Almas grises de Philippe Claudel


La vida no es más que la búsqueda de unas migajas de oro

Esta es una de las frases lapidarias que contiene la novela con la que nuestro Club de Lectura da comienzo a sus actividades en este nuevo curso, 2011/12. Es una novela de Philippe Claudel, ganadora del prestigioso premio Renaudot y elegida Libro del Año por los libreros franceses y la revista Lire.

Es un relato hermoso, descarnado y profundo. Con la disculpa de investigar  el asesinato  de la pequeña Belle de Jour, de 10 años, hija del propietario del restaurante Rébillon, el autor y por boca del comisario encargado de la investigación de el Caso, se describe con todo lujo de detalles y una prosa digna de admirar lo que en aquel tiempo pasaba y como eran las gentes que componían la sociedad en la que los hechos sucedieron. En ocasiones se excede en el tiempo para relatar lo que, con posterioridad, le sucedió a alguno de los intervinientes en la historia.

Escribe dos novelas en una, la que nos cuenta la investigación y la que nos relata la vida y sentimientos del narrador; entrando y saliendo de ellas de forma sutil e inteligente. La narrativa hace que los hechos aún siendo singulares en cada caso, se complementen logrando un todo que nos impacta. No hay opción a la indiferencia y el desenlace final es la mejor muestra de ello.

El relato se centra en los años de la primera guerra mundial, la Gran Guerra. Se localiza en un pequeño pueblo cerca de la línea del frente, pueblo desde el que se escucha el fragor de las batallas, las explosiones de los obuses; ruidos que por cotidianos han dejado de tener importancia. Como también han dejado de ser noticia los soldados que llegan para incorporarse a la linea de fugo o los heridos y muertos que vuelven de allí después de cada acción bélica. Una situación como ésta hace que la muerte sea un componente más del día a día. Pese a querer ignorarla está totalmente presente y, en consecuencia, las personas se acostumbran a vivir con esa presencia, insensibilizándose a lo que la misma representa.

Mediante la narración vamos conociendo los personajes que intervienen en la trama. Así nos encontramos con el Fiscal Destinat, habitante de el Palacio, la más importante casa de la población. Viudo, rico, frio, inmaduro y duro con los criminales a los que acusa ante el tribunal de V, partido judicial al que pertenece el pueblo. Es uno de los principales actores del drama o de los dramas que se relatan. Para el comisario será el principal sospechoso de la muerte de Belle y su frustración fue no haber podido conseguir que el Juez Mierck lo interrogase. En el momento de ocurrir el crimen el Fiscal estaba jubilado.

Este Juez es otro de los protagonistas destacados. Nos lo representa como un ser por encima del bien y del mal. Como el Fiscal es duro en sus sentencias, sin que le tiemble el pulso al firmar la muerte de los reos, petición que Destinat  hace a la mínima oportunidad. Conoceremos su vesania y falta de escrúpulos.

El coronel Matziev. Militar que una vez tuvo la valentía de ponerse de parte del capitan Dreiyfus, en el celebre caso que conmocionó a Francia a finales del siglo XIX lo que le costó años de ostracismo en el escalafón. Dado que el pueblo en el que sucede el asesinato está cerca del frente y en consecuencia bajo la jurisdicción militar, es el encargado de supervisar la pesquisas para su esclarecimiento. Conoce por tanto al Juez Mierck y entre ambos surge un profundo sentimiento de amistad, tanto por ser de la misma clase social como por afinidad en los métodos a emplear para llegar a sentar ante la justicia al o a los asesinos de la pequeña.

La señorita Lysie Verhareine, joven que llega al pueblo de sorpresa y en el momento en que la plaza de maestro está vacante. Dice que ella es maestra y se ofrece para ocupar el puesto. Es aceptada y por excepcionales circunstancias se alojará en un edificio situado en el parque del Palacio, donde antes residían los ingenieros de la fábrica existente en el lugar, con el beneplácito y complacencia del Sr. Destinat. Su presencia en la historia acaba de forma súbita al suicidarse sin que los motivos aparezcan claros.

Clemence la esposa del narrador que tanto influye en sus pensamientos y en sus actos. Será una obsesión en la vida del inspector ya que se considerará culpable de su muerte, hecho que influirá y de que forma, en la sorprendente acción que nos desvela al final de la novela.

El inspector, del que no conocemos su nombre, narrador de la historia. Viudo desde poco después del asesinato. Por lo que nos cuenta deducimos que es un hombre atormentado por las circunstancias que dieron lugar a la muerte de su esposa, a cuyo recuerdo queda ligado de forma total. El motivo de no acabar con su vida es el esclarecimiento de el Caso, aún después de que este fuese juzgado y dado por resuelto. Es honrado consigo mismo y no oculta sus flaquezas. Su final se nos antoja previsible si bien sus últimas narraciones nos dejan sorprendidos en grado sumo, como ya dijimos.

Aparte de los que se comentan, desfilan por las páginas del libro muchos otros. Son un variopinto mosaico de seres con sus virtudes y defectos que hacen que el relato sea humano y no se almibare en ningún momento pese a las oportunidades que tiene para ello. De la misma forma hace una crítica al patrioterismo que un acontecimiento tan trágico como el sucedido provocó en las fuerzas públicas francesas, y al mercantilismo que acompañó a aquella ola.

La novela esta bien estructurada, el relato tiene la holgura suficiente y hace que nos interesemos por su desarrollo de principio a fin. Es difícil dejar de leer una vez empezado. Nos hace vivir situaciones que son típicas en momentos semejantes. El odio de los soldados hacia los obreros de la fábrica, hombres de su misma edad, que no van al frente por su condición laboral. La alegría por recibir una herida que imposibilite el seguir luchando, ya que ello es un seguro de vida. La desinteresada entrega a la labor de cuidar y sanar a los heridos en combate de quien menos se espera o la sorpresa al ver el interior de la barraca de la chamarilera de la zona, etc.. Sin que nos describa ni una sola acción de guerra sentimos lo que ésta significó para todos los que la vivieron directa o indirectamente.

Philippe Claudel (Nancy 1962) es un escritor francés.

Ha sido docente y guionista de cine y televisión. Durante su época de maestro dio clases en liceos y en la Universidad de Nancy II, donde fue profesor de Antropología Cultural y Literatura. En su tiempo libre también impartió clases a niños discapacitados y a presos.

Gran admirador de Simenon y del Jean Giono de la posguerra, publico su primer libro, Meuse I’oubli, cuanto tenía treinta y siete años. Ha sido premiado diferentes veces, Francia Televisión 2000 y el premio Goncourt de Novela en el 2003 por Petites mécaniques. Almas Grises es su quinta novela. Tiene otro premio importante el Goncourt de los Estudiantes en 2007 por El informe Brodeck.

En 2008 fue director y guionista de la película Il y a longtemps que je t’aime (Hace mucho que te quiero) que consiguió, entre otros premios, el César a la mejor ópera prima. Su segundo film, de 2011, lleva por título Tous les soleils (Silencio de amor).

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Posted on 24 Setembro, 2011, in Club Fórum mañás, Libros lidos, Obras and tagged , , , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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