84, Charing Cross Road de Helene Hanff


En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, comenzamos el curso con la deliciosa novela “84, Charing Cross Road”.

La obra

“84, Charing Cross Road” no es exactamente una novela, sino una colección de cartas de la propia autora. Un canto a la amistad y al amor por los libros, una reivindicación del trabajo del librero, una constatación de las penurias económicas de la Inglaterra de la posguerra y del poder emergente de Estados Unidos.

En octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que imposibles de encontrar que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos.

Veinte años más tarde (mantuvieron correspondencia entre los años 1949 y 1969), continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros… y las librerías. 84, Charing Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de culto a ambos lados del Atlántico.

La autora

Tiene mucho sentido que conozcamos la biografía completa de la autora porque, en este caso, es la principal protagonista de la novela, junto con los empleados de la librería Marks & Co.

Helene Hanff nació en el año 1916 en Philadelphia, USA. Sus padres eran pobres, pero a la vez unos entusiastas del teatro. Helene supo desde muy pronto que quería ser autora de obras teatrales. Tuvo que abandonar sus estudios durante la Gran Depresión por falta de medios económicos. Decidió seguir los estudios por su cuenta y buscó en bibliotecas una guía fiable sobre literatura. Así se topó con una serie de libros escritos por el famoso académico inglés Arthur Quiller-Couch, que le proporcionaron una larga lista de lecturas recomendadas. A finales de los años treinta se fue a vivir a Manhattan, Nueva York, después de haber obtenido una beca del Gremio de Teatro para un seminario sobre escritura dramática. Allí consiguió trabajo en la oficina de prensa del gremio, donde trabajó durante varios años. Al abandonar el gremio se puso a escribir resúmenes de obras teatrales y novelas para “Paramount Pictures”, mientras trabajaba en sus propias obras y seguía coleccionando libros del listado de Quiller-Couch.

En 1949 Helene descubrió un anuncio en el “New York Times” de una librería llamada Marks&CO, especializada en libros antiguos y situada en Charing Cross Road, Londres. Decidió dirigirse a ellos preguntando por una selección de libros descatalogados que no había podido encontrar en Nueva York. Poco tiempo después recibió una respuesta de Frank P. Doel, empleado de la librería, informándola de que tenían varios libros de su listado en existencia y que habían hecho un pedido de los demás. Pronto empezaría una relación epistolar fluida. Al enterarse por unos vecinos ingleses que Inglaterra aún estaba viviendo inmersa en una economía de racionamiento a causa de la post-guerra, Helene empezó a enviar paquetes de comida para los empleados de Marks&CO.

En los años cincuenta, Helene empezó a escribir guiones para la televisión basados en muchos de los libros adquiridos a Marks&CO. La serie más popular sería “Las Aventuras de Ellery Queen”, además de crear unas adaptaciones históricas para la televisión infantil, pero ser una escritora “freelance” no era un negocio muy lucrativo y Helene se encontró muy a menudo viviendo de la mano a la boca.

A finales de los sesenta, la carrera de Helene se encontraba en uno de sus momentos más bajos. Viviendo en la pobreza, su relación epistolar con la librería inglesa fue decreciendo paulatinamente. Decidió abrir la caja donde guardaba toda la correspondencia acumulada durante veinte años con la librería y decidió reproducirla en un libro. Este se publicaría en 1970 bajo el título 84 Charing Cross Road. Aunque las ventas fueran modestas en un principio, el boca a boca funcionó y creó lentamente una gran multitud de admiradores, porque el libro realmente llegaba al alma de los lectores. Gracias a esto, Helene fue capaz de viajar por fin a Inglaterra y conocer la ya vacía (pero aún en pie) librería.

Mientras tanto, en los años setenta, 84 Charing Cross Road se convirtió en un gran éxito teatral en el West End de Londres, en un cierto fracaso teatral en el off-Broadway de Nueva York y en una película encantadora protagonizada por Anne Bancroft como Helene y Anthony Hopkins como Frank Doel (“La carta final” en España).

A pesar de haber conseguido la fama y ser adorada por miles de lectores, Helene nunca llegó a ser una mujer rica. Durante los últimos años de su vida sobrevivió gracias a los derechos de sus obras. Helene Hanff murió en 1997 a la edad de ochenta años.

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Posted on 5 Novembro, 2011, in Club Os Rosales, Libros lidos and tagged , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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