La caída del Museo Británico


Había momentos de felicidad en la sala de lectura del Museo Británico, pero el cuerpo le llamaba. (Grahan Greene)

La frase está en el inicio del primer capítulo de la novela.  De alguna manera el autor a través de ella nos da la pista por donde va a transcurrir.  Nos va a contar un día en la vida de Adam Appleby, 25 años, casado, padre de tres hijos, que se apaña con una corta beca concedida para hacer  su tesis doctoral que versará sobre la novela victoriana. Esta ocupación le lleva a la biblioteca del nombrado Museo todos los días del año en los que permanece abierta. Allí  y a lo largo de la jornada, se sienta en el mismo sillón en que lo hacía Karl Marx y sin descanso ni desanimo intenta, como muchos otros, dar fin a la mencionada tesis. Ah, me olvidaba, tanto él como su esposa  Barbara son católicos practicantes y se rigen por las austeras normas sexuales  que impone el Vaticano, sobre todo en lo que se refiere al tema de la concepción. Nada de métodos no naturales. Todo ha de hacerse de forma que promueva la natividad.

El día en que da comienzo la reseña que nos transmite Mr. Lodge, Barbara, a preguntas de su esposo, pone en su conocimiento que lleva tres días de retraso en lo que a la venida de la regla se refiere. Esto asusta a Adam. El dinero de la beca se está acabando y un nuevo vástago al rebaño que tienen formado puede ser la puntilla financiera. Son momentos angustiosos que como lector agradezco ya que al describirlos forman una retahíla de frases y situaciones que como mínimo hacen  sonreír y desde luego nos condicionan para leer gustosamente todos los avatares que van describiéndose a lo largo de las páginas del libro.

A lomos de su vieja moto Vespa parte nuestro erudito hacía su destino, el sillón antes aludido, donde llevar a buen puerto la aventura en la que se encuentra inmerso. Y comienzan una serie de situaciones desquiciadas, que con buena dosis de ironía y comicidad nos van retratando los personajes que pueblan ese mundo bibliotecario, de forma especial los propios funcionarios de la Biblioteca y los universitarios que hacen uso de lo que esta ofrece para sus fines académicos.

Todos sueñan con ser famosos, con lograr la obra que les encumbre, que les de méritos, fama y dinero. Todos sueñan con lo que harían si fuesen Ministros de Educación, por ejemplo, o incluso Papa. Porque Adam se da ese gusto para arreglar sus problemas de coyunda. Y vaya si los arreglaría. Soñar es la forma que tienen animarse y llevar con optimismo la tarea que tienen pendiente

Porque allí conviven los que se inician con aquellos que el comienzo de su tesis se pierde en la memoria del tiempo.La Biblioteca es su vida, la darían gustosos por dar cima al trabajo que realizan, la tesis; y esa ansia queda reflejada en las palabras de una de estas adictas, cuando al tener que despejar las salas por un aviso de incendio ruega a un ordenanza que “sin importarle lo que a ella le pase salve su tesis doctoral”. (Abajo, sala de lectura de dicho museo)

 

La gran aspiración es conseguir descubrir un manuscrito especial que solucione de golpe la situación. Adam está empeñado en algo parecido, dar a conocer la obra de un escritor católico menor, ya fallecido, lo que le lleva a contactar con una joven que le ofrece una novela inédita y picante del apostólico literato a cambio de que le haga perder su virginidad. La situación ya es de por sí cómica, pero lo que sucede cuando este accede a tal sacrificio, es delirante.

Lodge hace una parodia del mundo académico y bibliotecario. También hacia los católicos y sus rígidas normas. Todo envuelto en un halo de cariño y respeto, lo que hace que lo escrito guste por igual a unos y a otros. A mi modo de ver todo un éxito.

David John Lodge, nació en Londres el 28 Enero de 1935

Hizo sus estudios en la University College London (UCL) , en donde obtuvo su Licenciatura en Letras,  con honores, en 1955. Cuatro años después, en 1959, obtuvo la Maestría en Artes de la UCL. En ese mismo año se casó con Mary Frances Jacob. Se doctoró en la Universidad de Birmigham y trabajó en el Departamento de Inglés de esa casa de estudios desde 1960 hasta 1987, haciéndose conocido por sus conferencias sobre la ficción victoriana. En 1987 se retiró de su actividad laboral en la citada Universidad de Birminham para dedicarse enteramente a la creación literaria, reteniendo el título de Profesor Honorario de Literatura Inglesa Moderna de dicha Universidad y siguiendo domiciliado en la ciudad de Birmingham. Sus escritos se encuentran depositados en la recopilación Colecciones Especiales de la Universidad de Birmingham.

Su primera novela publicada, The Picturegoergs (1960) ilustra sus primeras experiencias en “Brickley” (basado en Brocley, sudeste de Londres), que también describió en su posterior novela Terapia. La Segunda Guerra Mundial obligó a Lodge y a su madre a trasladarse a Surrey y Cornwall.

Es, sin duda, uno de los grandes maestros del humor inglés de nuestro tiempo, y en sus obras suele mostrarse tan agudo como divertido. Satiriza con frecuencia al medio académico en general y a las humanidades en particular. Habiendo recibido una crianza católica, aunque se ha descrito a si mismo como un “católico agnóstico“, muchos de sus personajes son católicos romanos y el catolicismo es además uno de sus temas,  especialmente en la que nos ocupa, en “How far can you go?” (publicada en Estados Unidos como Cuerpos y almas) y en “Noticias del paraiso“.

Es creador de la ciudad de ficción “Rummidge“, remedo de Birmingham y del también imaginario Estado norteamericano de “Euforia” que sitúa entre California del Norte y California del Sur. La capital de dicho Estado es “Plotinus” tenue disfraz de Berkeley, California.

Varias de sus novelas han sido adaptadas a series de televisión, algunas por el mismo autor.

En 1997 recibió del Ministerio de Cultura de Francia la Orden de las Artes y las Letras en grado de Caballero y en 1998 se le designó Comandante de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura.

Advertisements

Posted on 7 Decembro, 2014, in Actividades do club, Club Fórum mañás, Libros lidos, Novela de humor and tagged , , . Bookmark the permalink. 2 Comentarios.

  1. Hemos dado fin a la lectura del libro. En general gustó, si bien con matices. Para los más fue un libro divertido que satiriza un momento concreto vivido por todos los que componemos el club y profesamos la religión católica romana; aquellos años 60 en los que parecía abrirse una puerta por la que saldría la autorización vaticanista de un efectivo control de la natalidad. Años de aparición de la “píldora” y que tuvo un efecto decisivo en el comportamiento sexual de la personas del credo antedicho que no querían faltar a lo que su Iglesia preconizaba al respecto. Incluso este hecho dividió a los teólogos y clero. La novela hace una sátira a el inmovilismo en este campo. Para algunos otros el planteamiento no es correcto, es chabacano y de alguna forma agrede a los que siguieron esas enseñanzas. División de opiniones que dieron lugar a dimes y diretes sin llegar a mayores.

  2. Con esta lectura dimos fin a la primera fase de la actividad del club. Se celebró una comida de confraternidad y nos deseamos felices fiestas y un próspero año 2015. Volveremos el primer martes después de Reyes y como deberes nos llevamos el traer leída la novela de Maggie O’Farrell “La extraña desaparición de Esme Lennox”. Felices fiestas a todos y buen año 2015.

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s

%d bloggers like this: