Cash por la destrucción del puente, la pérdida de las mulas, el anhelo por parte de Anse de conseguir una dentadura postiza, de Dewey Dell que quiere obtener un medicamento secreto. Todo ello envuelto en el hedor del cadáver en descomposición por el largo viaje.

Toda la familia componen el personaje protagónico de la novela. La propia Addie que al borde de la muerte sigue de cerca los preparativos para su futuro descanso; su marido Anse, padre de sus hijos, una persona egoísta, aprovechada, sin nada que le lleve a ser un ejemplo familiar. Cahs, el primogénito, que se dedica a construir el ataúd donde será colocada su madre una vez muerta. Jewel, un hombre que responde a una oscura infancia y es de caracter elemental, violento con frecuencia, -tiene de sobrenombre &uml “cara de palo“-. Dewey Dell es la única hija de la familia, es astuta y se torna desesperada a causa de su secreto. Darl se vuelve loco por la pérdida de su madre. Finalmente Vardaman, el más pequeño de todos, todavía un niño que sabe guardar el secreto de su hermana, que sueña con el tren que nunca ha tenido y en el que parece ir naciendo, por su forma de expresarse, rasgos de una futura locura.

Otros personajes secundarios, –Cora, Tull, Peabody, Amson, etc.- aparecen para que tengamos una visión exterior de lo que sucede con la familia.

Faulkner en el viaje de carácter bíblico y épico de los Bundren hace gala de su crudeza habitual y muestra los despojos de la humanidad entresacados de una clase social compuesta por pequeños propietarios campesinos, braceros y pobres en general, víctimas de un atraso económico y social que afecta a la forma de ser de esta gente sometida al acatamiento servil de una religiosidad estrecha que no permite cuestionarse el rumbo ni las normas de sus vidas, religiosidad que conforma el “cordón bíblico” y donde son flagrantes las contradicciones entre los principios y la conducta real de los hombres atados a dicho cordón.

Sobre esta familia actuan condicionantes sociales ya vistos, pero incluso dentro de este contexto alienado, los Bundren “son raros”. Su extrema pobreza, superior a la media, mueve a los que los rodean a socorrerlos, situación que explica la constante intromisión de los vecinos en su vida. Está también la conducta conspicua de los miembros de la familia; el egocentrismo del padre, la inflexibilidad y violencia de Jewel, etc., pero sobre todo la veta de locura que corre por sus genes y que se evidencia en el comportamiento de Darl y, al parecer tambien está latente en el pequeño Vardaman.

Y son estas características lo que hace posible la verosimilitud del famoso viaje y la erupción de sus contradicciones internas, que provocan al final una dislocación en el seno familiar.

Pese a todas estas miserias existe un cierto rango épico en el empeño; descripto por el autor aunque sea en un tono burlón. Ellos, la familia, se enfrentan muy bien a su destino. Son tenaces en su empeño, por absurdo que este resulte, y ello los eleva; les confiere cierta dignidad.

No es una novela facil, practicamente ninguna de las de Faulkner lo son; pero la maestría del autor hace que sea aceptable su lectura y sobre todo obliga a pensar sobre lo que en ella sucede, tanto en el fondo como en la forma.

William Faulkner nació en New Albany, Misisipi, el 25 de septiembre de 1987 y falleció en Byhalia el 6 de julio de 1962. En sus obras destacan el trama psicológico y la profundiad emocional, utilizó para ello una larga y serpenteada prosa, además de un léxico meticuloso. Nobel de Literatura de 1949.

Fue considerado el rival estilístico de Ernest Hemingway (sus largas frases contrastan con las cortad de Hemingway ) y es considerado uno de los principales modernistas estadounidenses de la década de 1930 y conocido por su uso de técnicas literarias innovadores, como el monólogo interior, la inclusión de múltiples narradores o puntos de vista y los saltos en el tiempo dentro de la narración.

Tuvo una gran influencia en la generación de escritores hispanoamericanos de las segunda mitad del siglo XX.

Era el mayor de cuatro hermanos de una familia tradicional sureña. Estuvo muy influído por su estado natal, así como por el ambiente general del Sur. Misisipi marcó su sentido del humor y mantuvo una fuerte presencia a lo largo de toda su obra, en la que el carácter típico sureño fue una constante y que junto a la atemporalidad de sus temas marcarían la base de todas sus recreaciones literarias.

Durante la  I Guerra Mundial ingresó como piloto de la RAF . Al regresar a su ciudad, Oxford, ingresó como veterano en la Universidad de Misisipi, abandonando posteriormente y por segunda vez, sus estudios. Antes lo había hecho en 1915. Este abandono lo motivó sus ansias de dedicarse a escribir.

En 1924  publicó su primer y único libro de poemas: The Marble Faun.

A partir de 1921 Faulkner trabajó como periodista en Nueva Orleans y conoció al escritor de cuentos estadounidense Sherwood Anderson, que le ayudó a encontrar un editor para su primera novela, La paga de los soldados (1926).

Despues de un viaje por Europa comenzó a escribir una seire de novelas ambientadas en el condado ficticio de Yoknapatawpha  (inspirado en el condado de Lafayette, Misisipi), donde transcurren gran parte de sus escritos y del cual hace una descripción geográfica y traza un mapa en ¡Absalón, Absalón! .

En 1929 contrajó matrimonio con Estelle Oldham y decidió establecer su casa y fijar su residencia literaria en el pequeño pueblo de Oxford.

Otro de sus trabajos, lucrativo por cierto, fue el de guionista de la floreciente industria cinematogáfica de Hollywood.

Ha sido un  escritor que ha influido en un gran numero de autores en español como Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, Juan Benet, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan José Saer y Jorge Luis Borges (traductor de Las palmeras salvajes al castellano).

Faulkner arrastró problemas con el alcohol durante gran parte de su vida. Ello no le impidió seguir escribiendo hasta su muerte a causa de un infarto de miocardio. Sus restos están inhumado en el Oxford Memorial Cementery, en Oxford, en el sepulcro familiar.

 PREMIOS:

OBRAS:

Tiene además publicados un buen numero de Relatos.

Hacer mención a que pese a sus premios literarios nunca quiso vivir una vida de  hombre famoso. Quería hacer la vida que le gustaba, un tanto caótica y bohemia. Hacer cualquier locura para poder preservar su obra. Decía de él:

«Si reencarnara, sabe usted, me gustaría volver a vivir como un zopilote. Nadie lo odia, ni lo envidia, ni lo quiere, ni lo necesita. Nadie se mete con él, nunca está en peligro y puede comer cualquier cosa.»

 

 

CUATRO HERMANAS

Mi padre poseía una granja en el lado occidental de Misuri, por debajo del rio, donde la meseta de Ozark desciende para unirse al la llanura.

Asi comienza una narración de Cuatro hermanas o “Moonflower Vine-Dama de noche” que es su título original en inglés.

La autora Jetta Carleton nos narra la historia de la familia Soames y lo hace asumiendo el riesgo de  hacerlo desde la perspectiva de cada uno de los protagonistas. En este caso la de cada uno de los miembros de la familia, las cuatro hermanas, Jessica, Leonie, Mathy y Mary Jo y la de sus padres Mathew y Callie. Lo que en principio nos parece una historia simple y poco atractiva se irá conviertiendo poco a poco en una narración menos inocente, descubriéndonos los secretos que guardan en sus corazones los integrantes del relato. Pese al cariño que se tienen y que parece a prueba de cualquier suceso se esconde una unidad familiar que puede romperse o dejar de emanar ese embriagador perfume de la Moonflower y secar la intima relación que existe entre ellos. No parece casual el que la autora escogiera esa  solanácea como nombre para su novela. Su profundo olor desaparece en un momento tan pronto como sus flores se cierran.

La novela trata un tema universal, la  unión familar, las múltiples causas que la conforman y a la vez erosionan o unen de forma indestructible.

Meseta de Ozark

En algún aspecto la  obra recuerda una muy clásica, Mujercitas. Como en aquella la vida de la familia, los sueños, el amor, la busqueda de una vida más acorde con lo que se desea, configuran el desarrollo de la trama.

Jetta Carleton nació en 1913, en HoldenMissouri y falleció en 1999.

Estudió Literatura Inglesa en la universidad de Missouri. Tras obtener su máster, se dedicó a dar clases, colaboró como redactora en programas de la radio y la televisión y coqueteó en el mundo de la publicidad. Finalmente fundó una pequeña editorial junto a su marido en Santa Fe, The Lighting Tree,  en 1970.

Su primera y única novela fue Cuatro hermanas, publicada en 1962. En los años 90 comenzó su segunda novela, pero no llegó a publicarla.

PIEL DE SALITRE

Vendrá un hombre con el espíritu sano y la mano humilde, poderoso en su palabra, justo en sus acciones, imposible de corromper por los otros hombres que pueblan la tierra. Será él quien guíe al mundo por el sendero de la verdad y la paz. Será el quien ilumine en la oscuridad. Cuando él venga habéis de estar preparados en cuerpo y alma para luchar a su lado y contra el mal y perecerán todos aquellos cuyo espíritu haya sido corrompido por la envidia , la avaricia y la falsedad. Creed lo que os digo porque es la palabra de la Madre de Dios.

La frase anterior es la que forman las palabras que distinguen los capítulos del libro.  Es este un libro cuya trama describe la vida en un imaginario pueblo gallego, de  A Costa da morte y de que el escritor sea un paisano, Juan Mariñas, coruñés de la Avda. de los Mallos y que conoce bien el ambiente marinero en el que están sumergidos los personajes de la historia.

Lo que en nos cuenta es el  día a día de esos protagonistas, que viven en  ese imaginario lugar llamado Sortes, pueblo que  la creatividad del autor sitúa entre las localidades de Malpica y Laxe rozando con la de Corme. Allí, con el Atlántico como compañero y medio de vida y muerte, se suceden los hechos que  configuran la trama.  Son historias normales, cotidianas, sencillas si se quiere, que atraen por lo naturales que nos parecen y ello conlleva que nos enfrasquemos en su lectura y nos sumerjamos en sus vidas.

El conjunto de actores de la trama que nos presenta es de los más variado. Nos describe la manera de vivir y pensar de casi tres generaciones, siendo el eje central  los que componen la familia de los Patiño.  Están bien trazadas las fronteras de las mentalidades de estos vecinos según la edad, posición social, profesión, avatares  y  educación recibida. Así pasamos de las diarias aspiraciones y ambiciones de unos a las ensoñaciones de otros,  algunas de estas ensoñaciones las podemos encuadrar dentro de un realismos mágico que es consustancial al alma y pensamiento gallego, y más en esas latitudes en contacto permanente con una naturaleza a la vez hermosa, generosa y mortal; en la que la frontera entre lo real y lo fantástico no está perfectamente definida. En estas descripciones hay algo que sobresale. Por encima de lo que cada personaje aporta a la historia con su individual vivencia está la aportación de las familias que describe. También la importancia que en esas sociedades tienen las mujeres.  Son en muchos casos los pilares en los que se  asienta la familia, aún en los peores momentos, En otros casos su fuerza y carácter las lleva a enfrentarse con decisión a las dificultades de su condición femenina, no siempre bien tenida en cuenta.

Por describir lo hace también respecto a esos animales populares que existen en estos pueblos. Aquí están representados por Carlota, una gaviota que siempre está en los momentos apropiados; el perro Gandul de edad indefinida y que es un poco el vigilante de las actitudes de todos y un loro, Gaucho, que vive en el Bar Namber Guan y que repite hasta la saciedad aquello de “España va bien” y otras lindezas. Son como los humanos, parte del variopinto conjunto que se expone.

Como pasa en todo grupo, según sea el desarrollo del personaje así este se nos hará más o menos agradable. Y en esto no defrauda la lectura. Hay personajes que llegan a hacerse odiosos y en cambio a otros les consentiremos todo.

Personalmente me agrada el uso que se hace de los apodos que acompañan al nombre de muchos de los intervinientes. Como se sabe estos alias son muy importantes en estas comunidades del rural gallego, tanto que quedan como una  denominación más unida de por vida a la que tienen por bautismo. Es como si la aplicación de los mismos marcara  el cambio generacional. Raro es el que acompaña a un joven y en cambio no dejan de aparecer en las personas de edad. Salvo que estas sean los caciques del pueblo, a los que se alude por su nombre propio e incluso su apellido.

Sin duda alguna creo que la lectura de este libro nos satisfará y dará pie a coloquios interesantes. De lo que escribe el autor es de como se vive, se lucha y se relacionan las personas; la clase de dificultades que deben salvar, las amistades que las rodean y los amores y desamores que tienen; la familia. Los celos y los odios y a la vez las entregas desinteresadas que se hacen sin pensar en tener recompensa alguna. La dedicación callada a un destino no siempre grato y las incomprensiones que ello conlleva.  Y por supuesto las pequeñas alegrías que por ser eso, pequeñas y escasas, se valoran de forma extraordinaria. En definitiva, la vida normal de muchos que vemos reflejada en la narración. Es tan difícil escribir sobre lo cotidiano que cuando se hace y es aceptado autor y lector experimentan una gran satisfacción, como es el caso en lo que en el  papel de lector me corresponde.

Juan Mariñas nació el 4 de febrero de 1970. Hijo de una vendedora de pescado y un mecánico de barcos se crió en el barrio de Los Mallos (Coruña), Vivió en Madrid y en Irlanda.

Ha publicado los relatos El Sol de Hatim, ¿En qué piensas? y La otra ciudad; y las novelas En un lugar de Irlanda (Inéditor, 2008), Migas de pan, (2014) y El olor de su silencio (2015)

LA MUERTE EN VENECIA

Porque la Belleza, Fedro, tenlo muy presente, solo la Belleza es a la vez visible y divina, y por ello es también el camino de lo sensible, es, mi pequeño Fedro, el camino del artista hacia el espíritu.

No me ha resultado fácil entrar en el contenido de esta obra. Escrita en una prosa excepcional como es característico en las novelas de este autor, el desarrollo de la trama es barroco, lento en exceso y no siempre fácil de seguir.

Gustav von Aschenbach es un escritor de éxito. Se encuentra en la plenitud de su profesión así como en esa edad en que se siente ya cerca el final de la vida, sin que eso quiera decir que las ilusiones, esperanzas y deseos de seguir creando arte hayan acabado. Es un hombre metódico, que no se permite desliz alguno en su modo de vivir. Respetado por sus contemporaneos. En aquel día de primavera siente que la inspiración necesaria para la realización de su labor no acaba de llegar. Está como vacío y considera que un cambio de aires sería muy conveniente a su estado de ánimo. Es pronto para mudarse a su mansión veraniega por lo que decide hacer un viaje al sur, a las cálidas tierras mediterraneas.

Comenzado este viaje una serie de circunstancia terminan con su cuerpo en un exclusivo hotel en la isla de Lido, en Venecia. Es una ciudad que a la vez le embelesa y le horroriza. No es la primera vez que la visita y su experiencia anterior no acabó todo lo bien que hubiese deseado. Venecia es una ciudad hermosa pero su propia estructura urbana, compuesta por canales de aguas no siempre limpias y que con frecuencia destilan un hedor nauseabundo, la hacen incomoda para sus enfermos pulmones que resisten mal tales efluvios. Aún así se instala en dicho hotel si bien parece dispuesto a no pisar la ciudad, o al menos a no separarse mucho de sus mejores barrios. Su idea es relajarse en las terrazas del edificio y pasar el tiempo en la playa exclusiva que el alojamiento pone a disposición de sus clientes.

Nada más instalado descubre a Tadzio. Es un joven de extraordinaria belleza, de unos 12 años de edad. Miembro de una familia polaca alojada como él en el hotel. La imagen de este joven y su impacto en la mente de nuestro escritor será el motivo principal y casi único de la novela. El deseo por contemplar aquel prodigio de belleza hará que tome decisiones que en otro momento no haría. Su propia timidez le impedirá llevar a otros estadios su admiración, pero no deja duda alguna que son sus prejuicios los que le hacen comportase así. Se enamora perdidamente del mancebo y lo que Mann nos describe es la lucha intelectual y psicológica que en su persona se produce desde el momento en que contempla a Tadzio. Este se sabe objeto de deseo por parte de ese huesped reservado y solitario y hará lo posible para mostrarse y que aquel pueda satisfacer sus ansias de ver. Tampoco el muchacho hará nada para pasar de ese estadio.

Por seguirlo en el deambular con su familia por Venecia abandona sus precauciones sobre olores y otro males. Durante su estancia en la ciudad se declara una epidemia de cólera, que las autoridades ocultan para evitar un éxodo de turistas. Pese a tener constancia de esta circunstancia él se queda.

El día que los polacos deciden irse Tadzio baja una vez más a la playa. Allí está von Aschenbach, allí sueña con que al fin tiene con él un contacto. Es eso un postrero sueño, ya que inmediatamente sufre un desvanecimiento y fallece poco despúes. Así termina el relato.

Venecia, von Aschenbach, Tadzio. Son los personajes de esta obra. La ciudad con su decadente belleza, con ese irse apagando poco a poco. Como símbolo de las grandezas humanas y su inevitable deterioro. La Serenísima República, admiración del mundo del renacimiento, hermosa en su lento envejecimiento. Él, el importante y reconocido escritor, autor de importantes obras y como Venecia en sus últimos momentos y Tadzio, nueva belleza, el porvenir, el ejemplo de un tiempo nuevo y la añoranza de lo perdido.

No hay duda de que lo escrito tiene un fuerte componente de homosexualidad, ese deseo de Aschenbach por Tadzio, ese embeleso. Todo tratado con mimo y cuidadosamente. Hay quien asegura que son los ramalazos que el autor tenía sobre su propia sexualidad.

Thomas Mann, nació en Lübeck, imperio alemán,  el 6 de junio de 1875 y murió en Zúrich, Suiza, el 12 de agosto de 1955.

Considerado uno de los escritores europeos más importantes de su generación, es recordado por el profundo análisis crítico que desdarrolló en torno al alma europea y alemana en la primera mitad del siglo XX. Para ello tomó como referencias pricipales a la Biblia y las ideas de Goethe, Freud, Nietzsche y Schopenhauer.

A pesar de que su obra más conocida sea la novela La montaña mágica, Thomas Mann recibió el Premio Nobel de literatura de 1929 “principalmente por su gran novela, Los Buddenbrook, que ha merecido un reconocimiento cada vez más firme como una de las obras clásicas de la literatura contemporánea”.

Nació en el seno de una familia acaudalada, Su padre era propietario de una compañía dedicada al comercio de cereales que llegaría a ser senador del Estado. Su madre era de procedencia brasileña y educación católica. Fueron cinco hermanos entre los que está Heinrich Mann que como él fue un famoso novelista.

En 1903 o principios de 1904 conoció a Katia Pringsheim, hija de una prominente familia de intelectuales y artistas de origen judio. Su boda con Katia tuvo lugar en febrero de 1905. Tuvieron seis hijos, todos los cuales llegarían a adquirir mayor o menor relevancia por derecho propio.

La biografía de Thomas Mann es tan interesante como el mejor motivo de sus novelas. Es por ello que animo a leerla despacio en cualquiera de las múltiples entradas que sobre el particular existen en Internet. Resaltar solamente que pese a las dudas sobre su condición sexual, sus escarceos con la homosexualidad fueron evidentes, su boda con Katia fue un total éxito. Ella lo acompañó desde el día de su enlace hasta el día de su muerte, estando a su lado en todos los avatares en los que se vió involucrado, tanto en Alemania como en EEUU, nacionalidad esta, la americana,  que había conseguido en Junio de 1944. Su obra literaria es también muy extensa y abarca novelas, narrativa breve o simplemente relatos.

 

LA LECCIÓN DE ANATOMÍA

Tardé mucho en aprender a atarme los cordones de los zapatos. Por eso, siempre fui una alumna atenta en clase, consciente de mis limitaciones con la matemáticas y de mi falta de habilidad con la costura.

La novela que tenemos entre manos tuvo una primera versión en 2008. Había tenido aquella una buena acogida pero la autora parece ser que no estaba del todo satisfecha con el resultado y decidió editar una segunda parte. No es una reeedición, es mucho más y parece que definitivo.

¿Y que nos cuenta que no hubiese hecho entonces?. Lo que hace es revisar lo ya escrito, ampliar la historia con dos nuevos capítulos y recolocar mejor parte de la narración.

Todo está basado en las propias vivencias de la protagonista/autora. Marta, es ella y el personaje quienes narran dichas vivencias. A traves de lo escrito sabemos como fueron las distintas etapas de su vida, infancia, adolescencia, juventud y madurez. No escatima palabras para describirnos sus recuerdos y hacernos conocer sus íntimos secretos. Como fueron las personas que más influyeron en su formación, -su madre, a la que dedica la novela, su abuela Juanita, su tia Maribel… -. Nos las describe, nos hace ver sus acuerdos y desacuerdos, lo que para ella parecían aptitudes positivas o defectuosas. Lo hace siempre desde el cariño y salpicando las narraciones con humor e ironía, lo que ayuda a que la lectura nos resulte agradable. Sobre la ironía resaltar sus primeros pasos como profesora de español para extranjeros con su alumno, en clases one to one, Mr. Jonathan Cohen, un Corredor de Bolsa británico.

Estructura su obra en tres partes, precedidas de un breve pero significativo capítulo titulado “Aprender a leer el reloj”. La primera, “Vallar el jardín”, recuerda su infancia, la de la pequeña Marta. De como pronto aprende que tiene deberes pero también derechos. Que va al colegio, que se siente maltratada por parte de una de sus profesoras, doña Carmen, al tiempo que fue quien  “me ayudó a bajar del guindo y me robó la ingenuidad”. Es un tiempo en el que tomará una importantísima decisión, “ella no será madre”.

Son veranos con cine al aire libre, acompañada de su tia Maribel. Con amigas que serán para siempre y momentos para olvidar. Lo normal; pero que ella positiviza y serán la base de su futuro.

En la segunda de las partes “Los gusanos de seda” aborda su adolescencia. Octavo de EGB. Amores más o menos explícitos, motes sobre su figura o algún rasgo que la define. Una época de sueños y ambiciones que van dando paso a la realidad de lo que es la vida en sí.

Y esa vida se describe en la tercera de las partes, “Desnudo”. Detalla como fue su juventud y edad adulta hasta el presente.

La lección de anatomía puede decirse que es una singular novela de aprendizaje. “A los niños hay que pasearlos por la casa diciéndoles que son príncipes. Después ellos solos se convencen de que no y, al salir al exterior, tienen la oportunidad de ser modestos, de darse cuenta de que la vida es ir perdiendo poco a poco – se van gastando las monedas, las fuerzas y la salud – y de que ganar a cualquier precio no sirve de nada, aunque siempre es necesario conservar esas ilusiones que llegan a destiempo o no llegan”

Al final del libro nuestra escritora manifiesta “El ser humano es su máscara. Ya he mostrado mi máscara”. ¿Es real todo lo que nos cuenta o es solo su máscará?. Da igual. La narración es muy buena, se lee con agrado, no hay autocomplacencia. Es un juego de realidad y ficción. Un juego muy serio que en feliz expresión de Mario Vargas Llosa, es “la verdad de las mentiras”.

Puede sorprender que una persona de la edad de la autora decida publicar un libro basado en su biografía. No parece que su vida sea tan interesante que dé para un relato de ese tipo. No es cierto. Lo cotidiano, lo sencillo puede convertirse en una aventura existencial. Es lo que sucede en esta obra en la que muchos nos podemos ver retratados. En la narración hay momentos que nos acercan a cosas que cada uno de nosotros ha podido vivir. Es su habilidad para contarlo lo que hace que esos momentos, anodinos para la mayoría, cobren un especial sentido si los enmarcamos en el relato vital de una existencia.

 

Marta Sanz, nace en Madrid en 1967. Es Doctora en Literatura Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid, su tesis se trató sobre La poesía españóla durante la transición (1975-1986). La carrera literaria de Marta Sanz comenzó cuando se matriculó en un taller de escritura de la Escuela de Letras de Madrid y conoció al editor Constantino Bértolo, quien publicó sus primeras novelas en la Editorial Debate. Quedó finalista del Premio Nadal en 2006 con su novela Susana y los viejos. En su obra La lección de anatomía (RBA 2008) utilizó su propia biografía como material literario. Dentro del genero de la novela negra, en Black, blac, black (Anagrama, 2010) creó el personaje del detective homosexual Arturo Zarco, que recupero en Un buen detective no se casa jamás (Anagrama 2012). En 2013 publicó Daniela Astor y la caja negra  (Anagrama,2013), donde recrea el mundo de la cultura popular y las actrices de la Transición española como Susana Estrada, María José Cantudo o Amparo Muñoz. Tras su publicación, esta novel recibió distintos premios (el premio Tigre Juan, el Premio Cálamo “Otra mirada” 2013 y el de la página de crítica literaria Estado Crítico).

Ha publicado también cuentos, poesía y ensayos; ha ejercido la crítica literaria en distintos medios, la docencia en la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid y ha dirigido la revista literaria Ni hablar. Colabora habitualmente en los periódicos El País y en Público y con la revista El Cultural de El Mundo.

EL QUINTO EN DISCORDIA

Esa es una de las crueldades del teatro de la vida: todos pensamos que somos protagonistas, y cuando se hace evidente que somos simples personajes secundarios o figurantes, raramente lo reconocemos.

Estamos en la primera novela de la Trilogía Deptford. En estas tres novelas el autor Robertson Davies recurriendo a sus recuerdos en el Canadá rural de su infancia narra la vida de tres personajes, Boy Staunton, exitoso hombre de negocios; Paul Dempster, un prestidigitador mundial y la de Dunstan Ramsay, un profesor que tiene por especialidad las vidas, reales o míticas, de los santos católicos, religión a la que él, Ramsay, no pertenece. Cada una de las tres novelas que componen la triología mencionada detalla la vida de uno de estos personajes, figurando los otros dos como protagonistas secundarios y ofreciendo así un cuadro completo sobre la vida de todos ellos.

Enjuiciar lo vivido es un ejercicio saludable, sirve para que a través de la experiencia acumulada  evaluemos mejor y con mayor justicia aquellos hechos que compusieron nuestra existencia, relativizando tanto los éxitos como los fracasos que la componen. Pero hemos de tener presente que lo actuado lo fue en relación a las circunstancias imperantes en aquelllos momentos. Pasado un tiempo y revisado lo decidido podemos considerar que no acertamos en las decisiones tomadas, podíamos haber seguido otros rumbos. Hemos de tener cuidado con estas consideraciones ya que pueden provocar sentimientos de culpa que afecten a nuestro presente. Nuestra opinión sobre nosotros mismos es lógico que varíe a lo largo del tiempo, nos reinventamos cada día y es esa una de nuestras características humanas más saludables, la de ser capaz  de caer y alzarnos de forma repetida a lo largo de nuestra existencia.

En El quinto en discordia nos adentramos en la vida de Dustan Ramsay, en su visión del mundo y en su papel en la vida de los otros personajes. Un hecho fortuito, una bola de nieve que evita e impacta en la sensible esposa del pastor baptista de Deptford hace que se produzca el nacimiento prematuro de Paul Dempster y el debilitamiento mental de la madre, la Sra. Dempster.

Ramsay cargará toda su vida con la culpabilidad de este suceso. Si él no hubiese esquivado la dichosa bola no hubiese sucedido el alumbramiento mencionado ni los terribles acontecimientos que dicho parto dio lugar. Movido por este sentimiento o quizás por una atracción física hacía la mencionada Sra. Dempster, Dustan la acompañará hasta el final de sus días así como la ayudará a cuidar de su recien nacido hijo, que a duras penas conseguirá sobrevivir dadas las condiciones sanitarias de la época y del pueblo en particular. Es el inicio de un periplo vital como tercer vértice de esa extraña relación que une a los tres protagonistas.

Vamos a obviar el motivo que inicia la novela, ese escrito que Dunstan, recien jubilado y molesto por el tono de los discursos pronunciados por sus compañeros en la ceremonia de homenaje y despedida, remnite al director del centro educativo en el que ha trabajado durante toda su carrera. Escrito en el que intenta dejar constacia de que su vida no ha sido ni gris ni anodina, como quieren hacer creer lo pronunciado en dicho homenaje.

A partir de aquí asistimos como espectadores a la vida de Ramsay, una vida que solo parece cobrar sentido en relación a la del resto de personajes, desmintiendo así su propio criterio sobre como fue su existencia. Él es quien enseñará a Dempster las artes de la magia; actúa como confiente de Staunton e incluso se beneficia de los consejos financieros que este le proporciona al tiempo que procura consuelo a la afligida esposa, por las infidelidades del magnate en que se ha convertido su amigo.

Ya comentamos que cuidó a la Sra. Dempster hasta su muerte con unos sentimientos hacía ella en que había una mezcla de piedad religiosa, sentimentalismo y honestidad.

Esa mezcla de sentimientos es aplicable a su labor de profesor de Historia, ya que se especializa en el estudio de la hagiografía, lo que nuevamente le convierte en espectador de vidas ajenas. Rareza esta que le hace un extraño entre sus colegas,  al igual que él mayoritariamente protestantes, como entre los católicos que desconfían de alguien que sin prácticar dicho credo sea aficionado al estudio de los santos de esta religión.

Extraño en cualquier tierra solo su mundo interior, su honestidad y fortaleza moral le ofrecen un asidero al que agarrarse y evitar zozobras.

De esta dependencia a terceros surge el título de la novela. El quinto en discordia que es como se denomina en el mundo de la Opera y el Teatro a ese personaje necesario para intervenir entres dos rivales masculinos y femeninos, el que por conocer a fondo a todos ellos vive realmente a través de la vida de los demás sin ser capaz de llenar con algo suyo su propia existencia.

Lo que el autor nos quiere decir con esta novela es que una vida nunca debe ser juzgada por los parámetros de éxito comúnmente admitidos. Hay otras formas de vivir sin perseguir el éxito a toda costa. Desde ese punto de vista tiene sentido que Ramsay considere que su vida ha sido plena y dotada de un sentido general. Es una persona de profunda moralidad, con una integridad total, un tanto trasnochada sí, pero completa. Ha sido a lo largo de ella fiel a la imagen inicial de cuando no era más que un chico en Deptford.

El quinto en discordia no es propiamente una novela sobre un antihéroe sino la reivindicación de una postura ante la vida y ante los demás. Es probable que después de leer el libro alguno seamos también un quinto en discordia.

La narración está bien estructurada. Con una sintaxis fácil de leer y su lectura engancha. Pese a lo prolijo de la historia el argumento interesa en todo momento.

Robertson Davies nace en Thomasville, Ontario, el 28 de Agosto de 1913 y fallece en Orangeville, Ontario el 2 de Diciembre de 1995. Es uno de los autores más conocidos en su país.

Desde muy niño estuvo rodeado de libros y leteratura. Su padre, el Senador William Rupert Davies era dueño de un periódico y  le encantaba la lectura al igual que a su hijo Davies  que leía todo lo que caía en sus manos.

De pequeño participo en numerosas obras teatrales y fue entonces cuando empezó a despertar en él su interés por el drama. Estudio en el Upper Canada College de Toronto desde 1926 a 1932 y después atendió a la Universidad de Queen, en Kingston, Ontario de 1932 a 1935. Más tarde dejó la universidad de Canadá para ir al Balliol College de Oxford donde se graduó en 1938. Al año siguiente  publicó su tesis Shakespeare’s Boy Actors y empezo a trabajar en Londres donde participó en pequeñas obras teatrales e hizo trabajos literarios para el director del Old Vic Repertory Company. En 1940 Davies se caso con Brenda Mathews a la que había conocido en su estancia en Oxford.

Estos primeros años  fueron muy importantes para él y su obra. Con mucha frecuencia en sus escritos posteriores recurrió a dichas experiencias: por ejemplo es recurrente el tema de los canadienses yendo a Inglaterra para finalizar sus estudios sobre el tema teatral. El mismo año de su boda la pareja regresó a Canadá donde consiguió el trabajo de editor literario en la revista Saturday Night.

Su obra literaria es muy extensa. Escribió ensayos, novelas, relatos breves, crítica y obras de teatro.

Entre sus novelas destacar La trilogía de Salterton, La trilogía de Deptford; La trilogía de Cornish y dos obras de La trilogía Toronto.

Su prolija y meritoria obra fue reconocida con importantes premios y  menciones. Destacamos aquí:

 

LAS VIUDAS DE LOS JUEVES

¿Detras o frente a la pared?, dice ella. “Es lo mismo”, “No, no es lo mismo, ¿viste ese dibujo que te muestran y tenés que decir si ves una mujer vieja o una mujer joven?” “Sí, yo vi la joven”, dice él. “La pared de la Cascada es lo mismo” dice Romina y recorre el círculo con la rama. “Uno puede mirar lo que la circunferencia deja dentro o puede mirar lo que deja afuera, ¿entendés?. “No” “¿Cual es el adentro o el afuera?” Juani la escucha pero no dice nada. “¿Nos encerramos nosotros o encerramos a los de afuera para que no puedan entrar?.

Esta conversación entre dos de los protagonistas de la historia, Juani y Romina, detalla perfectamente el argumento de la misma. Vivir en el country de Altos de la Calzada era estar en un mundo aparte. Un mundo en el que sus habitantes eran gente de clase alta, se regían por normas por ellos establecidas que determinaban el comportamiento colectivo en todo tipo de circunstancias, desde las más nimias a las más graves, siempre que estas no precisasen forzosamente la intervención de los cuerpos de seguridad o judiciales de la nación. Altos de la Calzada era una burbuja en una socidad en descomposición moral y económica. Allí parecía que lo que sucedía en el resto de la nación no les afectaba.

Para los habitantes de ese eden lo importante era su estatus, la aperiencia que daban de su persona y familia, el poder que traslucia de sus acciones públicas, fiestas, reuniones sociales, coches, viajes, etc., todo aquello que denota el nivel económico y social del que lo realiza. A esto se añadía la habilidad deportiva, lo bueno que se podía ser en el golf o el tenis.

Los hijos de esta élite eran educados en el  exclusivo colegio Lekelands que queda fuera del country. Se hacía hincapíe en el nivel de inglés de los alumnos y en su comportamiento tanto en clase como fuera del ámbito docente. La seguridad de la urbanización se encargaba de vigilar que los jovenes tuviesen un comportamiento ejemplar y cualquier alteración en dicho hacer era denunciado y puesto de relieve por una Junta de conducta que llamaba al orden a los descarriados imponiento las correspondiente sanciones. Todo dentro del ámbito urbanizado, cercado por el correspondiente alambrado, vigilado día y noche, con filtros para entrar y salir, incluso para aquellos residente que por cualquier razón estuviesen denunciados a dicha seguridad. Quince vigilante diurnos y veinte nocturnos aseguraban la tranquilidad de los que allí moraban.

La historia se centra en siete de las familias que allí viven. Cuatro de ellas seran especiales, son las que componen el grupo de los Jueves. Las mujeres de estas familias son las llamadas “viudas de los jueves“, día en que sus maridos se reunen para jugar en casa de alguno de ellos sin presencia femenina.

Tienen también especial relieve en toda la narrativa dos de los hijos de estas familias,  Juani,  hijo de Virginia y Ronie Guevara y RominaRamona -, hija adoptiva de Mariana y Ernesto Andrade. Romina, nombre que le asignó su madre adoptiva ya que el de Ramona no le parecia adecuado a personas de su posición social, tiene un hermano de madre, Pedro, también adoptado por el matrimonio Andrade. Romina se siente un tanto apartada del cariño de su madre debido a que es “morocha” y se le nota, cosa que no ocurre con su hermano. Mariana dice a quien quiera oirla que si adoptó a Ramona fue por que sin ese requisito no se hubiese podido llevar a Pedro.

El resto de familias que componen el elenco son: los Scaglia, Tano es el cabeza de familia y Teresa su esposa. Tienen dos hijos, Matias y Sofía.

Los Urovich familia formada por Marín y Lala. Tambien con dos hijos Ariel y Ariana.

Los Masotta, Gustavo y Carla forman dicha familia. No tienen hijos.

Los Insua, Alfredo y Carmen. Tienen dos hijos mellizos.

Y por último los Llambrías, Son Beto y Dorita.

Salvo los Guevara todos gozan de un buen estatus económico. Ninguno tiene problemas de dinero y algunos como es el caso de los Scaglia son famosos por su dadivosidad en fiestas y demás elencos.

Como ha quedado dicho, Ronie Guevara hace tiempo que se encuentra desempleado y es de todos los nombrados el que menor nivel económico tiene. Es su esposa Virginia quien aporta dinero al matrimonio. Ella creó una empresa inmoviliaria y su desempeño le permite poder seguir viviendo en la urbanización si bien sin lujo alguno.

A través de la vida de estos personajes y del comportamiento de sus hijos vamos conociendo como se desarrolla la convivencia en esta cerrada sociedad. Todo parece perfecto pero no es real. Importa tapar lo que no se ajusta al modelo, cueste lo que cueste. Así se tapan infidelidades, adicciones a drogas, alcohol incluido, comportamientos erraticos y poco éticos. Lo importante es lo que los demas ven en nosotros y no lo que realmente somos.

                                                Un country en Argentina

Los avatares de la vida van poniendo a todos en su sitio, en especial a los cuatro componentes principales. Los Guevara, Scaglia, Urovich y Masotta. Destacamos la fortaleza de Virginia, el sentido ético de Juani y Romina. A la vez vemos la sordidez de la dirección del colegio, el comportamiento errático de Tano o Gustavo, los que parecían más fuertes y seguros, el inadmisible comportamiento de Mariana hacia su hija y como ya dijimos la peculiar forma de tratar los asuntos éticos del colegio.

La autora describe todo este ambiente con una prosa fácil, plagada de modismos propios de la lengua castellana en Argentina. Parece conocer bien este mundo, lo que hace sospechar que ella estuvo dentro de él. La lectura interesa pero a mi modo de ver exige atención para no perder la relación que los personajes tienen entre sí, para casar quien es quien con relación a su familia. Recomiendo hacer una especie de escalilla donde quede claro a que clan pertenece cada uno de los componentes de la historia. Facilita mucho la comprensión y el motivo  de lo que se cuenta.

El final es un tanto sorprendente pero al tiempo es coherente con esa forma de vida donde perder la condición social es el peor de los desastres que pueden afectar al responsable familiar. Me atrevo a decir que el desenlace que se narra será poco ético pero desde el punto de vista de los protagonistas no deja de ser heroico

Claudia Piñeiro nació en Burzaco en Abril de 1960. Es escritora, guionista de TV, dramaturga y contadora argentina.

Se recibio de contadora en la Universidad de Buenos Aires. Esta profesión la ejercio durante diez años antes de dedicarse a la escritura.

Su primera novela publicada fue una juvenil, Un ladrón entre nosotros, en 2004. Este fue a la vez el año de su primer estreno teatral, Cuanto vale una heladera.

En 2005 obtuvo el Premio Clarín por la novela Las viudad de los Jueves, obra que fue llevada al cine por el director Marcelo Piñeyro.

Su producción literaria es variada. Va desde un intento de novela erótica, El secreto de las rubias, -texto sin editar pese a quedar finalista en un concurso de La sonrisa Vertical-, a la literatura infantil, juvenil, policiaca e incluso narrativa histórica. También es prolija en su produción teatral.

Está en posesión de diversos premios y distinciones destacando el Premio Clarín ya mencionado.