El vino de la soledad


Los libros mienten. En el mundo no existen ni la virtud ni el amor. Todos los hogares son parecidos.

Que una niña en su adolescencia y observando un grabado donde aparecía reunida una familia en un momento dichoso llegue a la conclusión citada dice mucho de que forma ve la realidad que la rodea. Pero es que Elena en su corta existencia na ha disfrutado de un momento como el que está viendo en la ilustración. Ella es una criatura solitaria; su madre Bella la tiene desatendida, es un estorbo en su vida frivola y libertina. Su padre, Boris Karol,  por el que Elena siente un cariño especial, es un hombre sin tiempo que dedicarle; aunque le muestra afecto y amor cuando están juntos. Su vida la ocupan sus negocios y su pasión por el juego. Viaja constantemente y es el sostén de la familia. Están también sus abuelos maternos, los Safronov, nobles venidos muy a menos después de dilapidar su hacienda y que ahora viven de las ganancias de Karol, razón por la que Bella se casó con él.

Solo hay una persona que siente verdadero cariño por Elena, su nodriza francesa Rose. Elena le corresponde y no concibe la vida sin ella.

La narración empieza en Rusia, en una pequeña ciudad a orilla del Dnieper en los años anteriores a la primera guerra mundial. Aquel acontecimiento tendrá una influencia total en el devenir de la familia Karol. De ese lugar se trasladarán a San Petesburgo, luego a Finlandia y finalmente a Francia, a París, el lugar soñado por Bella y Elena, si bien por distintas razones. Para la primera es un lugar de lujo y donde puede dar rienda suelta a sus aventuras amorosas. Para Elena en cambio es la tierra en la que pasó los mejores momentos de su infancia y primera juventud en compañía de su querida Rose.

Hay un tercer e importante personaje en la historia. Se trata de Max Safronov, primo de Elena, por el que esta siente un desprecio absoluto. Bastantes años mayor que ella es, desde su adolescencia, amante de su madre.

La muerte de Rose, a quien su madre ha despedido cuando está ya mayor y no tiene oportunidad alguna ni de regresar a su país ni de encontrar otra ocupación en aquella convulsa Rusia, hace germinar en Elena un vigoroso deseo de venganza contra su progenitora. Será la razón más poderosa por la que vivir aquellos años de adolescencia y juventud. Pronto encontrará la manera de hacer efectivo su deseo,  seducir a Max, el amante de su madre.  Solo ha de esperar a tener los años precisos y poner en juego los encantos físicos que sin duda acompañarán a estos. Además esta acción le permitirá saldar viejas deudas de desprecios e injurias que tiene con su primo.

La narración termina una vez consumada su venganza. Su dicha no será completa ya que en esos momentos se produce la muerte de su padre. Pero Elena se siente por primera vez libre y capaz de enfrentarse a una nueva vida en su querido París y en compañía de su nuevo amigo, su gato Tintabel.

Es una novela dura. Describe muy bien los sentimientos de las personas que intervienen en el relato. La codicia de Boris, su ánsia de dinero y a la vez su pasión por el juego. La amoralidad de Bella, su desenfreno sexual y su amor por el lujo y la aperiencia. El débil caracter de Max, entregado a su lujuria por una mujer mucho mayor que él y a la vez seducido por Elena sin sospechar que solo es un medio para lograr un fin. Y Elena, su odio, su clarividencia para comprender su entorno y establecer las pautas por las que juzgará a las personas que lo componen. Todo ello esta escrito con una prosa precisa aunque en ocasiones un tanto densa. Explica con todo detalle la evolución de la protagonista y las de los actores más importantes en la historia, Bella y Max. Nos hace ver unos personajes que viven un mundo lejos de la realidad en la que está inmersa la sociedad de su tiempo,  centrados en sus placeres y acumulación de riqueza sin vislumbrar el gran cambio que se avecinaba.

Es un libro interesante que refuerza el éxito como escritora de Némirovsky. Lástima que las circunstancias dieran al traste con lo que sin duda sería una de las novelistas más lúcidas del siglo XX.  Esta narración se basa en lo que fue su propia familia y el periplo que la misma efectuó escapando de la revolución Rusa.

                                                       Kiev y el rio Dnieper

Irène Némirovsky (Kiev, 11 de febrero de 1903 – campo de concentración de Auschwitz, 17 de agosto de 1942), novelista de origen ucraniano, que vivió en Francia y escribió en francés. Fue deportada bajo leyes raciales por su origen judío, aunque se había convertido al catolicismo en 1939.                                                                            

Era hija de un banquero judío ucraniano, Léon Némirovsky. Fue educada por una institutriz francesa de modo que el francés fue prácticamente su lengua materna; su madre no mostró mucho interés por Irène. También hablaba ruso, polaco, inglés, vasco, finés y yiddish. En diciembre de 1918, después de que los bolcheviques pusieran precio a la cabeza de su padre, la familia de Irène escapó de la revolución rusa y permaneció un año en Finlandia. En julio de 1919, llegaron a Francia. Irène, de 16 años, pudo retomar sus estudios y obtuvo en 1926 la licenciatura en Letras en La Sorbona. A los 18 años comenzó a escribir.

En 1926  se casó con Michel Epstein, un ingeniero transformado en banquero; tuvieron dos hijas: Denise, en 1929 y Élisabeth, en 1937. La familia Epstein se instaló en París.

En 1929 envió su primera novela, David Golder, a la editorial Grasset. Temiendo el rechazo, no incluyó en el sobre ni su nombre ni su dirección. El editor tuvo que publicar un anuncio en la prensa para poder conocer al autor de aquella obra audaz, cruel y brillante. Su editor, Bernard Grasset, la proyectó entonces en los salones y medios literarios. Esta novela fue apreciada por escritores tan diferentes como Joseph Kessel, que era judío, o Robert Brasillach, que era antisemita. De su novela se hicieron en 1930 adaptaciones para el teatro y el cine.

En 1930, El baile narra el difícil paso de una adolescente a la edad adulta. La adaptación al cine sería la revelación de Danielle Darrieux. Irène Némirovsky se transformó en una consejera literaria, amiga de Joseph Kessel y Jean Cocteau.
Siendo una escritora en lengua francesa reconocida e integrada en la sociedad francesa, el gobierno francés, sin embargo, rechazó su petición de nacionalización en 1938, en una actitud de antisemitismo. Finalmente, el 2 de febrero de 1939, ella y toda su familia se convirtieron al catolicismo.

Víctimas de las leyes antisemitas promulgadas en octubre de 1940 por el gobierno de Vichy, Michel no pudo trabajar más en la banca y a Irène le impidieron publicar. Se refugiaron entonces en Issy-l’Évêque, donde habían mandado a sus hijas en 1939 junto a la familia de su niñera. Irène se dedicaría a escribir aunque no podía publicar. Ella y su marido llevaron la estrella amarilla.

El 13 de julio de 1942, Irene fue arrestada por la gendarmería francesa e internada en el campo de Pithiviers; muy pronto sería deportada a Auschwitz, donde murió de tifus el 17 de agosto de 1942. El mismo día del arresto, su marido emprendió innumerables gestiones para lograr su liberación y finalmente en octubre de 1942 fue arrestado, deportado a Auschwitz y al poco tiempo de llegar, asesinado en la cámara de gas el 6 de noviembre de 1942.

El descubrimiento de una escritora:

Después del arresto de sus padres, Denise y Élisabeth Epstein vivieron escondidas durante la guerra, ayudadas por amigos de la familia y llevando siempre la valija con los manuscritos inéditos confiados por su madre, entre ellos la Suite francesa. Eran dos tomos de una novela inacabada que tiene por escenario el éxodo de 1940, la ocupación alemana en Francia y la pérdida del mundo normal; es un relato claro e inteligente de la desaparición de la Francia que existió o, que quizás nunca existió realmente. En ella se describe la sociedad de la Francia de Vichy dibujando escenas de convivencia entre sus miembros y el invasor. Además de los dos tomos escritos tenía recogidas numerosas notas de los tomos sucesivos y de posibles cambios en los ya realizados. No la pudo finalizar porque fue detenida y deportada a Auschwitz donde moriría poco tiempo después. Fue publicada en el 2004. Recibió el Premio Renaudot a título póstumo.

Las dos hijas han conservado la memoria de su madre con varias reediciones. En 1992, su hija Élisabeth Gille, que dirigió en la editorial Denoel la colección “Présence du Futur“, publicó la biografía soñada de su madre, El Mirador.

 

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Posted on 10 Xuño, 2015, in Actividades do club, Club Fórum mañás, Clubes de lectura, Libros lidos, Novela sobre a vida cotiá and tagged , , , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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