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PIEL DE SALITRE

Vendrá un hombre con el espíritu sano y la mano humilde, poderoso en su palabra, justo en sus acciones, imposible de corromper por los otros hombres que pueblan la tierra. Será él quien guíe al mundo por el sendero de la verdad y la paz. Será el quien ilumine en la oscuridad. Cuando él venga habéis de estar preparados en cuerpo y alma para luchar a su lado y contra el mal y perecerán todos aquellos cuyo espíritu haya sido corrompido por la envidia , la avaricia y la falsedad. Creed lo que os digo porque es la palabra de la Madre de Dios.

La frase anterior es la que forman las palabras que distinguen los capítulos del libro.  Es este un libro cuya trama describe la vida en un imaginario pueblo gallego, de  A Costa da morte y de que el escritor sea un paisano, Juan Mariñas, coruñés de la Avda. de los Mallos y que conoce bien el ambiente marinero en el que están sumergidos los personajes de la historia.

Lo que en nos cuenta es el  día a día de esos protagonistas, que viven en  ese imaginario lugar llamado Sortes, pueblo que  la creatividad del autor sitúa entre las localidades de Malpica y Laxe rozando con la de Corme. Allí, con el Atlántico como compañero y medio de vida y muerte, se suceden los hechos que  configuran la trama.  Son historias normales, cotidianas, sencillas si se quiere, que atraen por lo naturales que nos parecen y ello conlleva que nos enfrasquemos en su lectura y nos sumerjamos en sus vidas.

El conjunto de actores de la trama que nos presenta es de los más variado. Nos describe la manera de vivir y pensar de casi tres generaciones, siendo el eje central  los que componen la familia de los Patiño.  Están bien trazadas las fronteras de las mentalidades de estos vecinos según la edad, posición social, profesión, avatares  y  educación recibida. Así pasamos de las diarias aspiraciones y ambiciones de unos a las ensoñaciones de otros,  algunas de estas ensoñaciones las podemos encuadrar dentro de un realismos mágico que es consustancial al alma y pensamiento gallego, y más en esas latitudes en contacto permanente con una naturaleza a la vez hermosa, generosa y mortal; en la que la frontera entre lo real y lo fantástico no está perfectamente definida. En estas descripciones hay algo que sobresale. Por encima de lo que cada personaje aporta a la historia con su individual vivencia está la aportación de las familias que describe. También la importancia que en esas sociedades tienen las mujeres.  Son en muchos casos los pilares en los que se  asienta la familia, aún en los peores momentos, En otros casos su fuerza y carácter las lleva a enfrentarse con decisión a las dificultades de su condición femenina, no siempre bien tenida en cuenta.

Por describir lo hace también respecto a esos animales populares que existen en estos pueblos. Aquí están representados por Carlota, una gaviota que siempre está en los momentos apropiados; el perro Gandul de edad indefinida y que es un poco el vigilante de las actitudes de todos y un loro, Gaucho, que vive en el Bar Namber Guan y que repite hasta la saciedad aquello de “España va bien” y otras lindezas. Son como los humanos, parte del variopinto conjunto que se expone.

Como pasa en todo grupo, según sea el desarrollo del personaje así este se nos hará más o menos agradable. Y en esto no defrauda la lectura. Hay personajes que llegan a hacerse odiosos y en cambio a otros les consentiremos todo.

Personalmente me agrada el uso que se hace de los apodos que acompañan al nombre de muchos de los intervinientes. Como se sabe estos alias son muy importantes en estas comunidades del rural gallego, tanto que quedan como una  denominación más unida de por vida a la que tienen por bautismo. Es como si la aplicación de los mismos marcara  el cambio generacional. Raro es el que acompaña a un joven y en cambio no dejan de aparecer en las personas de edad. Salvo que estas sean los caciques del pueblo, a los que se alude por su nombre propio e incluso su apellido.

Sin duda alguna creo que la lectura de este libro nos satisfará y dará pie a coloquios interesantes. De lo que escribe el autor es de como se vive, se lucha y se relacionan las personas; la clase de dificultades que deben salvar, las amistades que las rodean y los amores y desamores que tienen; la familia. Los celos y los odios y a la vez las entregas desinteresadas que se hacen sin pensar en tener recompensa alguna. La dedicación callada a un destino no siempre grato y las incomprensiones que ello conlleva.  Y por supuesto las pequeñas alegrías que por ser eso, pequeñas y escasas, se valoran de forma extraordinaria. En definitiva, la vida normal de muchos que vemos reflejada en la narración. Es tan difícil escribir sobre lo cotidiano que cuando se hace y es aceptado autor y lector experimentan una gran satisfacción, como es el caso en lo que en el  papel de lector me corresponde.

Juan Mariñas nació el 4 de febrero de 1970. Hijo de una vendedora de pescado y un mecánico de barcos se crió en el barrio de Los Mallos (Coruña), Vivió en Madrid y en Irlanda.

Ha publicado los relatos El Sol de Hatim, ¿En qué piensas? y La otra ciudad; y las novelas En un lugar de Irlanda (Inéditor, 2008), Migas de pan, (2014) y El olor de su silencio (2015)

HOMBRES BUENOS

Lo que se aceptó de fuera se hizo con excesivas precauciones doctrinales y políticas. Todo para proteger privilegios sin cuento y unas tradiciones ideólogicas que no tenían cabida en el nuevo mundo que se alumbraba. (F. Aguilar Piñal).

De eso va la narración que nos presenta Arturo Pérez-Reverte. Estamos en el último tercio del siglo XVIII, el Siglo de las Luces, y entre los integrantes de la Real Academia de la lengua Española surge un movimiento que solicita se dote a dicha institución de los 28 volumenes que componen la Encyclopédie de D´Alembert y Diderot, que estaba prohibida en nuestro país. Después de varias discusiones sobre como realizar la compra de dicha obra magna, discusiones en las que queda patente la división existente en el seno de la institución, por votación secreta se acuerda la compra de la citada Encyclopédie y su introdución en España de forma clandestina. Su sede será la biblioteca de la Real Academia y solo sus miembros podrán consultar dichos volúmenes.

Los reunidos consideran que las personas adecuada para llevar a buen término esta misión son el bibliotecario de la Academia, don Hermogenes Molina y don Pedro Zarate y Queralt, Brigadier de la Armada retirado. A este último sus compañeros le llaman el Almirante. Se les considera dos Hombres Buenos y nada en su historial pone duda alguna a este aserto. Ellos deberán hacer el viaje de Madrid a París, adquirir los tomos indicados y regresar con ellos de forma discreta, dadas las circunstancias.

Lo que parece algo zanjado tras el acuerdo alcanzado y recogido en Acta, esta lejos de serlo. Entre los académicos hay personas interesadas en que el empeño fracase. Pese a que el interés que les mueve a ello nos es coincidente, los dos académicos más contrarios a que esta aventura termine felizmente son don Manuel Higueruela editor del ultraconservador Censor Literario y don Justo Sánchez Terrón, un ilustrado radical al que se le suponen ideas avanzadas, pero al que no le interesa que los libros en cuestión sean leidos en España ya que desprestigiaría la obra que está escribiendo, Diccionario de la Razón, toda vez que daría a conocer que no aporta nada a lo ya incluido en la Encyclopédie.

                     Jean Le Rod D´Alembert                                          Denis Diderot

Ambos se ponen de acuerdo en sabotear la encomienda. A tal fin contratan a un sicario, Pascual Raposo, antiguo soldado, ahora matón profesional y especialista en resolver problemas como el que le exponen. Los instigadores le dan cuenta del plan de viaje y los pasos que los académicos deben dar al llegar a Paris para adquirir los tomos en cuestión, instándole a que por el medio que sea haga desaparecer dichos libros una vez comprados. Nunca deben llegar a su destino. Debe hacer cuanto este en su mano para entorpecer la misión.

Contar como se desarrolló el viaje, como fue la estancia en París y la compra de los citados libros es lo que hace el autor de forma magistral. Además lo realiza de una manera original; intercala en la narración el detalle de todas las investigaciones que él hizo para llevar a buen termino la obra que nos ofrece. Ha sido esta una labor minuciosa que abarca detalles sobre  como eran en aquellos años los locales de la Academia. También cual era la ruta a seguir para llegar sin novedad a su destino, como estaban los caminos y carreteras, que postas y posadas se podían encontrar en el recorrido, que ropa era la apropiada para el viaje y como eran los medios para realizarlo; posibles peligros en la ruta, tales como bandidos u otras circunstancia a tener en cuenta. Es encomiable esa exhaustiva labor de asesoramiento.

Eso no quiere decir que la ficción no sea lo que ocupa la mayor parte de lo escrito. De hecho los personajes principales son todos ficticios, aunque lo que hacen está basado en hechos y personajes reales. Esto quizás pueda confundir en algún momento al lector sin que, a mi modo de ver, ello cause demerito alguno a lo que se nos narra.

La sintaxis es fluida, los dialogos interesantes y apropiados y en general el texto resulta muy agradable. Mi opinión es que es bueno que se escriban este tipo de obras. Historias basadas en hechos reales que tuvieron importancia en el devenir de nuestro desarrollo social y cultural. Hechos que por la razón que fuere no han sido explicitados suficientemente pese a la  transcendencia que pueden tener para comprender mejor como fue aquel tiempo, como pese a la ignorancia campante y el analfebetismo existente habia personas deseosas de cambiar aquel estado de cosas. Personas que no pudieron llevar a cabo sus ambiciones debido a las trabas, intereses creados y tradiciones interesadas que imperaban en la sociedad española. La imprenta estaba logrando que el saber humano tuviese una expansión desconocida antes de su invención, pero naciones como España no formaron parte del grupo de estados que aprovecharon este medio. Esta novela da idea de los motivos que existieron para que así fuera.

Javier Pérez-Reverte Gutiérrez, nació en Cartagena en 1951. Es un escritor y periodista español miembro de la Real Academia Española desde 2003. Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos y guerras durante 21 años.

Licenciado en Periodismo, estudio también Ciencias Políticas. Comenzó en el diario Pueblo en el que permaneció durante 12 años. En este tiempo y con su compañero Vicente Talón fundó la revista Defensa (Abril 1978) de la que fue su redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal le obligaron a dejarla. Desaparecido el diario Pueblo pasó a RTVE, donde permanecerá nueve años, hasta 1994.

Su salida del ente público fue drástica. Después de haber presentado diversos programas de actualidad, y de haber cubierto como corresponsal de guerra diversos conflictos, que en aquellos años se dieron tanto en Europa como en África y Sudamérica, dimitió al sentir injustamente  tratado.

Desde ese momento se dedica en exclusiva a la literatura y a la escritura de artículos de actualidad en el suplemento dominical de los diarios del grupo Vocento, bajo el título  Patente de corso.

Ingresó en la Real Academia Española el 12 de Junio de 2003, ocupando el sillón T. Es Doctor honoris  causa por la Universidad Politécnica de Cartagena desde el 18 de Febrero de 2004.

Su producción literaria es extensa y exitosa. La inició en 1986 con la publicación de El húsar. Dos años después publica El maestro de esgrima. Le siguen El club Dumas y La tabla de Flandes. Estás obras lo hicieron conocido del gran público, hecho que se acrecentó cuando en 1996 comienza  a publicar la saga de El capitán Alatriste, con  enorme éxito y reconocimiento. Incluso profesores de historia recomiendan su lectura a sus alumnos, lo que dice mucho de su ambientación y rigurosidad.

Hasta el momento ha publicado 22 novelas. Algunas de ellas han sido llevadas al cine con mayor o menor acierto. Entre ellas Alatriste, estrenada en 2006.

Su actividad literaria continua y es un reconocido y seguido escritor tanto en nuestro país como en  el extranjero.

Está en posesión de diversas distinciones tanto españolas como extranjeras. Por su singularidad destacaría que cuenta con la Gran Cruz al Mérito Naval, que le fue otorgada por su novela Cabo de Trafalgar (2005).

 

LA MUERTE EN VENECIA

Porque la Belleza, Fedro, tenlo muy presente, solo la Belleza es a la vez visible y divina, y por ello es también el camino de lo sensible, es, mi pequeño Fedro, el camino del artista hacia el espíritu.

No me ha resultado fácil entrar en el contenido de esta obra. Escrita en una prosa excepcional como es característico en las novelas de este autor, el desarrollo de la trama es barroco, lento en exceso y no siempre fácil de seguir.

Gustav von Aschenbach es un escritor de éxito. Se encuentra en la plenitud de su profesión así como en esa edad en que se siente ya cerca el final de la vida, sin que eso quiera decir que las ilusiones, esperanzas y deseos de seguir creando arte hayan acabado. Es un hombre metódico, que no se permite desliz alguno en su modo de vivir. Respetado por sus contemporaneos. En aquel día de primavera siente que la inspiración necesaria para la realización de su labor no acaba de llegar. Está como vacío y considera que un cambio de aires sería muy conveniente a su estado de ánimo. Es pronto para mudarse a su mansión veraniega por lo que decide hacer un viaje al sur, a las cálidas tierras mediterraneas.

Comenzado este viaje una serie de circunstancia terminan con su cuerpo en un exclusivo hotel en la isla de Lido, en Venecia. Es una ciudad que a la vez le embelesa y le horroriza. No es la primera vez que la visita y su experiencia anterior no acabó todo lo bien que hubiese deseado. Venecia es una ciudad hermosa pero su propia estructura urbana, compuesta por canales de aguas no siempre limpias y que con frecuencia destilan un hedor nauseabundo, la hacen incomoda para sus enfermos pulmones que resisten mal tales efluvios. Aún así se instala en dicho hotel si bien parece dispuesto a no pisar la ciudad, o al menos a no separarse mucho de sus mejores barrios. Su idea es relajarse en las terrazas del edificio y pasar el tiempo en la playa exclusiva que el alojamiento pone a disposición de sus clientes.

Nada más instalado descubre a Tadzio. Es un joven de extraordinaria belleza, de unos 12 años de edad. Miembro de una familia polaca alojada como él en el hotel. La imagen de este joven y su impacto en la mente de nuestro escritor será el motivo principal y casi único de la novela. El deseo por contemplar aquel prodigio de belleza hará que tome decisiones que en otro momento no haría. Su propia timidez le impedirá llevar a otros estadios su admiración, pero no deja duda alguna que son sus prejuicios los que le hacen comportase así. Se enamora perdidamente del mancebo y lo que Mann nos describe es la lucha intelectual y psicológica que en su persona se produce desde el momento en que contempla a Tadzio. Este se sabe objeto de deseo por parte de ese huesped reservado y solitario y hará lo posible para mostrarse y que aquel pueda satisfacer sus ansias de ver. Tampoco el muchacho hará nada para pasar de ese estadio.

Por seguirlo en el deambular con su familia por Venecia abandona sus precauciones sobre olores y otro males. Durante su estancia en la ciudad se declara una epidemia de cólera, que las autoridades ocultan para evitar un éxodo de turistas. Pese a tener constancia de esta circunstancia él se queda.

El día que los polacos deciden irse Tadzio baja una vez más a la playa. Allí está von Aschenbach, allí sueña con que al fin tiene con él un contacto. Es eso un postrero sueño, ya que inmediatamente sufre un desvanecimiento y fallece poco despúes. Así termina el relato.

Venecia, von Aschenbach, Tadzio. Son los personajes de esta obra. La ciudad con su decadente belleza, con ese irse apagando poco a poco. Como símbolo de las grandezas humanas y su inevitable deterioro. La Serenísima República, admiración del mundo del renacimiento, hermosa en su lento envejecimiento. Él, el importante y reconocido escritor, autor de importantes obras y como Venecia en sus últimos momentos y Tadzio, nueva belleza, el porvenir, el ejemplo de un tiempo nuevo y la añoranza de lo perdido.

No hay duda de que lo escrito tiene un fuerte componente de homosexualidad, ese deseo de Aschenbach por Tadzio, ese embeleso. Todo tratado con mimo y cuidadosamente. Hay quien asegura que son los ramalazos que el autor tenía sobre su propia sexualidad.

Thomas Mann, nació en Lübeck, imperio alemán,  el 6 de junio de 1875 y murió en Zúrich, Suiza, el 12 de agosto de 1955.

Considerado uno de los escritores europeos más importantes de su generación, es recordado por el profundo análisis crítico que desdarrolló en torno al alma europea y alemana en la primera mitad del siglo XX. Para ello tomó como referencias pricipales a la Biblia y las ideas de Goethe, Freud, Nietzsche y Schopenhauer.

A pesar de que su obra más conocida sea la novela La montaña mágica, Thomas Mann recibió el Premio Nobel de literatura de 1929 “principalmente por su gran novela, Los Buddenbrook, que ha merecido un reconocimiento cada vez más firme como una de las obras clásicas de la literatura contemporánea”.

Nació en el seno de una familia acaudalada, Su padre era propietario de una compañía dedicada al comercio de cereales que llegaría a ser senador del Estado. Su madre era de procedencia brasileña y educación católica. Fueron cinco hermanos entre los que está Heinrich Mann que como él fue un famoso novelista.

En 1903 o principios de 1904 conoció a Katia Pringsheim, hija de una prominente familia de intelectuales y artistas de origen judio. Su boda con Katia tuvo lugar en febrero de 1905. Tuvieron seis hijos, todos los cuales llegarían a adquirir mayor o menor relevancia por derecho propio.

La biografía de Thomas Mann es tan interesante como el mejor motivo de sus novelas. Es por ello que animo a leerla despacio en cualquiera de las múltiples entradas que sobre el particular existen en Internet. Resaltar solamente que pese a las dudas sobre su condición sexual, sus escarceos con la homosexualidad fueron evidentes, su boda con Katia fue un total éxito. Ella lo acompañó desde el día de su enlace hasta el día de su muerte, estando a su lado en todos los avatares en los que se vió involucrado, tanto en Alemania como en EEUU, nacionalidad esta, la americana,  que había conseguido en Junio de 1944. Su obra literaria es también muy extensa y abarca novelas, narrativa breve o simplemente relatos.

 

A FLOR DE PIEL

“No imagino que los anales de la Historia hayan aportado un ejemplo de filantropía tan noble y tan extenso como este” (Edward Jenner .- 1806)

Tenemos que agradecer a Javier Moro que haya escrito esta epopeya. A algunos les refrescará la memoria y para otros, la mayoría me parece a mi, les hará conocer e interesarse por una de las proezas sanitarias más importantes de la historia de la humanidad. Los que la llevaron a cabo salvaron millones de vidas y a la postre comenzaron la erradicación de una de las enfermedades que mayor número de víctimas se había cobrado en los siglos en los que su curación era imposible, la viruela.

La historia nos cuenta como se proyectó y llevó a cabo esta gesta. La idea parte de un hombre dotado de una excepcional intuición, fuerte personalidad y una desmedida ambición de gloria, Francisco Xavier Balmis.  Sus conocimientos médicos, adquiridos a base de estudio y práctica, son excepcionales. Es además un organizador nato y sabe a quien dirigirse para lograr las ayudas necesarias para la magna empresa que desea realizar. Así alcanza el favor real. Carlos IV le otorgará su placet. El Rey es un hombre ilustrado, comulga con las ideas de Balmis sobre la necesidad de mitigar las enfermedades allí donde se producen y tambien prevenirlas sí, como es el caso, existe la forma de hacerlo. No solo ayuda con dinero y recomendaciones a sus Virreyes de más allá del ancho mar océano, también en la composición del equipo que debe acompañarle. Como ayudante le impone, más que le sugiere, a otro médico bien dotado de conocimientos, el Dr. Josep Salvany. A ellos se les unirán enfermeros y prácticantes y lo más importante de todo, los portadores del fluido de la vacuna. Estamos en principios del siglo XIX y el transporte del preciado fluido presenta muchas dificultades. Existen algunas formas de hacerlo pero no son seguras. Solo una lo es. Debe transportarse de brazo a brazo. Esto es, hay que inocularlo en una persona sana que no haya padecido la enfermedad anteriormente y que tampoco  haya estado en contacto con ella. Cuando la pústula se produce habrá que mantenerla durante unos días hasta el momento preciso en que se pueda traspasar su pus a otro individuo de iguales características que el anterior. Así  las veces necesarias para llegar con el fluido en condiciones al punto de destino.

Para hacer de portadores se piensa en niños, de unos cuatro a diez años. Las dificultades de encontrar personas que quieran ceder a sus hijos voluntariamente para este fin y más sabiendo que se van al otro lado del mundo, hace que se  decida incorporar como transportistas a niños incluseros. Primero en Madrid, donde se inicia la aventura y luego en La Coruña, de donde parten para América, la organización se hace con el número de niños necesario.

Y es en esta última ciudad donde se incorporará a la expedición una mujer excepcional, Isabel Zendal. Es joven y de origen campesino, lo que no impide que sepa leer y escribir y llevar registros. Es la Rectora de la inclusa de La Coruña. Tiene un hijo de soltera pero aún así es respetada por aquellos que la conocen. Pese a las resistencias de los marinos que componen la dotación de la María Pita, nombre del barco que les llevará al Nuevo Mundo, Isabel se embarca en la nave y participará muy activamente en la aventura. Para ella es la oportunidad de mejorar su condición social. Ya no será una “madre soltera“. El Rey le otorga el título de Doña. Además su hijo podrá llevar sus apellidos. Otro motivo que le impulsa a embarcar es no dejar solos a los niños que hasta ese momento estaban a su cargo en el hospicio coruñes. Sabe que las condiciones a bordo serán difíciles y duras y ella se considera preparada para ayudar a sobrellevarlas.

La novela además de hablarnos de Balmis, Salvany y otros muchos sujetos que estuvieron en aquella epopeya, lo hace de este personaje femenino, Isabel Zendal. Sin ella no hubiese sido posible finalizar con éxito la gesta. Ella será la base sobre la que Balmis asentará su hazaña. Ella influirá en la forma de actuar y pensar del médico. También en Salvany, más sociable que Balmis y tan excepcional como él, que pese a la incurable enfermedad que padece no duda en la expedición. -Será el encargado de llevar la vacuna a América del Sur-. Y sobre todo ella se encontrará a si misma, evolucionará como persona. Será fiel a la encomienda real, pero no volverá a España. Se quedará en Puebla. Con su hijo Benito y con su otro hijo, Cándido de la Caridad, madrileño, inclusero, aventurero, a quíen ella protegió desde el  dia lo que lo conoció. Su historia nos emociona de principio a fin. Sin lugar a dudas fue una extraordinaria mujer.

La narración está escrita de forma muy amena. Engancha y no deja indiferente. No es lógico que una persona real como Isabel Zendal sea desconocida para la mayoría de los habitantes de La Coruña. Hoy en día, la Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina de Puebla lleva su nombre y la Organización Mundial de la Salud en 1950 la nombró “primera enfermera de la Historia en misión internacional“. El Premio Nacional de Enfermeria, que cada año concede el Gobierno de México, lleva el nombre de Isabel Cendala Gómez.También la Asociación de Enfermería Comunitaria y la Cátedra Balmis de Vacunología de la Universiad de Alicante han firmado un convenio específico para la creación del Premio Nacional de Enfermería “Isabel Zendal y Gómez, Contrastan todos estos recuerdos y méritos con que en la ciudad que le dió la responsabilidad de dirigir su inclusa y la vió partir hacia un incierto destino, solo tiene dedicada a su memoria  una pequeña calle en el barrio viejo, la calle de Isabel López Gandalia, y una placa en el balcón Balmis en el museo cientifico Casa del Hombre.Domus

Javier Rafael Moro Lapierre, nació en Madrid el 11 de Febrero de 1955.

Estudió el bachillerato en el Liceo Francés de Madrid. Desde muy joven viajó con su padre, ejecutivo de la TWA, a países de África, Asia y América. Estos viajes en los que descubre el mundo constituyen los mejores recuerdos de su infancia y dejan una huella que aparecerá más tarde en sus libros.

Entre 1973 y 1978 estudia Historia y Antropología en la Universidad de Jessieu. Ha trabajado como invesigador en varios libros de Dominique Lapiérre -del que es sobrino carnal- y Larry Collins. También ha coproducido películas basadas en la obra de Ramón J. Sender, (Valentina y 1919; Crónica del alba).

Para escribir su primera novela, Senderos de libertad, viajó durante tres años por la Amazonía en avioneta, canoa, autocar e incluso a pie, para poder reconstruir la historia de Chico Mendes, un humilde cauchero que se convirtió en símbolo internacional de la defensa del medio ambiente.

Su segunda novela, El pie de Jaipur, apareció tres años más tarde y es la primera en estar ambientada en Asia. La periodista y escritora Maruja Torres dijo de esta obra “debería leerla todo el mundo porque trata, como alguno de los múltiples seres reales que lo pueblan dice en algún momento, de lo importante que es ‘lo que hacemos con lo que nos queda’. O sea de la superación de frustraciones”.

A esta le siguieron otros tres libros cuya acción transcurre en ese continente: Las Montañas de Buda, Era medianoche en Bhopal, Pasión india y El sari rojo, que según ha explidado “es la historia dramatizada de la familia Gandhi a traves de los ojos de Sonia

Su septimo libro, El imperio eres tú, vuelve a estar ambientado en América del Sur. Es la novela que le valió el Premio Planeta 2011

En 2015 publica “A flor de piel”

Es Patrono de la Fundación “Ciudad de la Alegría”.

 

EL PALACIO AZUL DE LOS INGENIEROS BELGAS

…. la locura era una forma agradable de construirse universos propios cuando no nos gustaba el que teníamos alrededor, y era este un pensamiento acertado, porque era lo que de igual manera le ocurría a mi hermana Lucía, …. (117).

Un día de septiembre de 1927, Nalo entró a trabajar en el palacio azul de los ingenieros belgas; allá, en uno de los valles mineros de Asturias. Cuando entró llevaba un bagaje de sucesos que lo relacionaba con aquella casa. La descripción de lo que desde entonces le sucede, así como la historia de su familia y la de la sociedad en la que vive, -marcada por las diferencias de clase existentes-, es lo que configura el relato que nos disponemos a leer. Un relato que comienza en un momento concreto de nuestra historia, el que transcurrió desde la proclamación de la Dictadura del General Primo de Rivera, su caida, el advenimiento de la II República y los trágicos sucesos del año 1934 que configuraron lo que se denominó “la revolución proletaria de Asturias”. Siete años cruciales para el personaje y los que con él se relacionan.

He de confesar que el hojeo del libro me produjo un cierto desasosiego. La prosa escrita en las 318 páginas es densa. Escasean los puntos y aparte y no existe dialogo alguno perfectamente identificado. Pues bien; que esto no desanime a nadie. Lo que el autor nos describe está escrito de tal forma que no solo no nos cansa su lectura, deseamos continuar, que siga configurando frases como la que encabeza esta glosa. Escogí esa, podía hacerlo con muchisimas otras. Nos parece leer una continua poesía. Su destreza para describir los ambientes, las personas, los pensamientos y las situaciones es admirable. Vivimos los momentos que nos narra con toda la atención, deseando no perder ninguna de las expresiones con que los refleja. Es por eso que recomiento que el texto se lea despacio, saboreando cada palabra y cada frase. Nos encontramos ante un verdadero y hermoso banquete narrativo y no es deseable perderse alguno de los exquisitos bocados que en forma de frase el autor nos invita a disfrutar.

El personaje principal es Nalo. En torno a él gira la historia. Y al tiempo que nos acerca al ambiente de la época va describiendo el aprendizaje de nuestro protagonista en todo lo referente a su sensualidad.

Poco después de conseguir el trabajo de jardinero en el palacio azul muere su madre, una mujer infeliz desde la muerte de su marido pese a la brutalidad de este. Su familia queda reducida a su hermana Lucía y sus abuelos Cosme y Angustias. Desde el principio lo que cuenta del abuelo Cosme nos lleva a sospechar que existe una antigua relación de este con la familia de uno de los ingenieros.

Su formación se verá condicionada por lo que su abuelo dice o mejor, calla; por su hermana Lucia, que le muestra los misterios del cuerpo femenino y de la poesía; por el jardinero principal del palacio, Eneka, un hombre con una mente enciclopédica que lo formará en los misterios del mundo. No terminan aquí los personajes que configuran la trama y el magisterio. Esta la aya Julia, las  esposas e hijas de los ingenieros, mujeres que a la vez que su hermana parecen concebidas para la educación en los placeres sensuales de Nalo. Es el relato de un universo cerrado de felicidad y despertar a la vida, ajeno a lo que fuera de él pasa, a los asomos de intolerancia sobre las esperanzas de los pobres y los ilustrados. A la gran tragedia que está por venir y que los alcanzará en toda su magnitud.

Todo lo escrito está configurado en una atmosfera de irrealidad y ensueño. Una teoría que Nalo defiende es que en un momento caben, a veces, varios momentos. Un momento es algo concreto, cuando lo configuran varios es lo esencial, lo que da sentido a la vida, lo que vale la pena conocer. Y él sin duda conocera esas esencias de vida.

                                                                     1934 – Levantamiento minero en Asturias.

 

 

Fulgencio Argüelles nació en la aldea allerana de Orillés, oficialmente Uriés el 6 de Enero de 1955. Estudió psicología en las universidades de Comillas y Complutense de Madrid, especializándose en psicología del trabajo y de las organizaciones. En 1997 regresó a Asturias y reside en Cenera (Mieres) el lugar donde había pasado su infancia y juventud.

Ha recibido varios premios por sus relatos cortos, tanto en castellano como en bable. Todos ellos antes de publicar su primera novela Letanías de lluvia, Premio Azorín de 1992; Los clamores de la tierra; Recuerdos de algún vivir, Premio Principado de Asturias 2000 concedido por la Fundación Dolores Medio, y El Palacio de los ingenieros belgas, Premio Café Gijón 2003.

También ha publicado los libros de relatos Del color de la nada y Seronda, este último en  bable y en colaboración con el pintor asturiano J. Enrique Maojo.

Escribe habitualmente artículos de opinión, así como críticas literarias en el diario El Comercio, donde mantiene una sección fija denominada “Libros de siempre jamás”. Por estos artículos le fue concedido el Premio de la Crítica que concede la Asociación de Escritores de Asturias (AEA) al columnismo literario, en 2012.

LA LECCIÓN DE ANATOMÍA

Tardé mucho en aprender a atarme los cordones de los zapatos. Por eso, siempre fui una alumna atenta en clase, consciente de mis limitaciones con la matemáticas y de mi falta de habilidad con la costura.

La novela que tenemos entre manos tuvo una primera versión en 2008. Había tenido aquella una buena acogida pero la autora parece ser que no estaba del todo satisfecha con el resultado y decidió editar una segunda parte. No es una reeedición, es mucho más y parece que definitivo.

¿Y que nos cuenta que no hubiese hecho entonces?. Lo que hace es revisar lo ya escrito, ampliar la historia con dos nuevos capítulos y recolocar mejor parte de la narración.

Todo está basado en las propias vivencias de la protagonista/autora. Marta, es ella y el personaje quienes narran dichas vivencias. A traves de lo escrito sabemos como fueron las distintas etapas de su vida, infancia, adolescencia, juventud y madurez. No escatima palabras para describirnos sus recuerdos y hacernos conocer sus íntimos secretos. Como fueron las personas que más influyeron en su formación, -su madre, a la que dedica la novela, su abuela Juanita, su tia Maribel… -. Nos las describe, nos hace ver sus acuerdos y desacuerdos, lo que para ella parecían aptitudes positivas o defectuosas. Lo hace siempre desde el cariño y salpicando las narraciones con humor e ironía, lo que ayuda a que la lectura nos resulte agradable. Sobre la ironía resaltar sus primeros pasos como profesora de español para extranjeros con su alumno, en clases one to one, Mr. Jonathan Cohen, un Corredor de Bolsa británico.

Estructura su obra en tres partes, precedidas de un breve pero significativo capítulo titulado “Aprender a leer el reloj”. La primera, “Vallar el jardín”, recuerda su infancia, la de la pequeña Marta. De como pronto aprende que tiene deberes pero también derechos. Que va al colegio, que se siente maltratada por parte de una de sus profesoras, doña Carmen, al tiempo que fue quien  “me ayudó a bajar del guindo y me robó la ingenuidad”. Es un tiempo en el que tomará una importantísima decisión, “ella no será madre”.

Son veranos con cine al aire libre, acompañada de su tia Maribel. Con amigas que serán para siempre y momentos para olvidar. Lo normal; pero que ella positiviza y serán la base de su futuro.

En la segunda de las partes “Los gusanos de seda” aborda su adolescencia. Octavo de EGB. Amores más o menos explícitos, motes sobre su figura o algún rasgo que la define. Una época de sueños y ambiciones que van dando paso a la realidad de lo que es la vida en sí.

Y esa vida se describe en la tercera de las partes, “Desnudo”. Detalla como fue su juventud y edad adulta hasta el presente.

La lección de anatomía puede decirse que es una singular novela de aprendizaje. “A los niños hay que pasearlos por la casa diciéndoles que son príncipes. Después ellos solos se convencen de que no y, al salir al exterior, tienen la oportunidad de ser modestos, de darse cuenta de que la vida es ir perdiendo poco a poco – se van gastando las monedas, las fuerzas y la salud – y de que ganar a cualquier precio no sirve de nada, aunque siempre es necesario conservar esas ilusiones que llegan a destiempo o no llegan”

Al final del libro nuestra escritora manifiesta “El ser humano es su máscara. Ya he mostrado mi máscara”. ¿Es real todo lo que nos cuenta o es solo su máscará?. Da igual. La narración es muy buena, se lee con agrado, no hay autocomplacencia. Es un juego de realidad y ficción. Un juego muy serio que en feliz expresión de Mario Vargas Llosa, es “la verdad de las mentiras”.

Puede sorprender que una persona de la edad de la autora decida publicar un libro basado en su biografía. No parece que su vida sea tan interesante que dé para un relato de ese tipo. No es cierto. Lo cotidiano, lo sencillo puede convertirse en una aventura existencial. Es lo que sucede en esta obra en la que muchos nos podemos ver retratados. En la narración hay momentos que nos acercan a cosas que cada uno de nosotros ha podido vivir. Es su habilidad para contarlo lo que hace que esos momentos, anodinos para la mayoría, cobren un especial sentido si los enmarcamos en el relato vital de una existencia.

 

Marta Sanz, nace en Madrid en 1967. Es Doctora en Literatura Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid, su tesis se trató sobre La poesía españóla durante la transición (1975-1986). La carrera literaria de Marta Sanz comenzó cuando se matriculó en un taller de escritura de la Escuela de Letras de Madrid y conoció al editor Constantino Bértolo, quien publicó sus primeras novelas en la Editorial Debate. Quedó finalista del Premio Nadal en 2006 con su novela Susana y los viejos. En su obra La lección de anatomía (RBA 2008) utilizó su propia biografía como material literario. Dentro del genero de la novela negra, en Black, blac, black (Anagrama, 2010) creó el personaje del detective homosexual Arturo Zarco, que recupero en Un buen detective no se casa jamás (Anagrama 2012). En 2013 publicó Daniela Astor y la caja negra  (Anagrama,2013), donde recrea el mundo de la cultura popular y las actrices de la Transición española como Susana Estrada, María José Cantudo o Amparo Muñoz. Tras su publicación, esta novel recibió distintos premios (el premio Tigre Juan, el Premio Cálamo “Otra mirada” 2013 y el de la página de crítica literaria Estado Crítico).

Ha publicado también cuentos, poesía y ensayos; ha ejercido la crítica literaria en distintos medios, la docencia en la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid y ha dirigido la revista literaria Ni hablar. Colabora habitualmente en los periódicos El País y en Público y con la revista El Cultural de El Mundo.

EL QUINTO EN DISCORDIA

Esa es una de las crueldades del teatro de la vida: todos pensamos que somos protagonistas, y cuando se hace evidente que somos simples personajes secundarios o figurantes, raramente lo reconocemos.

Estamos en la primera novela de la Trilogía Deptford. En estas tres novelas el autor Robertson Davies recurriendo a sus recuerdos en el Canadá rural de su infancia narra la vida de tres personajes, Boy Staunton, exitoso hombre de negocios; Paul Dempster, un prestidigitador mundial y la de Dunstan Ramsay, un profesor que tiene por especialidad las vidas, reales o míticas, de los santos católicos, religión a la que él, Ramsay, no pertenece. Cada una de las tres novelas que componen la triología mencionada detalla la vida de uno de estos personajes, figurando los otros dos como protagonistas secundarios y ofreciendo así un cuadro completo sobre la vida de todos ellos.

Enjuiciar lo vivido es un ejercicio saludable, sirve para que a través de la experiencia acumulada  evaluemos mejor y con mayor justicia aquellos hechos que compusieron nuestra existencia, relativizando tanto los éxitos como los fracasos que la componen. Pero hemos de tener presente que lo actuado lo fue en relación a las circunstancias imperantes en aquelllos momentos. Pasado un tiempo y revisado lo decidido podemos considerar que no acertamos en las decisiones tomadas, podíamos haber seguido otros rumbos. Hemos de tener cuidado con estas consideraciones ya que pueden provocar sentimientos de culpa que afecten a nuestro presente. Nuestra opinión sobre nosotros mismos es lógico que varíe a lo largo del tiempo, nos reinventamos cada día y es esa una de nuestras características humanas más saludables, la de ser capaz  de caer y alzarnos de forma repetida a lo largo de nuestra existencia.

En El quinto en discordia nos adentramos en la vida de Dustan Ramsay, en su visión del mundo y en su papel en la vida de los otros personajes. Un hecho fortuito, una bola de nieve que evita e impacta en la sensible esposa del pastor baptista de Deptford hace que se produzca el nacimiento prematuro de Paul Dempster y el debilitamiento mental de la madre, la Sra. Dempster.

Ramsay cargará toda su vida con la culpabilidad de este suceso. Si él no hubiese esquivado la dichosa bola no hubiese sucedido el alumbramiento mencionado ni los terribles acontecimientos que dicho parto dio lugar. Movido por este sentimiento o quizás por una atracción física hacía la mencionada Sra. Dempster, Dustan la acompañará hasta el final de sus días así como la ayudará a cuidar de su recien nacido hijo, que a duras penas conseguirá sobrevivir dadas las condiciones sanitarias de la época y del pueblo en particular. Es el inicio de un periplo vital como tercer vértice de esa extraña relación que une a los tres protagonistas.

Vamos a obviar el motivo que inicia la novela, ese escrito que Dunstan, recien jubilado y molesto por el tono de los discursos pronunciados por sus compañeros en la ceremonia de homenaje y despedida, remnite al director del centro educativo en el que ha trabajado durante toda su carrera. Escrito en el que intenta dejar constacia de que su vida no ha sido ni gris ni anodina, como quieren hacer creer lo pronunciado en dicho homenaje.

A partir de aquí asistimos como espectadores a la vida de Ramsay, una vida que solo parece cobrar sentido en relación a la del resto de personajes, desmintiendo así su propio criterio sobre como fue su existencia. Él es quien enseñará a Dempster las artes de la magia; actúa como confiente de Staunton e incluso se beneficia de los consejos financieros que este le proporciona al tiempo que procura consuelo a la afligida esposa, por las infidelidades del magnate en que se ha convertido su amigo.

Ya comentamos que cuidó a la Sra. Dempster hasta su muerte con unos sentimientos hacía ella en que había una mezcla de piedad religiosa, sentimentalismo y honestidad.

Esa mezcla de sentimientos es aplicable a su labor de profesor de Historia, ya que se especializa en el estudio de la hagiografía, lo que nuevamente le convierte en espectador de vidas ajenas. Rareza esta que le hace un extraño entre sus colegas,  al igual que él mayoritariamente protestantes, como entre los católicos que desconfían de alguien que sin prácticar dicho credo sea aficionado al estudio de los santos de esta religión.

Extraño en cualquier tierra solo su mundo interior, su honestidad y fortaleza moral le ofrecen un asidero al que agarrarse y evitar zozobras.

De esta dependencia a terceros surge el título de la novela. El quinto en discordia que es como se denomina en el mundo de la Opera y el Teatro a ese personaje necesario para intervenir entres dos rivales masculinos y femeninos, el que por conocer a fondo a todos ellos vive realmente a través de la vida de los demás sin ser capaz de llenar con algo suyo su propia existencia.

Lo que el autor nos quiere decir con esta novela es que una vida nunca debe ser juzgada por los parámetros de éxito comúnmente admitidos. Hay otras formas de vivir sin perseguir el éxito a toda costa. Desde ese punto de vista tiene sentido que Ramsay considere que su vida ha sido plena y dotada de un sentido general. Es una persona de profunda moralidad, con una integridad total, un tanto trasnochada sí, pero completa. Ha sido a lo largo de ella fiel a la imagen inicial de cuando no era más que un chico en Deptford.

El quinto en discordia no es propiamente una novela sobre un antihéroe sino la reivindicación de una postura ante la vida y ante los demás. Es probable que después de leer el libro alguno seamos también un quinto en discordia.

La narración está bien estructurada. Con una sintaxis fácil de leer y su lectura engancha. Pese a lo prolijo de la historia el argumento interesa en todo momento.

Robertson Davies nace en Thomasville, Ontario, el 28 de Agosto de 1913 y fallece en Orangeville, Ontario el 2 de Diciembre de 1995. Es uno de los autores más conocidos en su país.

Desde muy niño estuvo rodeado de libros y leteratura. Su padre, el Senador William Rupert Davies era dueño de un periódico y  le encantaba la lectura al igual que a su hijo Davies  que leía todo lo que caía en sus manos.

De pequeño participo en numerosas obras teatrales y fue entonces cuando empezó a despertar en él su interés por el drama. Estudio en el Upper Canada College de Toronto desde 1926 a 1932 y después atendió a la Universidad de Queen, en Kingston, Ontario de 1932 a 1935. Más tarde dejó la universidad de Canadá para ir al Balliol College de Oxford donde se graduó en 1938. Al año siguiente  publicó su tesis Shakespeare’s Boy Actors y empezo a trabajar en Londres donde participó en pequeñas obras teatrales e hizo trabajos literarios para el director del Old Vic Repertory Company. En 1940 Davies se caso con Brenda Mathews a la que había conocido en su estancia en Oxford.

Estos primeros años  fueron muy importantes para él y su obra. Con mucha frecuencia en sus escritos posteriores recurrió a dichas experiencias: por ejemplo es recurrente el tema de los canadienses yendo a Inglaterra para finalizar sus estudios sobre el tema teatral. El mismo año de su boda la pareja regresó a Canadá donde consiguió el trabajo de editor literario en la revista Saturday Night.

Su obra literaria es muy extensa. Escribió ensayos, novelas, relatos breves, crítica y obras de teatro.

Entre sus novelas destacar La trilogía de Salterton, La trilogía de Deptford; La trilogía de Cornish y dos obras de La trilogía Toronto.

Su prolija y meritoria obra fue reconocida con importantes premios y  menciones. Destacamos aquí:

 

LAS VIUDAS DE LOS JUEVES

¿Detras o frente a la pared?, dice ella. “Es lo mismo”, “No, no es lo mismo, ¿viste ese dibujo que te muestran y tenés que decir si ves una mujer vieja o una mujer joven?” “Sí, yo vi la joven”, dice él. “La pared de la Cascada es lo mismo” dice Romina y recorre el círculo con la rama. “Uno puede mirar lo que la circunferencia deja dentro o puede mirar lo que deja afuera, ¿entendés?. “No” “¿Cual es el adentro o el afuera?” Juani la escucha pero no dice nada. “¿Nos encerramos nosotros o encerramos a los de afuera para que no puedan entrar?.

Esta conversación entre dos de los protagonistas de la historia, Juani y Romina, detalla perfectamente el argumento de la misma. Vivir en el country de Altos de la Calzada era estar en un mundo aparte. Un mundo en el que sus habitantes eran gente de clase alta, se regían por normas por ellos establecidas que determinaban el comportamiento colectivo en todo tipo de circunstancias, desde las más nimias a las más graves, siempre que estas no precisasen forzosamente la intervención de los cuerpos de seguridad o judiciales de la nación. Altos de la Calzada era una burbuja en una socidad en descomposición moral y económica. Allí parecía que lo que sucedía en el resto de la nación no les afectaba.

Para los habitantes de ese eden lo importante era su estatus, la aperiencia que daban de su persona y familia, el poder que traslucia de sus acciones públicas, fiestas, reuniones sociales, coches, viajes, etc., todo aquello que denota el nivel económico y social del que lo realiza. A esto se añadía la habilidad deportiva, lo bueno que se podía ser en el golf o el tenis.

Los hijos de esta élite eran educados en el  exclusivo colegio Lekelands que queda fuera del country. Se hacía hincapíe en el nivel de inglés de los alumnos y en su comportamiento tanto en clase como fuera del ámbito docente. La seguridad de la urbanización se encargaba de vigilar que los jovenes tuviesen un comportamiento ejemplar y cualquier alteración en dicho hacer era denunciado y puesto de relieve por una Junta de conducta que llamaba al orden a los descarriados imponiento las correspondiente sanciones. Todo dentro del ámbito urbanizado, cercado por el correspondiente alambrado, vigilado día y noche, con filtros para entrar y salir, incluso para aquellos residente que por cualquier razón estuviesen denunciados a dicha seguridad. Quince vigilante diurnos y veinte nocturnos aseguraban la tranquilidad de los que allí moraban.

La historia se centra en siete de las familias que allí viven. Cuatro de ellas seran especiales, son las que componen el grupo de los Jueves. Las mujeres de estas familias son las llamadas “viudas de los jueves“, día en que sus maridos se reunen para jugar en casa de alguno de ellos sin presencia femenina.

Tienen también especial relieve en toda la narrativa dos de los hijos de estas familias,  Juani,  hijo de Virginia y Ronie Guevara y RominaRamona -, hija adoptiva de Mariana y Ernesto Andrade. Romina, nombre que le asignó su madre adoptiva ya que el de Ramona no le parecia adecuado a personas de su posición social, tiene un hermano de madre, Pedro, también adoptado por el matrimonio Andrade. Romina se siente un tanto apartada del cariño de su madre debido a que es “morocha” y se le nota, cosa que no ocurre con su hermano. Mariana dice a quien quiera oirla que si adoptó a Ramona fue por que sin ese requisito no se hubiese podido llevar a Pedro.

El resto de familias que componen el elenco son: los Scaglia, Tano es el cabeza de familia y Teresa su esposa. Tienen dos hijos, Matias y Sofía.

Los Urovich familia formada por Marín y Lala. Tambien con dos hijos Ariel y Ariana.

Los Masotta, Gustavo y Carla forman dicha familia. No tienen hijos.

Los Insua, Alfredo y Carmen. Tienen dos hijos mellizos.

Y por último los Llambrías, Son Beto y Dorita.

Salvo los Guevara todos gozan de un buen estatus económico. Ninguno tiene problemas de dinero y algunos como es el caso de los Scaglia son famosos por su dadivosidad en fiestas y demás elencos.

Como ha quedado dicho, Ronie Guevara hace tiempo que se encuentra desempleado y es de todos los nombrados el que menor nivel económico tiene. Es su esposa Virginia quien aporta dinero al matrimonio. Ella creó una empresa inmoviliaria y su desempeño le permite poder seguir viviendo en la urbanización si bien sin lujo alguno.

A través de la vida de estos personajes y del comportamiento de sus hijos vamos conociendo como se desarrolla la convivencia en esta cerrada sociedad. Todo parece perfecto pero no es real. Importa tapar lo que no se ajusta al modelo, cueste lo que cueste. Así se tapan infidelidades, adicciones a drogas, alcohol incluido, comportamientos erraticos y poco éticos. Lo importante es lo que los demas ven en nosotros y no lo que realmente somos.

                                                Un country en Argentina

Los avatares de la vida van poniendo a todos en su sitio, en especial a los cuatro componentes principales. Los Guevara, Scaglia, Urovich y Masotta. Destacamos la fortaleza de Virginia, el sentido ético de Juani y Romina. A la vez vemos la sordidez de la dirección del colegio, el comportamiento errático de Tano o Gustavo, los que parecían más fuertes y seguros, el inadmisible comportamiento de Mariana hacia su hija y como ya dijimos la peculiar forma de tratar los asuntos éticos del colegio.

La autora describe todo este ambiente con una prosa fácil, plagada de modismos propios de la lengua castellana en Argentina. Parece conocer bien este mundo, lo que hace sospechar que ella estuvo dentro de él. La lectura interesa pero a mi modo de ver exige atención para no perder la relación que los personajes tienen entre sí, para casar quien es quien con relación a su familia. Recomiendo hacer una especie de escalilla donde quede claro a que clan pertenece cada uno de los componentes de la historia. Facilita mucho la comprensión y el motivo  de lo que se cuenta.

El final es un tanto sorprendente pero al tiempo es coherente con esa forma de vida donde perder la condición social es el peor de los desastres que pueden afectar al responsable familiar. Me atrevo a decir que el desenlace que se narra será poco ético pero desde el punto de vista de los protagonistas no deja de ser heroico

Claudia Piñeiro nació en Burzaco en Abril de 1960. Es escritora, guionista de TV, dramaturga y contadora argentina.

Se recibio de contadora en la Universidad de Buenos Aires. Esta profesión la ejercio durante diez años antes de dedicarse a la escritura.

Su primera novela publicada fue una juvenil, Un ladrón entre nosotros, en 2004. Este fue a la vez el año de su primer estreno teatral, Cuanto vale una heladera.

En 2005 obtuvo el Premio Clarín por la novela Las viudad de los Jueves, obra que fue llevada al cine por el director Marcelo Piñeyro.

Su producción literaria es variada. Va desde un intento de novela erótica, El secreto de las rubias, -texto sin editar pese a quedar finalista en un concurso de La sonrisa Vertical-, a la literatura infantil, juvenil, policiaca e incluso narrativa histórica. También es prolija en su produción teatral.

Está en posesión de diversos premios y distinciones destacando el Premio Clarín ya mencionado.

 

 

¿POR QUÉ SER FELIZ CUANDO PUEDES SER NORMAL?

Así que seguí leyendo. Y seguí leyendo, dejando atrás mi propia geografía e historia, dejando atrás las historias de niña abandonada y de los ladrillos Nori, dejando atrás al Demonio y la cuna equivocada. Los grandes escritores no eran algo remoto; estaban en Accrington.

Jeanette Winterson es una niña adoptada. Sus padres adoptivos, de clase obrera y pobres, pertenecen a la iglesia pentecostal. Son integristas, especialmente su madre. Define su manera de ser el hecho de tener una pistola en el cajón de los trapos y cocinar dos tartas cada noche para no tener que cumplir con sus deberes conyugales. Su obsesión era el libro del Apocalípsis y tenía cortocircuitado a su marido, un hombre de caracter débil que se plegaba a sus costumbres en aras de la paz familiar. Los libros, salvo la Biblia, estaban prohibidos ya que “nunca se sabe que contienen hasta que es demasiado tarde“.

Esta persona se quejaba continuamente de su hija, tanto en privado como ante desconocidos. Afirmaba que era “una ofensa para el cielo, para los muertos, para la naturaleza“. Una madre que a todas horas aseguraba que se había equivocado de cuna al elegir al bebé -de hecho esperaban que les entregaran un niño-. Con estos apuntes y otros que se citan a lo largo de la historia no parece extraño que la pequeña fuese un ser raro y solitario. Vivía en una casa pobre,  cuya figura maternal “no amaba la vida, no creía que nada pudiese hacerla mejor“. Castigos, represión e intentos de educarla en un fundamentalismo pentecostal fue su mundo en aquella temprana edad.

En ese ambiente se educaba Jeanette, una niña inquienta y que desde el momento en que descubrió lo que los libros contenían no quiso más que vivir sus historias y lo que le parecía mejor, contarlas, escribir ella sus propias narraciones y darlas a conocer.

Con estos principios uno puede imaginar el calvario vivido por la autora. A lo anterior se tiene que añadir que el castigo preferido de la Sra. Winterson era expulsar de casa a su hija y dejarla dormir a la intemperie. Hiciese frio o calor, daba igual. En todos los años que vivieron juntas nunca dispuso de una llave de la casa. En ocasiones tenía que pasar la noche en el porche; en otras el regreso de su padre a casa a altas horas de la noche por motivos laborales le permitía entrar y evitar el castigo.

Todos los años de niñez y adolescencia que vivieron juntas fueron para nuestra protagonista un continuo entrenamiento en el arte de la supervivencia. Por que eso fue su vida, supervivencia,  hasta que alcanzó una independencia económica que vino acompañada de la fama como escritora precoz.

La situación planteada hizo crisis el día que Jeanette le confesó a su madre que era lesbiana. La reación de la Sra. Winterson fue hacer que un miembro de su iglesia la sometiese a un exorcismo en cuyo transcurso llegó a sufrir un intento de ataque sexual. Aquello rompió definitivamente la convivencia familiar y con solo 16 años abandonó aquel hogar inóspito. Empezaba una nueva vida. Empezaba con mucho esfuerzo la andadura de un camino con el que había soñado desde que descrubrió el contenido prohibido de los libros. Su propio camino como literaria, como escritora de historias. La busqueda de sus sueños.

Se demostró así misma que su capacidad de supervivencia, aquel rudo entrenamiento desde su infancia, había valido la pena. Trabajó tarde y noche, vivió en un destartalado Mini y obtuvo la ayuda de personas que creyeron en ella. Su objetivo era estudiar en Oxford y lo consiguió. Su triunfo literario llegó con su primera novela, Fruta Prohibida, escrita cuando solo tenía 23 años. Siguieron otras con igual reconocimiento por parte del público. Al fin decidió escribir sus memorias, su andadura y su interés por conocer sus origines. Por saber quien había sido su madre biológica. No fue facil. Por el camino quedaron algunos proyectos de vida en común que no llegaron a cuajar. Su orientación sexual siempre fue clara y lo sigue siendo, pero en esto no siempre le sonrió la fortuna o no supieron hacer que la unión de dos personas funcionara.

                                                                                          Universidad de Oxford

El libro cuenta con todo lujo de detalles lo que antes se deja apuntado.  Una de las muchas frases que puede leerse en el relato es la que dice que “los niños adoptados nos autoinventamos, por que no tenemos otra salida“. Ella lo hizo en múltiples ocasiones.

Podía haberlo terminado cuando alcanzó la soñada cima de ser una reconocida escritora, pero no lo hizo. Nos cuenta también como después de la muerte de su padre, antes había muerto la Sra. Winterson, ella encontró documentos sobre su adopción. Al tiempo que esto sucedía se rompía la relación con su pareja. Fueron tiempos de aflicción y depresión, incluso con pensamientos suicidas, –suicidarse no es lo peor que puedes hacer, vivir muerto es mucho peor,– dice.

Una afortunada circunstancia, el encontrar un nombre y un teléfono, la supuso poder indagar y obtener la respuesta al interrogante que la dominó desde el principio, ¿porqué había sido abandonada por sus progenitores reales?. Supo que su madre adoptiva la había mentido, su madre biológica estaba viva. No era la persona que había creído ser, huérfana e hija única.

Lo que nos cuenta nos emociona e interesa desde las primeras líneas. Es un relato intimista en el que se intercalan frases y asertos que mejoran la comprensión del mismo. Gusta ver como todo aquel rencor se canalizó de una forma positiva. Como ese mundo mezquino y raquítico quedo anulado cuando descubrió en la biblioteca pública de Accrington los tomos de la literatura inglesa que se leyó de la A a la Z. Y finalmente el encuentro con su familia biológica que la introdujo en una nueva etapa de su existencia. Resalta la importancia de la eduación. Una educación general no solo para ser “objetos utiles”. Para ser personas útiles y creativas.

Animo a leer la historia con interés y a ser posible poniéndonos en los zapatos de la autora. Estoy seguro que gustará y servirá de acicate para conocer otras obras de esta luchadora y extraordinaria escritora.

Jeanette Winterson, nació en Mánchester el 27 de Agosto de 1959. Es una escritora inglesa cuyas obras se pueden situar dentro del ámbito posmodernista.

Lo que fue de su vida adolescente y juvenil queda descrita en la novela que da origen a este post, por lo que repetir aquí lo que en ella se cuenta parece redundante.

Comentar que ha escrito una veintena de obras en las que trata frecuentemente el tema de la homosexualidad femenina o lesbianismo. Esta considerada como una de las mejores escritoras anglosajosa de la época contemporánera.

En 20056 fue condecorada cn la Orden del Imperio Británico. Colabora de forma asidua con publicaciones periódica de su país.

Su vida sentimental ha sido intensa. Tuvo una relación de 12 años con la presentadora de la BBC Peggy Reynolds que terminó en 2002. Luego estuvo ceerca de sesis años, hasta 2007, con la directora de teatro Deborah Warner y a partir de 2009 con la escritora feminista Susie Orbac. Antes de todo esto en los años 80 mantuvo una relación sentimental con la agente literaria Pat Kavanagh -que llegó a dejar por ella a su esposo, el escritor Julian Barnes, aunque después regresó a su lado-. De esta relación surgió la inspiración para su novela Escrito en el cuerpo (1992).

 

 

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA

He recorrido un largo camino, el frio penetra mi ropa gastada.

Esta tarde el cielo está despejado, ¡cómo me duele el corazón!.

Este poema de Seihaku Irako figura en la postrera hoja del libro que nos proponen leer en el Club. Es de lectura fácil, incluso puede parecer demasiado fácil; vamos, una novela romántica que nos narra el amor que surge entre una mujer de casi 40 años, Tsukiko, y su viejo maestro que ronda los 70, Harutsuna.

Pero la facilidad de la narración termina en lo antes expuesto. Muy pronto descubrimos que los personajes tienen una vida interior digna de estudio. Ella es una persona solitaria por propia elección. Ninguna relación con el sexo opuesto le parece suficiente para abandonar su estado. Gusta de frecuentar oscuros bares en los que degusta sus platos favoritos y bebe sake de forma generosa y si bien no rehuye a la gente tampoco busca compañía alguna. Su vida se resume en dos palabras, trabajo y soledad.

El “maestro” ´-así lo llamará Tsukiko en toda la narración-, es un caso similar al comentado para describir a la protagonista. También está solo y también eligió esta forma de vida desde que fue abandonado por su esposa hace ya muchos años. Tiene un hijo que vive en otra ciudad y con el que habla de vez en cuando, pero al que no visita ni desea que él lo haga. Es un hombre chapado a la antigua, con un rígido código moral, elegante en el vestir, de buenos modales y trato amable. Una de sus características es llevar siempre un maletín, donde se supone que guarda aquello que puede necesitar en su día a día. También le gustan las tabernas y la buena comida, y al igual que ella es un generoso bebedor de sake, al que añade con facilidad la cerveza.

Después de muchos años sin verse se encuentran en la taberna de Satoru. Allí se reconocen. El maestro incluso recuerda su nombre y que no era buena alumna en su especialidad, la literatura.

Aquel encuentro significa un cambio en la vida de ambos. Tsukiko siente la necesidad de hablar con él, de contrastar su vida con la suya, lo que el maestro dice o hace le influye de forma importante. Pese a que en ese tiempo le surge un pretendiente con el que incluso llega a planear un viaje, renuncia a él en una reflexión que significa un profundo cambio en su forma de ser y pensar. Una reflexión que le indica que con quiere estar es con el maestro, y quiere esto por el simple hecho de notar su presencia, de sentir sus palabras, de ver sus gestos, de aceptar sus consejos y críticas, de degustar sake en su compañía.

Por el otro lado, el maestro aunque con menos intensidad y con la lógica reserva dada la diferencia de edad, empieza a sentir también la necesidad de tenerla cerca. Se ven en la taberna de Satoru, celestina de encuentros aparentemente casuales. Empiezan así una relación sincera y llena de esperanza.

Habrá discusiones por cosas nimias, separaciones más o menos prolongadas, pero volverán a estar juntos, a disfrutar de sus compañías, a gustarse de sus gustos. Todo eso hace que surja un amor de verdad, lejos de la simple pasión sexual, pero no por ello menos profundo y verdadero.

Y como al principio dije llegados a este punto nos damos cuenta de la habilidad de la autora para llevarnos a un universo romántico que aceptamos de buen grado, alejado de tópìcos, que nos hace vivir lo que ellos viven, que nos hace identificarnos con sus emociones y deseos. Un verdadero acierto  en lo que a desarrollo narrativo se refiere.

No dudo que la mentalidad japonesa tiene mucho que ver en la forma de desarrollar el relato. Pero la lectura del mismo hace que disfrutemos de una historia bien construida y narrada,  y sobre todo, amable y  gratificante.

Hiromi Kawakami nace en Tokio en 1958. Actualmente es una de las escritoras más populares de Japón. Estudió Ciencias naturales y fue profesora de Biología hasta que en 1994 apareció su primera novela, (Kamisama). Sus libros han recibido los más reputados premios literarios, que la han convertido en una de las escritoras japonesas más leídas.

En 2001 ganó el prestigioso Premio Tanizaki por la novela que tenemos entre manos, adpatada posteriormente al cine con gran éxito.

Tiene traducido al castellano Algo que brilla como el mar; Abandonarse a la pasión; El señor Nakano y las mujeres; Manazuru y Vidas frágiles, noches oscuras. Todas ellas editadas por Acantilado.