Francamente, Frank


Las palabras también pueden ser los emisarios más inadecuados de nuestros sentimientos.

Richard Ford, Premio Princesa de Asturias de este año 2016, a través de uno de sus celebres personajes literarios, Frank Bascombe, sin duda uno de los más imborrables, provocativos y queridos personajes de la moderna literatura estadounidense, nos narra cuatro historias que describen situaciones de la vida en aquel país, como son las consecuencias de desastres naturales impredecibles, el racismo, la vejez y por último la amistad.  Bascombe tiene ahora sesenta y ocho años, edad en que buena parte  de tu existencia vital ya ha transcurrido. Por consiguiente no es extraño que las opiniones que expone estén  influenciadas por esta circunstancia, tamizadas por la experiencia de lo vivido y por las consideraciones que la edad permite hacer sobre lo que es importante para el resto de nuestro discurrir y aquello de lo que podemos prescindir sin sufrir una merma en la calidad de la vida venidera.

El relato nos lleva al Estado de New Jersey y concretamente a la localidad de Haddam. Es en ese espacio terrenal donde se desarrollan dichos hechos y son sus singularidades y las de las personas que lo habitan, las que dan forma a como ocurren los sucesos. Para el lector no americano esta circunstancia puede llegar a ser un handicap, sobre todo cuando hace referencia a personajes del mundo literario, artístico o político desconocidos para una buena parte de las personas que  allí no viven. También el hecho de ser muy detallista puede en algunos momentos llegar a cansar y hacerno farragosa la lectura; si bien en su descargo hay que constatar que su prosa es sencilla y las frases y pensamientos que nos va dejando aquí y allá son sencillamente buenos. Muy buenos incluso.

Como en anteriores ocasiones en está también hay una critica feroz a la forma de vida americana. Son historias a través de las que lanza sus envenenados dardos contra el fanatismo religiosos, el Tabernáculo del Amanecer de la Iglesia Episcopal Metodista Africana, la Asociación Nacional del Rifle, el Tea Party, el racismo, el desprecio hacía los veteranos de esas guerras lejanas que en el fondo no son entendidas por una mayoría de gente a la vez víctima de un nacionalismo de opereta. Añade su toque contra la vejez y las diversas formas de disfrazar la vida en esos momentos, formas más encaminadas a conseguir pingües beneficios que a facilitar lo que pueda quedar de existencia. Critica también como se gestionan desastres naturales, en este caso el huracán Sandy, y que pese a su cotidaneidad dejan sin recursos a miles de personas cuyos seguros no cubren las pérdidas que tienen que soportar.

En definitiva, Richard Ford a traves de su icónico Bascombe, con un gran equipaje de nostalgia y sabiendo que no queda mucho tiempo futuro, sigue quejándose del “sueño americano” en el que ha dejado de creer. Lo hace a sus anchas, con un corrosivo humor no siempre apreciado por el lector foraneo mientras desayuna All-Bran, masca chicle y teme al alzhéimer.

Richard Ford nació en Jackson (Misisipi), el 16 de Febrero de 1944.

Sus padres fueron Edna y Parker Carroll Ford. A los 16 años murio su padre de un ataque al corazón. Su madre tuvo que buscar un trabajo. Para facilitar esto envió a su hijo, que se había convertido en un problemático adolescente,- “robaba coches, me peleaba, hacía carreras“- junto a su  abuela que administraba un hotel en Little Rock (Arkansas). Allí dejó de meterse en líos y todo ¨fue genial“. Años más tarde su madre se reunió con ellos.

A los 19 años Ford trabajó como fogonero en el Ferrocarril Misuri Pacífico en Little Rock. Disléxico, no era un buen estudiante y confiesa que no tenía talento para las matemáticas. “Para hacer algo bien tengo que trabajar más duro que otra gente. No puedo hacer muchas cosas al mismo tiempo, tengo que concentrarme en una sola” reconocería.

Ingresó en la Universidad de Michigan a estudiar administración hotelera, pero tras el primer año se cambió a literatura. Se graduó en 1966. Fue en la universidad donde conoció a Kristina Hensley, con quien se casó en 1968.

Probó diversos trabajos, pero en fin optó por ir a continuar sus estudios superiores en Saint Louis, para lo que eligió Derecho. Pero entonces “intervinieron la suerte y el amor”:

Me robaron del coche todos mis libros de Derecho unos días antes de los exámenes. Estaba hundido. Había trabajado duro para estar ahí. Pero me robaron los libros. Y entonces me pregunté si de verdad quería hacer lo que estaba haciendo. Era como si el destino me brindara una segunda oportunidad para decidir. ¿Qué otra cosa podría estar hacendo?, me pregunté. Y pensé: podría casarme con Kristina, mudarme a Nueva York, pasarlo bien e intentar ser un escritor. Fue un puñado de estrellas que se alinearon, algunas oscuras y otras brillantes. Y elegí la dirección de la estrella brillante, que era Kristina”.

Debido en parte a su dislexia no habría leído prácticamente nada hasta los 18 años. Esa enfermedad es la que lo hace ser un lector lento pero al tiempo estima que le ayuda a escribir, “me hace ser más cuidadoso“, señala. Enamorado de la literatura y ya decidido a convertirse en narrador hizo una maestría de escritura creativa en la Universidad de California que terminó en 1970.

Seis años más tarde salió su primera novela, “Un trozo de mi corazón”. En 1981 le siguió “La última oportunidad”.

“Publiqué mi segunda novela y tuvo buenas críticas. Pero nadie la compró. Enconces cogí un trabajo de periodista deportivo. Y pensé que si podía conservar aquel empleo lo haría para siempre. Era divertido, era fácil, estaba bien pagado, viajabas por todo el mundo…… era perfecto”, recuerdad Ford.

Trabajaba para Inside Sports. Cuando cerró y lo rechazaron en Sports Illustrated decidió retornar a la ficción y fue entonces cuando creo su personaje más conocido, Frank Bascome, protagonista de varios libros suyos. “Un personaje feliz, con un trabajo que le gusta, periodista deportivo, que ha superado un pasado infeliz. Alguien que intenta hacerse un hombre mejor, un hombre feliz”

El periodista deportivo, (1986) es una novela sobre un escritor fracasado convertido en periodista deportivo. Esta obra lo consagró: la revista Time la eligió una de las cinco mejores novelas del año. Además fue finalista del Premio Faulkner 1987.

La seunda novela de la serie de Frank Bascome, El día de la independencia (1995) obtuvo el premio Pulitzer y el Faulkner, siendo el único autor que ha ganado ambos premios por el mismo libro.

Se ha querido ver en Frank Bascombre el álter ego de Ford y considerar que las historias que protagoniza son autobriográficas. A eso Ford ha constestado: “pero yo no tengo dos ex mujeres, ni hijos, no soy agente inmobiliario, no he ido a la Universidad de Michigan (sic)….. La buenas novelas no son autobiográficas, estaría limitado a lo que el autor es. Mi concepción de lo que es una buena novela es aquella que utiliza la imaginación para provocar que el lector experimente lo impredecible. Esto sucede cuando el escritor imagina cosas que están muy lejos de su propia vida cándida”.

Vive con su esposa en Boothbay (Maine).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Advertisements

Posted on 26 Setembro, 2016, in Actividades do club, Club Fórum mañás, Clubes de lectura, Libros lidos, Novela sobre a vida cotiá, Novela social e política and tagged , . Bookmark the permalink. 1 comentario.

  1. Hemos hablado mucho de lo que propone y explica Richard Ford en el libro que terminamos de leer y con el que comenzamos el curso 2016/17. Son cuatro relatos con un fondo común, la vejez y lo que a esa edad hacemos, sentimos y actuamos. Nos gustó la forma en que presenta sus historias y las descripciones que sobre todo lo que las rodea hace.

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s

%d bloggers like this: